Historia 


España: (históricamente) un país de corruptos (I)

A día de hoy a nadie le sorprende que un telediario abra su espacio con el último caso de corrupción habido en uno de esos rincones de la península en el que, muy probablemente, años atrás un alcalde con ínfulas decidiera implantar bien un museo etnográfico o bien un polígono industrial (si no ambos) con múltiples rotondas, prolijamente decoradas con vanguardistas (léase millonarias) esculturas, que le dieran acceso. Años más tarde, los correligionarios de aquel que fuera alcalde, empresario, o futbolista argentino de relumbrón y que de una forma u otra se aprovecharon del erario público, se apostan a las puertas de la audiencia para defender su inocencia o simplemente argüir que no son tan malos y que ni son los únicos ni son los primeros en dicha praxis. Y puede que, en esto último, razón no les falte.

Las fronteras que conforman la península ibérica han acogido en su seno desde aquellos colonizadores mediterráneos, hasta lo que hoy son España y Portugal, diferentes pueblos: la Hispania romana, el reino visigodo o, tras la invasión musulmana que se prolongara en el tiempo por casi ocho siglos, el territorio de Al Ándalus. Distintos pueblos y una práctica repetida, aquella definida por la utilización de unas funciones y/o cargos en provecho económico.

La muerte de Viriato, José de Madrazo

Ya en la antigua Roma, donde la corrupción era utilizada para desarrollar una próspera carrera política, fueron tipificados delitos como la malversación de fondos públicos, el soborno o el tráfico de influencias, y aún siendo así, estos actos alcanzaron a la Hispania romana. Son conocidos los casos de Audax, Ditalcos y Minuros quienes vendidos al oro romano asesinaron a su líder en la resistencia: Viriato. Y otros, menos conocidos y más próximos en forma a nuestros escándalos políticos diarios pueden ser el caso de Umbonio Silio, gobernador de la Bética y acusado de detracción de grano al ejército o el de Aulo Cecina Alieno quien fuera acusado de malversación de fondos públicos.

Escultura de Almanzor en Algeciras

El comienzo de la Edad Media no supuso un cambio en tan extendida práctica. Oppas, hermanastro de Witiza fue uno de los que se vendió al dinero proveniente del norte de África a cambio de que le fueran devueltos sus privilegios, una vez que estos le habían sido desposeídos con las guerra entre los partidarios de don Rodrigo y Agila. En los siguientes siglos en los que Al Ándalus compartió el territorio peninsular con los reinos cristianos que avanzaban en su afán reconquistador, la corruptela fue habitual a ambos lados de la cambiante frontera. Si en Castilla son flagrantes los casos de Enrique II de Trastámara, conocido como el de las Mercedes por las ingentes cantidades económicas que proporcionó a los nobles para lograr asentarse en el trono, o en época de los Reyes Católicos el caso del Arzobispo de Toledo, don Alfonso Carrillo, cuyo modus operandi ha sido perfectamente reflejado en la primera de las temporadas de la serie televisiva Isabel, en territorio Andalusí Almanzor lleva tras de sí uno de los casos de corrupción más evidentes. Su ascenso al poder desde cargos administrativos en los que pudo amasar gran fortuna, fue primero administrador de las limosnas de la mezquita de Sevilla y más tarde gobernador de la casa de la moneda de Córdoba, tiene su punto álgido en su asociación al Chambelán Al Mushafi junto a quien organizó el asesinato de Al Mughira, el que hubiear sido señalado como candidato a obtener el título de califa debido a la minoría de edad del legítimo heredero Hisham II y que supuso el definitivo ascenso al poder de Almanzor, quien desde ese momento se convirtió en Hayib de Hisham II y en verdadero gobernante del último periodo del Califato.

Desde la restauración de la unidad ibérica bajo signo cristiano los casos de corrupción no hicieron más que proliferar, los cargos plenipotenciarios en la corte, válidos, primeros ministros… son algunos de los que más escándalos han aportado a la causa. El duque de Lerma o Godoy en época de Fernando VII (quien tampoco saldrá indemne), presidentes de gobierno como Lerroux son otros de los casos que comentaremos en la segunda parte de este artículo que bien podría dar para un serial.

 

Vía| La Aventura de la Historia, nº173

Más información| Almanzor

Imagen|Manos, Muerte de Viriato, Almanzor

En QAH|  Poesía satírica contra la corrupción, ¿Cuál fue el origen de la corrupción?, Al otro lado de la corrupción política,

 

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