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Estrés laboral: cómo sobrevivir después de las vacaciones (II)

Se acerca septiembre y, con ello, muchas personas volvemos al trabajo, a la rutina laboral que, en numerosas ocasiones, nos absorbe. No es extraño escuchar por la calle o en el trabajo frases como “bbbfff, yo es que sufro depresión postvacacional”. Y, hay veces que tener esta actitud negativa o de constante nostalgia hacia el período vacacional lo hace todo más cuesta arriba. La cuesta de septiembre se incrementa si nos falta esa “chispa”, esa actitud positiva hacia nuestra vida, porque en el fondo trabajar forma parte de nosotros.

En primer lugar, tenemos que aclarar el término síndrome (estrés o depresión) postvacacional. Se define el síndrome postvacacional como un estado emocional pasajero caracterizado por el malestar, actitud negativa y desgana tanto física como psicológicamente a la vuelta al trabajo, escuela o responsabilidades familiares y, en general, a la rutina tras haber disfrutado de un periodo vacacional en el cual se ha logrado desconectar realmente. Este síndrome no sólo afecta a adultos sino que también pueden padecerlo niños/as que han tenido un período vacacional de desconexión. No debemos alarmarnos, no es un problema clínico ni duradero, se trata de una dificultad para readaptarnos.

Los síntomas que experimentamos son similares a los de la depresión (aunque es temporal, no debería durar más de dos semanas):

  • AnsiedadResultado de imagen de síndrome postvacacional
  • Estrés
  • Irritabilidad
  • Insomnio
  • Apatía
  • Dificultad para concentrarnos y/o rendir
  • Cansancio, dolor muscular

¿Cómo puedo superar estos días de regreso a la rutina?

  • Actitud positiva: es muy importante llevar a cabo el ejercicio de cambio de actitud hacia nuestra rutina, vida laboral, escolar y/o familiar. No tenemos que machacarnos mentalmente pensando “uf, ya mañana vuelvo, a ver qué dificultades me encuentro, cómo lo hago”. Todo cambio conlleva un esfuerzo, no lo olvides. ¡Tú puedes, esto sólo durará unos días!.
  • Planificación: tenemos que volver a crear hábitos tanto de descanso como de comidas. Nos puede ayudar planificarnos dos días antes de la vuelta: materiales, hablar con compañeros/as sobre el trabajo o la escuela.
  • Marcarnos objetivos factibles y a corto plazo: no querer hacer todo desde el primer día sino gradualmente.
  • Alimentación saludable y deporte: a veces en las vacaciones comemos muy diferente a como lo haríamos en un entorno rutinario, por ello es importante volver a crear una alimentación equilibrada. El deporte, aunque sea salir a caminar 30 min diariamente, nos ayudará a despejar la mente y segregar hormonas de la felicidad. Combinando ambas crearemos un mejor estado de ánimo.
  • Momentos de desconexión: no desesperes…haz pequeñas escapadas o respiros semanales. Busca en tu interior qué te gusta hacer: escribir, leer, dibujar, ver películas, ir de excursión en un día, cocinar y…dedícate tiempo para ti mismo/a. Es muy importante no dejar de tener tiempo para uno/a mismo/a. ¡Quiérete!

Prueba a practicar estos puntos, no desesperes si no sabes por dónde empezar y empieza por ti mismo: siéntate y reflexiona sobre cómo estás, qué piensas y, si consideras que tienes “depresión postvacacional”, el primer paso para readaptarte es cambiar los pensamientos y crear una actitud positiva. Las próximas vacaciones no están tan lejos.

No obstante, hay que tener en cuenta que no debemos pasar de largo este estado pasajero del “síndrome postvacacional” ya que podría esconder un cuadro emocional depresivo si perdurase en el tiempo.

Vía| Actitud positiva para volver al trabajo, Motivación.

Imagen| Estrés laboral, vuelta al trabajo.

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