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Qué Aprendemos Hoy

Estado de alarma, excepción y sitio

El ESTADO DE ALARMA es un régimen excepcional que se declara para asegurar el restablecimiento de la normalidad de los poderes en u

na sociedad democrática.

El Gobierno, en uso de las facultades que le otorga el artículo 116.2, de la Constitución, puede declarar el estado de alarma, en todo o parte del territorio nacional, cuando se produzca alguna de las siguientes alteraciones graves de la normalidad:

  • Grave riesgo, catástrofe o calamidad pública, tales como terremotos, inundaciones, incendios urbanos y forestales o accidentes de gran magnitud.
  • Crisis sanitarias, tales como epidemias y situaciones de contaminación graves.
  • Situaciones de desabastecimiento de productos de primera necesidad.
  • Paralización de servicios públicos esenciales para la comunidad y concurra alguna de las circunstancias o situaciones anteriores.

El estado de alarma es declarado por el Gobierno mediante decreto acordado en Consejo de Ministros por un plazo máximo de 15 días, dando cuenta al Congreso de los Diputados, reunido inmediatamente al efecto y sin cuya autorización no podrá ser prorrogado dicho plazo, y establecerá el alcance y condiciones vigentes durante la prórroga. El decreto determinará el ámbito territorial a que se extienden los efectos de la declaración.

El sábado 4 de diciembre de 2010 el Gobierno de España declara, por primera vez en 35 años de la historia de la democracia española, el estado de alarma con motivo del cierre del tráfico aéreo por la ausencia de controladores aéreos.

Se vieron afectadas más de 600.000 personas, lo que ha supuesto una pérdida de negocio para las empresas dedicadas al turismo. Con esto se pretendió obligar a los controladores aéreos a realizar su trabajo, amparándose en el artículo 10 de la Ley Orgánica 4/1981, de los Estados de Alarma, Excepción y Sitio, y por el cual se les podría aplicar penas de prisión al desobedecer a un mando militar.

El ESTADO DE EXCEPCIÓN es un régimen de excepción que puede declarar el gobierno de un país en situaciones especiales.

El Estado que se encuentre en esta situación, declara un régimen de excepción, durante el cual se suspende el libre ejercicio de algunos derechos por parte de los ciudadanos. El control del orden interno pasa a ser controlado por las Fuerzas Armadas. Cuando el libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos, el normal funcionamiento de las instituciones democráticas, el de los servicios públicos esenciales para la comunidad resulte tan gravemente alterado que el ejercicio de las potestades ordinarias fuera insuficiente establecer y mantenerlo.

Para ello, el gobierno solicitará del Congreso de los Diputados la autorización para declarar el estado de excepción. El Congreso debatirá la solicitud, pudiendo aprobarla en sus propios términos o introducir modificaciones en la misma. Obtenida la autorización procederá a declarar el estado de excepción, acordado para ello en Consejos de Ministros un decreto con el contenido autorizado por el Congreso de los Diputados.

  • Plazo máximo de 30 días
  • Prórroga, el Gobierno podrá solicitar al Congreso de los Diputados la prórroga de esta declaración, que no podrá exceder de 30 días.

En este estado se podrán suspender los siguientes derechos fundamentales reconocidos por la Constitución española:

  • Art. 17.2 Detención preventiva.
  • Art. 18.2 Inviolabilidad del domicilio.
  • Art. 18.3 Secreto de las comunicaciones.
  • Art. 19 Libertad de elección de residencia y libre circulación por el territorio nacional.
  • Art. 20.1.a) Libertad de expresar el pensamiento.
  • Art. 20.1.d) Derecho a comunicar o recibir información veraz por cualquier medio de difusión.
  • Art. 20.5 Prohibición de secuestrar publicaciones y otros medios de información sin resolución judicial.
  • Art. 21.2 Derecho de reunión en lugares de tránsito público y manifestaciones.
  • Art. 28.2 Derecho de huelga.
  • Art. 37.2 Derecho a adoptar medidas de conflicto colectivo

Corría el año 1969. Decían que Franco estaba mal, que era cuestión de días. Aquello hizo que se intentara tensar la cuerda desde la oposición social. Hubo episodios con los que se intentó echar un pulso al régimen. Primero, fueron los estudiantes en Barcelona, quienes se atrevieron después de enfrentarse al rector, a tirar por la ventana un busto de Franco y quemar una bandera española. Al día siguiente siguieron sus homólogos en Madrid y en la misma ciudad universitaria, un grupito sitió el coche de un vicealmirante al que le profirieron gritos subversivos e insultos.

