Especial Semana Santa, Patrimonio 


Especial Semana Santa: el Arte de la Pasión (I)

Los integrantes de la sección de Patrimonio en QuéAprendemosHoy no queremos dejar pasar la oportunidad de recoger, en estos días de devoción y tradición, algunas de las imágenes referidas al ciclo de la Pasión y Muerte de Cristo que el Arte nos ha legado. Obras escultóricos o pictóricas, de autores españoles o extranjeros, medievales o contemporáneas… Una muestra de que un mismo tema, a través del lenguaje universal y atemporal del Arte, puede dejar muchos y variados testimonios, todos dignos de atención. 

 

Descendimiento de Cristo, Claustro de Santo Domingo de Silos
por Elena García Saldaña, historiadora del Arte

santodomingosilosEn el claustro del Monasterio de Santo Domingo de Silos encontramos todo un repertorio de capiteles decorados y relieves de época románica, sin duda referencia en la historia del arte mundial. Cada uno de ellos merecen especial atención, pero ya que estamos en Semana Santa, me llama la atención sobre los demás la escena del Descendimiento de Cristo, situada en el lado norte del claustro. La escena se distribuye en tres partes. En la central aparece como eje Jesús en el momento en que está siendo bajado de la cruz por Nicodemo y José de Arimatea mientras a ambos lados de éstos, la Virgen y San Juan esperan el cuerpo fallecido. En la parte superior, aparecen un hombre y una mujer que representan las alegorías del sol y la luna cubiertos con velos haciendo así alusión al momento de oscuridad que se produjo al morir Jesús; y también unos ángeles que portan un sudario, utilizado después para envolver el cuerpo del Salvador. Por último, en la parte baja vemos una sucesión de olas que se han interpretado como el efecto de los vientos que produjo la tormenta acaecida en el momento de la muerte de Jesús.

Estos relieves son un ejemplo perfecto de la escultura románica en Castilla, realizados en diferentes momentos entre finales del siglo XI y todo el siglo XII, y en los que participaron dos maestros distintos que reflejan influencias francesas, palpables en la esbeltez de las figuras y cierta sensación de movimiento, así como orientales, en la intención de perspectiva jerárquica esculpiendo a Jesús en un tamaño superior al resto de los personajes.

Una pieza de gran valor artístico en un monasterio situado a medio camino entre Aranda de Duero y la capital burgalesa. Quizá la Semana Santa puede ser una buena excusa para hacer una escapada a Silos…

 

Paso de la Sexta Angustia, Gregorio Fernández
por Ramón Muñoz López, historiador del Arte

tn_Gregorio Fernandez - Paso de la Sexta Angustia 1616 MNE, ValladolidEs el conjunto principal de un paso que Gregorio Fernández entregó a la cofradía penitencial de Nuestra Señora de las Angustias de Valladolid, el 22 de marzo de 1617. Compuesto por las figuras de Cristo en el regazo de María, los ladrones Dimas y Gestas en la cruz, todos ellos en el Museo Nacional de Escultura, y una María Magdalena y un San Juan Evangelista que aún permanecen en la iglesia de la cofradía. Debió ser uno de los pasos más monumentales del siglo XVII.
El episodio de la Piedad no consta en ninguno de los Evangelios y su representación en el arte es tardía. Aparecerá en la Baja Edad Media por influencia de las meditaciones de los místicos que asocian este momento, en el que la Virgen se queda sola con su dolor, con el recuerdo de los días de Belén cuando acunaba al Niño y lo envolvía en los pañales, al igual que a su muerte lo hace con el sudario. María eleva los ojos al cielo, con una cierta expresión de reproche subrayado por el gesto de la mano derecha, abierta e inquisitiva. Mientras, la figura de Cristo se resbala de su regazo a pesar de la firme sujeción ejercida por ésta con la mano izquierda, manteniendo gran parte del cuerpo sobre el peñasco en el que, a modo de altar, ha sido depositado.

Estas dos figuras reúnen las características más genuinas del estilo de Fernández: un acentuado naturalismo en los cuerpos, y numerosas y profundas angulosidades en la representación de los ropajes, además del dramatismo propio del momento.

 

Madrugada del Viernes Santo en Orduña, Darío de Regoyos
por Patricia Luengo, historiadora del Arte
dario

Cuando hablamos de Impresionismo, lo primero que nos viene a la mente son nombres como Monet, Renoir o Degas, y es que aunque este movimiento surgió en Francia, en España influiría, décadas más tarde, en un artista que a día de hoy es el principal representante del Impresionismo de nuestro país, Darío de Regoyos.

En 1888 realizó un viaje con su amigo y poeta Émile Verhaeren a lo largo de la geografía española, en el que plasmaron sus impresiones, reflexionando sobre los aspectos pintorescos y las raíces ancestrales de una realidad popular: una España pueblerina, tradicional y estrictamente religiosa, en la que destaca la celebración de la Semana Santa. 

Fruto de estas experiencias nace este lienzo, fechado en 1903 y en el que domina la paleta oscura. Representa una escena real de Semana Santa en el que la mayoría de los personajes son mujeres vestidas de negro, destacando la utilización de los magistrales efectos de la luz y la pincelada suelta. Definitivamente, la fusión de Regoyos y Verhaeren no son simples impresiones de viajeros, sino un diálogo entre dos grandes artistas, dando lugar a una fusión perfecta: La España Negra.

 

Crucifixión o Corpus hypercubus, Salvador Dalí
por Santi Bayón Pellicer, historiador del Arte

La producción de Salvador Dalí ejemplifica cómo la representación de los motivos religiosos puede realizarse de forma muy particular, como puede observarse en una de sus obras más conocidas: la Crucifixión o Corpus hypercubus.

El tema es la crucifixión de Jesucristo, que aparece levitando frente a una cruz cubica, sin mostrar su rostro de manera directa. Además de esto, en la composición también aparece Gala, mujer de Dalí, representada como la Virgen María, utilizando un tratamiento similar al que realizarían artistas como Zurbarán o Murillo. En el fondo se puede observar la localidad de Cadaqués, lugar en el que el artista pasaba sus veranos y donde hoy se encuentra la Casa Museo Salvador Dalí.

La cruz que se muestra en la composición se encuentra formada por ocho cubos, restando importancia a la simbología propia de este elemento y centrándose en la figura geométrica. Podría basarse en los estudios que Juan de Herrera realizó para el Monasterio del Escorial, donde se le otorga gran importancia a la figura del cubo, como queda demostrado en la propia obra que Herrera escribió: Discurso sobre la figura cúbica. Además de esta nueva interpretación de la cruz, Dalí también ofrece la visión de un nuevo Cristo, que aparece sin los estigmas de las manos ni las heridas del torso. A través de estos elementos y otros, el artista trata de ofrecer una clave para comprender la génesis del hombre y el nacimiento del espíritu.

 

Imagen| Paso de la Sexta Angustia, © Ramón Muñoz, Santo Domingo de Silos, Madrugada de Viernes Santo en Orduña, Crucifixión

En QAH| Especial Semana Santa: el Arte de la Pasión (II), Especial Semana Santa: el Arte de la Pasión (y III) , La imaginería en Semana Santa.

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