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¿Estar a favor de rescatar a los bancos en riesgo de quiebra con fondos públicos?

España, al igual que otros muchos países, está inmerso en un doloroso proceso de crisis económica del que parece comienza a salir. Esta situación no sólo ha afectado en profundidad a entidades, empresas, bancos y administraciones sino al ciudadano de a pie que ha visto como su poder adquisitivo disminuía sustancialmente, al tiempo que se veía afectado por el aumento alarmante del desempleo y todo lo que ello conlleva.

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Para salir de una crisis es necesario tomar medidas. Muchas de ellas repercuten directamente en la población para bien y para mal. Hay que ahorrar y disminuir los gastos por lo que se producen recortes en ayuda social y salarios, así como se aumentan los impuestos en algunos casos. Igualmente, se da el caso de apoyar económicamente a las entidades bancarias para que no sufran en exceso y se vean forzadas a cerrar o, directamente, quiebren. Cuando las dificultades se agrandan y se agravan las penurias es difícil que la población, que está padeciendo lo indecible para sobrevivir en el entorno de crisis, comprenda la inyección de grandes cantidades de dinero procedentes del Estado a los bancos.

 

atm-313958_640El comportamiento habitual cuando un banco entra en peligro de quiebra, por parte de las autoridades, es la intervención y el intento de salvarlo con fondos públicos en aras del bien general, ya que están en peligro los ahorros y depósitos de muchos clientes, así como la financiación que mantiene a infinidad de empresas. Aunque sea difícil de entender cuando se está pasando mal para sacar adelante una economía doméstica, es necesario recapitalizar los bancos en situación crítica porque evitan males mayores. Eso sí, con un férreo control y análisis previo para saber qué cantidades dinerarias son realmente adecuadas, qué entidades lo precisan con mayor urgencia y cómo se va a gestionar esa ayuda de rescate.

Y tú, ¿qué opinas?

Por María Font Oliver

 

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