Coaching y Desarrollo Personal 


¿Es lo mismo ser eficaz, ser eficiente y ser productivo?

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¿Es lo mismo ser eficaz, ser eficiente y ser productivo?

A veces, los matices lo son todo. Con la productividad personal perseguimos la eficiencia. La eficacia es algo mucho más sencillo de conseguir. Antes de nada, veamos lo que tiene que decir al respecto la Real Academia Española:

eficacia.

(Del lat. efficacĭa).

1. f. Capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera.

eficiencia.

(Del lat. efficientĭa).

1. f. Capacidad de disponer de alguien o de algo para conseguir un efecto determinado.

 La diferencia sustancial es ese “disponer de alguien o de algo” que figura en la primera definición, es decir, los recursos utilizados. Ser eficaz es conseguir algo. Ser eficiente es conseguir algo utilizando los mínimos recursos necesarios.

Hoy en día, en cualquier puesto de trabajo, la eficacia se da por sobreentendida, lo que marca la diferencia es la eficiencia.

Si tu jefe te pide el informe de gastos para la semana que viene, es muy diferente que emplees toda la semana en hacerlo a que emplees dos horas. En ambos casos conseguirás el objetivo (serás eficaz) pero sólo la eficiencia te permitirá hacer más cosas.

Como decíamos en el anterior artículo, la productividad personal aporta un plus a la eficiencia. Ser productivo no es sólo hacer muchas cosas con los mínimos recursos (eficiencia) ; ser productivo es hacer las cosas que más aportan para la consecución de tus objetivos.

Podríamos decir que ser eficaz es hacer las cosas, ser eficiente es hacer bien las cosas y ser productivo es hacer bien las cosas correctas.

La productividad personal es la suma del control y de la perspectiva: el control nos permite hacer más cosas, la perspectiva nos indica qué cosas hacer.

Un último concepto interesante a sumar a los anteriores es el de coste de oportunidad. Es un concepto económico que se expresa como “el valor de la mejor opción no realizada”. En lo que a nosotros se refiere, vamos a considerarlo a la hora de tomar una decisión. Por ejemplo, si tengo 10 euros y estoy dudando entre ir al teatro o tomarme unas cervezas con mis amigos, el coste de oportunidad de ir al teatro será no ver a mis amigos.

El combustible de la eficiencia es el tiempo. Aprende a pensar en términos de coste de oportunidad expresado en tiempo cuando vayas a seleccionar la acción que vas a hacer a continuación.

¿Qué estoy dejando de hacer si veo la tele un par de horas? Quizás así te des cuenta de que, simplemente, con ver 30 minutos menos de televisión al día, si lo multiplicas por 365 días son 182 h que vas a tener disponibles este año para hacer algo diferente.

Se trata de disponer de algo más de 7 días completos este año. ¡Leche! ¡Te estás regalando vida a ti mismo! Aprovéchala.

 

Más información| Marca la diferencia

Imágenes| Diana

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