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Estelas y piedras rúnicas de la Era Vikinga

Los vikingos y su sociedad es un tema que, a día de hoy, levanta pasiones y no sólo por los muy bien escogidos actores que desempeñan papeles en las series de esta época, sino porque el estudio de la sociedad vikinga es complejo y poco conocido. Los estudios de esta cultura escandinava son complejos ya que quedan pocos restos y descifrar algo tan complejo como creencias y formas de vida que en la mayoría de los casos conocemos a través de las Eddas, las sagas islandeses y las crónicas históricas, nos lleva a pensar que no podemos hablar de una “religión nórdica” en el sentido romano clásico o cristiano. Evidentemente la única forma de corroborar todo lo que nos pueda llegar a través de una forma escrita es, sin duda, la arqueología. En toda la Era Vikinga encontramos numerosas estelas y formas rúnicas que no sólo sirven como motivo decorativo en los mercadillos medievales y las tiendas de tatuajes, sino que son sobre todo memoriales que nos ilustran acerca de la familia, la herencia, los viajes o sobre los logros e ideales como la lealtad o la generosidad. Vamos a conocer un poco más sobre ellas.

Hay muy pocas piedras rúnicas anteriores a finales del siglo X y rara vez cuentan con ornamentación, aunque sí son de gran tamaño y visibles. Se creen que pertenecen al mundo denominado como pagano y algunas de sus partes cifradas en rúnico no han podido ser descifradas aún. A principios del siglo XI la ornamentación es todavía poco habitual pero a medida que avanzan los años, los grabados se vuelven más artísticos e incluyen una bestia rúnica (serpiente o dragón) entrelazada en arcos. Esta bestia también la podemos encontrar en diferentes objetos arqueológicos lo que nos permite datarlos. Podría ser una serpiente de Midgard, serpiente masculina que se encuentra en el Migard que no es ni más ni menos el mundo creado para los hombres por Odín y sus hermanos Vili y Ve hasta que llegue el día del Ragnarök, o también podría ser tanto la representación de una amenaza controlada por Cristo (Leviatán), como una protección. Los motivos relacionados con el Ragnarök podrían servir como referencia al día del Juicio Final, mientras que los relacionados con la literatura nórdica antigua, como el matador de dragones Sigurd, podrían haber sido conceptos utilizados para traducir los cristianos y dar un nuevos significado a las historias antiguas.  Casi todas las inscripciones nos cuentan quién erigió el monumento, en memoria de quien y sus familiares. Esta era la parte obligada y a partir de ahí se podían añadir datos adicionales como viajes que se documentan desde Inglaterra hasta Jerusalén, sus papel una expedición o plegarias. Por desgracia las inscripciones son cortas y siempre generan cierta curiosidad que en muy pocos casos pueden encontrarse en las sagas islandesas posteriores, aunque algún caso hay de ciertas batallas. Lo que sí pueden ofrecernos las piedras, ya que se tallaban en el mismo lugar donde se hallaron, es una fuente de conocimiento de los dialectos y las tradiciones escritas regionales.

Mientras que las piedras rúnicas se encuentran dispersas en una amplia región de Escandinavia, las estelas escenificadas son casi exclusivas de Gotland, la gran isla del Báltico. Sin embargo, su importancia va mucho más allá de este territorio y, debido a la abundancia de motivos representados, pueden tratarse como una de las fuentes para el estudio de mitos y leyendas más importantes de la Edad del Hierro y la Era Vikinga, además de para el estudio de su cultura material, vestimenta, ornamento o las embarcaciones. Aunque antes del siglo VIII ya se encuentran estas estelas, aunque sin ninguna novedad con respecto a las que hemos hablado, a partir de este siglo es cuando se empiezan a decorar con motivos de la mitología y la cultura vikinga. El más destacable de estos motivos en es el barco, aunque no se sabe si bien se refieren a escenas de mitos o de prácticas funerarias, aunque parece que la investigación se decantaría más por la primera opción. Gracias a las sagas islandesas podemos conocer algunas personalidades como Wayland el Herrero, Hildr Högnadóttir o los guerreros de Odín. Algunas de las estelas contienen pequeñas inscripciones, pero bastante insignificantes el la mayoría de los casos como para que guarden relación con lo representado, por lo que se han denomiado runas “de rama corta”, una variante del futhark (alfabeto rúnico) de la Era Vikinga. La mayoría de las estelas son de temas paganos, como las relacionadas con Odín, aunque en el siglo Xi podemos encontrar algunas cristianas. En la runa de la foto encontrada en Lärbro Tängelgarda es a llamada del “señor de los anillos” y representa a un hombre a caballo junto a un grupo de personas en procesión rodeados de un montón de anillos. Se ha planteado que quizá representa a Odín o un generoso señor que reparte anillos de oro, coronas de victoria, anillos solares o amuletos mientras que las otras personas podrían ser su séquito, sus rivales derrotados o guerreros en el Valhala. ¿Os suena de algo?

Lo que sí parece seguro es que estas estelas documentarían el paso de la religión llamada pagana al cristianismo aunque existen evidentes limitaciones en el uso de las sagas para conocer todos estos hechos. Las sagas están escritas entre doscientos y cuatrocientos años después con el cambio cultural y social que eso supone y sólo geográfico. Además las estelas estarían ejecutadas en un entorno precristiano, por lo que las sagas podrían estar contando diferentes versiones o incluso relatos diferentes. Al final se trata de que entender que los vikingos eran una sociedad con una clara tradición oral que no se vio reflejada nada más que en las estelas y siglos después en las sagas y de los que, por lo tanto, no conocemos tanto. Para acabar con un ejemplo, el de la imagen de la portada, la Piedra de Tjängvide. Es la más conocida del periodo pagano. En la parte superior un personaje, bien Odín o bien un guerrero difunto que sería lo más lógico, cabalga sobre un corcel de ocho patas (Sleipnir) y es recibido por una mujer que sostiene dos cuernos de beber, seguramente hidromiel y seguramente una valkiria, que da la bienvenida al guerrero en el Valhala, ese edificio semicircular que hay detrás de ella. Por lo tanto, las estelas representan una fuente de información valiosísima pero que, a día de hoy, somos incapaces de entender completamente. Sin la fuente escrita que representan las sagas medievales seguramente seríamos capaces de aún menos por lo que, los vikingos, siguen constituyendo un gran misterio que seguirá atrayendo nuestra imaginación y numerosas investigaciones historicocientíficas.

* Vía|Kitzler, L. (junio de 2017). Estelas historiadas y piedras rúnicas de la Era Vikinga es Escandinavia. Desperta Ferro Arqueología e Historia(13), pp. 52-56.
* Imagen|Piedra de Tjängvide, Piedra Gripsholm, Estela Lärbro Tängelgarda

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