Historia 


Esparta, cuna de guerreros indomables (I)

Considerados a sí mismos como descendientes de Lacedemón, hijo de Zeus. El nombre griego para la región de la polis espartana sería Laconia, y los espartanos fueron conocidos como lacedemonios. El estado espartano se cerró sobre sí mismo desde muy temprano con una constante política de mantenimiento deliberado del status quo. Constituyó, por su conservadurismo, una referencia para todos los griegos hasta época romana. En Esparta se obviaron dos procesos básicos de la Grecia arcaica, la colonización y la tiranía. El demos hoplítico capitalizó una vida política carente de tensiones, algo que había caracterizado la stasis del resto del territorio griego.

Se conocen asentamientos de origen micénico por toda la región lacedemonia. En el siglo IX a.C. se produjo el sinecismo de los cinco obai o distritos que compondrían la polis espartana. Uno de estos distritos fue Amiclas, cuya preeminencia sobre los otros cuatro distritos se plasmó en la aportación de su propio basileus, mientras que los otros distritos se vieron obligados a elegir un basileus común que les representase. De esta forma se constituyó la tradicional diarquía espartana.

En la segunda mitad de siglo VIII a.C., Esparta se mostró especialmente agresiva, llegando a dominar todo el territorio lacedemonio. Y sometiendo a su población al status de períoîkoi o periecos, término que hacía referencia directa a los “habitantes de alrededor”. Es decir hombres libres pero con la obligación de servir en el ejército en unidades independientes bajo el mando de un espartano. A pesar de ello no poseían el derecho a participar en el gobierno, aunque disfrutaban de cierta autonomía local. Eran los encargados del comercio, la moneda, la artesanía y todas las actividades rurales y urbanas. Además estaban exentos de pagar tributos. Entre el 736 y el 716 a.C., Laconia disputará una larga contienda con la vecina región de Mesenia, con el fin de anexionarla a su territorio. Tras la victoria espartana se produjo el proceso de conversión de los mesenios en ilotas, es decir, todos los habitantes de Mesenia se convirtieron en siervos de Esparta. Todo espartano estaba dotado, de por vida, con un kleros[1] de tierra desde su nacimiento. Los ilotas se encargaban de cultivar el kleros para el espartiata. Dicho kleros debía sustentar al ilota y su familia, así como al espartiata que vivía en la polis. Los ilotas siempre mantuvieron conciencia de grupo, y como tal se revelaron siempre que tuvieron oportunidad.

Representación de soldado griego

Representación de soldado griego

En la polis vivía únicamente la clase social compuesta por los soldados espartanos. Mientras que las poblaciones periféricas gozan de autonomía pero sin un gobierno individual. El grupo de espartiatas estaba constituido como un grupo reducido y cerrado cuya principal característica estaba definida por su propio nombre: los homoioi. Se habían constituido como un grupo de soldados profesionales con una devoción total hacia el estado. Estamos ante un Estado totalmente militarizado, donde el carácter de igualad estaba basado en el carácter militar-profesional de este grupo. En el estado espartano desde el preciso momento en que un niño o niña nacía pasaba a ser educado por el Estado. Lo que se vino a denominar agogé. El Estado decidía si el niño debía seguir con vida o no, dependiendo de su constitución y características físicas. Si era varón, entraba a formar parte de una disciplina estatal que culminaba a los treinta años.

Sabías que… Hasta los siete años, el recién nacido vivía con sus padres, que eran los encargados de prepararlo para la siguiente fase. A los doce años entraba a formar parte de la disciplina militar que comprendía el ejercicio físico, la lectura, la escritura y la expresión lacónica. A los veinte se consideraba cumplida su formación, pero hasta los treinta no podría casarse ni vivir con su mujer.

Entre el 620 y el 371 a.C. estos tres grupos fueron, sin interrupción, la base social de Esparta.

En colaboración con QAH|iHistoriArte

Bibliografía| Dave Meler,  Los Albores de la Civilización, iHe ediciones 2014 Zaragoza

Imágenes| Soldado griego

[1] “Lote atribuido por la suerte”, se trata del lote de tierras del que el ciudadano era propietario.

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