Jurídico 


¿Es responsable el Rey de sus actos? El refrendo

Nuestra Constitución prevé una figura particular en relación con los actos del monarca que recibe el nombre de refrendo, es decir, la autorización o confirmación de sus actos por otro órgano constitucional. Está recogida en el artículo 64 de la Constitución, y viene a señalar lo siguiente:

–          Art. 64.1 CE: Los actos del Rey serán refrendados por el Presidente del Gobierno, y, en su caso, por los Ministros competentes. La propuesta y el nombramiento del Presidente del Gobierno, y la disolución prevista en el art. 99, serán refrendados por el Presidente del Congreso.

–          Art. 64.2 CE: De los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden.

¿En quién reside la responsabilidad última de los actos del Rey?

¿En quién reside la responsabilidad última de los actos del Rey?

Este precepto debe interpretarse conjuntamente con el  art. 56.3 CE, donde se establece que La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el art. 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el art. 65.2. Como vemos, no quedan sujetos a la institución del refrendo todos los actos del Rey. Si bien el art. 56.3 CE solo menciona los actos del art. 65.2, la amplia mayoría de la doctrina entiende que lo recogido en aquél se extiende a los actos del art. 65.1 CE y a los actos personalísimos del Rey, como por ejemplo el consentimiento matrimonial:

–          Art. 65.1 CE: El Rey recibe de los Presupuestos del Estado una cantidad global para el sostenimiento de su Familia y Casa, y distribuye libremente la misma.

–          Art. 65.2 CE: El Rey nombra y releva libremente a los miembros civiles y militares de su casa.

Por lo tanto, los actos que se encuentran  sometidos al refrendo son los que realiza el Rey como consecuencia de la titularidad de la Jefatura del Estado, sin entrar en aquellos que se refieren a su vida privada. Además la propia Constitución delimita los personajes que van a llevar a cabo la actividad de refrendo: los miembros del Gobierno, Presidente y Ministros, y el Presidente del Congreso de los Diputados cuando se trate de refrendar la disolución de las Cámaras como consecuencia de que ningún candidato a la Presidencia del Gobierno sea investido, pasados dos meses desde la primera votación de investidura.

La forma habitual de llevar a cabo el refrendo  es la contrafirma por parte del refrendante de los actos del monarca.  Sin embargo, la doctrina ha identificado otros dos medios de refrendo: tácito y el presunto. El refrendo tácito se refiere a la presencia de los Ministros junto al Jefe del Estado en las actividades oficiales, y el refrendo presunto se trata de la presunción general de que el Gobierno cubre con su responsabilidad la actuación del Jefe del Estado a no ser que haya discrepancia y a consecuencia el jefe del Gobierno dimita.

Para finalizar, cabe preguntarse qué ocurriría en el caso de inacción del Rey o de que su acto no sea refrendado por la persona competente. Nuestro ordenamiento jurídico no ha previsto una solución a esta situación, por lo que no puede dársele una respuesta jurídica. La doctrina entiende que en este caso la respuesta debería ser de tipo político, y podría pasar por: la dimisión del Gobierno por un lado o por otra parte la reforma constitucional.

Vía | Constitución Española

Vía | Derecho Constitucional Volumen II. Los poderes del Estado. La organización territorial del Estado. Ed: Tirant Lo Blanch.

Imagen | Estrella Digital

RELACIONADOS