Neurociencia 


¿Es importante el tamaño en las neurociencias?

Las neurociencias, casi desde su origen, han roto con el mito sobre que “el tamaño importa”. Si bien con anterioridad se tenía la concepción de que cuanto más grande más capacidad tenía, la psicología comparada, que es la rama de la psicología encargada de analizar distintas capacidades como la memoria, la inteligencia, la capacidad de resolución de conflictos,… para comparar sus resultados entre las distintas especies animales y el humano.
Uno de los factores que se tenían inicialmente en cuenta es el tamaño de la especie como predictora de un mejor desempeño, pero desde hace ya tiempo se ha demostrado que esto no es necesariamente así, pero ¿Por qué un elefante, con unas dimensiones en el cráneo muy superior al humano, no es más inteligente que el humano?
Las neurociencias responden a esta cuestión, mostrando como el cerebro de los humanos, al igual que otros homínidos y algunos mamíferos como los delfines, donde tienen una estructura craneal relativamente pequeña, pero en su interior se “condensa” uno de los mayores cerebros que existen.

/var/www/clients/client0/web2/web/wp content/uploads/2015/09/reflexiones sobre el respeto hacia los animales y mascotas 0w3ay1No se trata tanto en cuanto al tamaño del mismo, si no en su complejidad, dado por la conectividad, y la distribución neuronal en pliegues, ofreciendo una morfología singular, llena de surcos.
Esta distribución en capas, extensamente conectada a través de la sustancia blanca, ha permitido desarrollo tan importantes como el del habla, o el de la creación y transmisión de la cultura a los congéneres.
Bases imprescindibles para el establecimiento de los principios de una sociedad, cuna de las civilizaciones como las conocemos ahora. Y todo, por una evolución neuronal que buscó una mayor eficacia en un espacio relativamente reducido, sin por ello perder funcionalidades.
Queda para otro momento la discusión sobre si las capacidades que nos hacen humanos, gracias a miles de años de desarrollo cerebral, es único o está presente en mayor o medida en otros animales; ya que uno a uno, cada una de las capacidades por separado se han podido observar, en mayor o menor grado en otras especies. Pero la conjunción de todas ellas, bajo un cerebro tal complejo, y gobernado por un ejecutivo central que funciona a modo de consciencia, es lo que nos hace únicos y especiales como especie, quitando eso sí, a nuestros “parientes” más próximos y algunos mamíferos como ya se ha señalado.

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