Cultura y Sociedad 


Esos “aficionados” al fútbol

El mundo del fútbol vivió el domingo 30 de noviembre un nuevo capítulo desagradable y desgraciadamente habitual: una revuelta sangrienta entre dos grupos de radicales (el Frente Atlético y los Riazor Blues), que dicen ser aficionados de dos equipos de fútbol, y que se saldó con varios heridos y con la muerte de un seguidor del Deportivo de la Coruña. Es obvio y triste que sólo la muerte de una persona abra el debate sobre los ultras en el fútbol, porque este tipo de incidentes ocurre cada fin de semana. Es la cara B del fútbol, aquella de la que nadie quiere hablar. Pero, ¿quiénes son estos “aficionados”? ¿por qué se les permite la entrada a los campos de fútbol? ¿son simplemente peleas entre aficiones o hay algo más?*

En mayor o menor medida, cada equipo de fútbol profesional posee una vertiente radical. Más o menos numerosa, fanática o más fanática, pero existe. Desde los ya mencionados Riazor Blues, pasando por los Celtarras y los Biris Norte, hasta llegar a los Boixos Nois y los Ultra Sur. Si algo en común poseen estos grupos, además de la violencia, es que llevan a cabo sus actos más radicales en defensa de un escudo, representando unos colores.  Aun así, el fútbol no es más que una cortina de humo,  no se enfrentan por ir a animar a un equipo u otro, sino por ideología. Desde la extrema izquierda representada por los Biris Norte hasta los skinheads de los Ultras Sur, todos utilizan el deporte rey como altavoz de sus ideales.

Mapa de los radicales del fútbol español

Mapa de los radicales del fútbol español

Las constantes peleas que se desencadenan en los aledaños de los campos de fútbol cada fin de semana no son encuentros casuales entre dos grupos ultra. Estas “quedadas” están más que pactadas días antes a través de internet, en donde se ponen de acuerdo desde el lugar de la pelea ( a ser posible un lugar abierto para evitar ser capturados por la policía), hasta el tipo de material a utilizar (bates de béisbol, puños americanos…). Heridos salpicado de alguna muerte, destrozo del mobiliario urbano, lesiones a policías… una constante cada fin de semana en nuestros campos de fútbol.

En este punto el lector se preguntará: ¿y por qué se les permite la entrada a los estadios? Es obvio que existe amparo de los clubes de fútbol a esta lacra que contamina día a día el deporte que más alegría nos ha proporcionado en los últimos tiempos. Póngase el ejemplo de los Ultras Sur para tratar el tema que nos ataña: en su época tenían desde entradas gratis hasta un cuarto en el propio Santiago Bernabéu para guardar todas sus pertenencias (banderas del Real Madrid, banderas nazis, bates de béisbol…). ¿Qué han recibido los clubes a cambio de dichas facilidades? Básicamente, votos. Los integrantes de estas peñas radicales son en su mayoría socios de los clubes y, como tales, tienen poder en las asambleas que periódicamente se organizan y, por supuesto, en las elecciones que aúpan al nuevo presidente.

¿Cómo mantienen sus infraestructuras? Existen dos mecanismos principales para sufragar y potenciar todo lo que rodea a su marca personal: la venta de entradas y el merchandising: bufandas, llaveros, pancartas…

Como consecuencia de la última muerte por culpa de la violencia de estos grupos, el Consejo  Superior de Deportes, la Liga de Fútbol Profesional y la Federación Española de Fútbol acordaron que los clubes que colaboren con los grupos de aficionados violentos descenderán de categoría, perderán puntos o tendrán que cerrar parcialmente sus estadios. Medidas bienintencionadas y duras en su teoría, pero habrá que ver hasta qué punto tienen su reflejo en la realidad cuando vuelvan a ocurrir (porque ocurrirán) este tipo de altercados.

Los Ultras Sur del Real Madrid

Los Ultras Sur del Real Madrid

Algunos clubes han actuado desterrando a los más radicales del estadio, como el Barcelona, que, con la llegada de Joan Laporta allá por el año 2003, expulsó a los Boixos Nois del Camp Nou. Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, también ha erradicado progresivamente la presencia de los Ultra Sur, promoviendo en el lugar que frecuentaban éstos la denominada “grada de animación”.

Sin duda alguna, los ultras son mucho más que simplemente aficionados al fútbol que se desviven por unos colores. Sólo con contundencia y valentía por parte de los clubes, ejemplaridad por parte de la Justicia, y colaboración por parte de la policía y los equipos de fútbol para identificar y expulsar de los campos a los ultras se podrá acabar con esta lacra que continúa haciéndose notar cada fin de semana en los campos de fútbol. Ejemplos de éxito a la hora de combatirlos hay, así que pocas excusas quedan para que sigan campando a sus anchas cada fin de semana por España.

 

* Para ayudar al lector a tener un mejor conocimiento se publicó hace unos años el libro “Diario de un skin” (posteriormente llevado al cine), en el que un periodista se infiltra en la vertiente más radical del Real Madrid, los Ultra Sur, para lograr desenmascarar a los asesinos de su compañero de redacción, asesinado por estos radicales por ser sudamericano. Huelga decir que esta historia es real y el protagonista de la misma vive desde entonces con otra identidad, debido a las amenazas de muerte de los integrantes de este grupo una vez descubierta su verdadera identidad.

 

Vía| 20minutos, europasur, europasur2, elconfidencial, telecinco

Imagen| portada, mapa de radicales, Ultras Sur

Vídeo| Diario de un skin

En QAH| La violencia en el deporte, Europa y los hooligans

 

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