Especial Guernica, Patrimonio 


Especial 80 años de Guernica

Escribía Kandinsky, del que hace poco tuvimos la oportunidad de leer en esta misma sección, que «toda obra de arte es hija de su tiempo». Cualquier persona que se acerca al estudio de la Historia del Arte se enfrenta, tarde o temprano, a la maravillosa lectura de De lo espiritual en el arte, obra imprescindible de Kandinsky donde nos lega un discurso teórico vital para entender su pintura. Sin embargo, este librito trasciende la abstracción que practicó su autor y sus enseñanzas pueden aplicarse a la Creación Artística en general. Así, en mayúsculas.

“Guernica” es un hijo muy concreto en la obra de Pablo Ruiz Picasso. El 26 de abril de 1937 la localidad de Guernica era bombardeada en la conocida como Operación Rügen, en el desarrollo de la Guerra Civil española. Aviación alemana e italiana fueron los autores de un ataque que podía haber quedado como un episodio bélico más, pero que ha pasado a la Historia como símbolo del horror de la guerra. Una de las razones hay que buscarla en el protagonista de nuestro especial, Guernica. Un encargo del gobierno de la IIª República al pintor malagueño para que fuera expuesto en el pabellón de España en la Exposición Internacional de París de ese mismo año.

El ochenta aniversario de su creación no va a pasar desapercibido en el panorama cultural español. El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía inauguraba el pasado 3 de abril la muestra ‘Piedad y terror en Picasso: el camino a Guernica’ que mostrará hasta septiembre la génesis de un cuadro señero en nuestra historia. Pero, ¿es señero por el episodio que trata o por cómo lo trata? Visiones de guerra ha habido muchas en el arte, en cuanto que la belicosidad ha acompañado siempre al género humano. Desde los relieves asirios de Nimrud o de la Columna Trajana, las estudiadas batallas de Paolo Uccello, o hasta el más actual Augusto Ferrer-Dalmau. La guerra ha estado ahí siempre y pocas veces ha sido tan tangible como en Guernica. No hay batalla, no hay bandos: solamente se ve el desastre del bombardeo. Animales, niños, mujeres y soldados caídos son los protagonistas de un óleo sobre lienzo que ocupó a Picasso entre mayo y junio de 1937. La II República pidió al artista un testimonio concreto y Picasso entregó una obra que trasciende fechas y aniversarios. Así lo proclama quien quiera escuchar al profesor de Historia del Arte Francisco Calvo Serraller en sus clases en la Universidad Complutense: podría haberse llamado Guernica, como Corea, como Vietnam, o como Irak.

Desde QueAprendemosHoy no queremos dejar pasar la oportunidad de ofrecer a nuestros lectores un especial sobre Guernica y su huella en el siglo XX. Escribiremos sobre su proceso de creación, el compromiso político de Picasso o la influencia que ha dejado en artistas posteriores. No se puede dejar de mirar a Guernica. Una vez que lo tienes ante ti, la crudeza del blanco y negro perdura como lo haría una estampa de guerra en vivos colores.

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