El veinte de enero el estudiante Enrique Ruano se “suicidó” tirándose desde un séptimo piso cuando estaba con la policía. Lo que provocó que mil quinientas personalidades denunciaran los malos tratos por parte de la policía a los presuntos delincuentes, sobre todo, por causas políticas. Madrid vivió una de las manifestaciones más numerosas de la dictadura donde se reunieron miles de estudiantes.

El 24 de enero del 69 el Gobierno decreta por primera vez desde el final de la guerra civil el Estado de Excepción en toda España. Se intensificaron las detenciones, condenas y se eliminó cualquier tipo de garantía (podéis imaginar las que había) que pudiera tener un ciudadano. Treinta y seis millones de españoles quedaban al amparo de lo que dijera una autoridad, cualquiera, que le podía retener sin justificación ninguna.

El ESTADO DE SITIO es un régimen de excepción que puede declarar solo el Presidente, con aprobación del Congreso de un país en situaciones especiales. El estado de sitio será declarado por el Congreso de los Diputados por mayoría absoluta, a propuesta exclusiva del Gobierno, conforme determina en su artículo 116.4 la Constitución, que a su vez remite a una ley orgánica para regular los estados de alarma, de excepción y de sitio, así como las competencias y limitaciones correspondientes (Ley Orgánica 4/1981).

Representa un concepto equivalente al de estado de guerra, y por ello se dan a las fuerzas armadas facultades preponderantes para los actos de represión.

Durante el ‘estado de sitio’ quedan en suspenso las garantías constitucionales, con mayor o menor extensión, según las legislaciones.

Este estado se dicta, generalmente, en caso de invasión, guerra exterior o guerra civil.

Esta normativa legal precisa que el Gobierno podrá proponer al Congreso de los Diputados la declaración de estado de sitio «cuando se produzca o amenace producirse una insurrección o acto de fuerza contra la soberanía o independencia de España, su integridad territorial o el ordenamiento constitucional que no pueda resolverse por otros medios» (LO 4/1981 art. 32). «La correspondiente declaración —añade— determinará el ámbito territorial, duración y condiciones del estado de sitio».

El Congreso de los Diputados podrá asimismo determinar en esa declaración «los delitos que durante su vigencia quedansometidos a la Jurisdicción Militar» (art. 35). En esas circunstancias, el Gobierno, que dirige la política militar y de la defensa, asumirá todas las facultades extraordinarias previstas en la Constitución y en la citada Ley Orgánica de Estados de Alarma, de Excepción y de Sitio y designará la autoridad militar que, bajo su dirección, haya de ejecutar las medidas que procedan en el territorio a que el estado de sitio se refiera (art. 33 de la L. O. 4/1981).

El primer ministro tailandés, Samak Sundaravej, afirmó que el estado de emergencia que se declaró en la capital, Bangkok, se desató a causa de las protestas de la Alianza Popular para la Democracia que causaron disturbios en la ciudad que afectan a la paz y la seguridad.

El mandatario decidió ampliar el Decreto de Emergencia de las Administraciones Públicas en Situaciones de Emergencia, informaron los medios tailandeses en declaraciones. Además, el anuncio que realizó el mandatario no incluyó una de las posibles medidas que prohibía a la gente salir de sus casas, por lo que la población pudo acudir a sus trabajos.

Aun así, el estado de emergencia de Bangkok si prohibió las reuniones de más de cinco personas y permitió a las autoridades de emergencia el desalojar a cualquier persona de cualquier sitio o prohibirles la entrada. También permitió que las fuerzas de seguridaddetuviesen a los sospechosos durante siete días y prohibió la entrada ilegal de personas en las oficinas gubernamentales.

Imagen| Allimevoy.com

En QAH | El estado de alarma y la crisis de los controladores aéreos

Pilu González-Garilleti Fernández Escrito por el jul 14 2011. Archivado bajo Derecho Público, Jurídico.





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Pilu González-Garilleti Fernández

Pilu González-Garilleti Fernández

Doble Licenciada en Derecho y Administración de Empresas por C.U.N.E.F

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