Reflexiones 


¿Es el mercado laboral español apto para jóvenes?

 

Desde siempre te meten en la cabeza ese cuento de que ir a la universidad es sinónimo de llegar lejos, de ser una persona brillante y que es una garantía para encontrar un buen trabajo. ¿Cuántos universitarios estamos a las puertas de entrar en el mercado laboral en España?

Tengo que decir que estoy profundamente decepcionada con los 4 años que he dedicado al estudio del mercado laboral y al derecho del trabajo. He idealizado cada artículo de la Ley, cada derecho y deber del trabajador, cada reglamento, cada ayuda social… y todo para que hoy en día me den un puñetazo en toda la cara cerrándome las puertas a este mundo. Es injusto, tanto para mí como para muchos jóvenes españoles que hemos tenido la fuerza de voluntad de comenzar unos estudios universitarios y hoy en día estemos buscando cualquier mínima oportunidad para insertarnos en el superficial ámbito del empleo. Digo superficial porque es eso, apariencias. Nos llegan a exigir 4 idiomas, una carrera universitaria, un máster, y por si fuera poco, uno o dos años de experiencia como mínimo. ¿Qué pretenden de un joven de 20-30 años? Es que cuando lleguemos a los 40 y podamos aspirar a todo los requisitos que nos exigen para contratarnos nos dirán que somos demasiado mayores para el puesto y que buscan un perfil más dinámico y joven para la empresa.
Y la cara de tonto que se nos va a quedar, imaginen.

Sabias que… la tasa de desempleo juvenil superó el 55% en el último trimestre de 2013.

Colapso de anuncios en donde se busca trabajo

Buscar trabajo se ha convertido en un trabajo

En España, la tasa de desempleo juvenil es aproximadamente dos veces la tasa de desempleo general.

Por otro lado, nuestra familia, los padres. Ellos en sus tiempos no han conocido este tipo de obstáculos que hoy en día encontramos. Cada generación tiene sus dificultades en la época que le toca vivir, pero quizás porque esta es la que me ha tocado, pienso que es de las más difíciles de la historia de España. Hace 20 años, si eras constante y trabajador con 22 o 23 años tenías todo lo necesario como para tener una casa y formar una familia, y si tenías estudios universitarios, podías llegar a cualquier parte. Ahora ni con 30 podemos soñar eso. ¿Cuántas veces han escuchado eso de “yo a tu edad ya te tenía a ti..” ? ¿Cómo nos quedamos después de escuchar eso? Pero si no podemos entrar en el mercado laboral, ¿cómo vamos a intentar independizarnos o formar una familia, si no nos da ni para tomarnos una coca cola en el bar de la esquina?

No es nada que no sepan esto que escribo, pero es mi crítica. Una simple reflexión de una joven que decidió poner en su vida el objeto de estudio del mercado de trabajo y que grita representando la opinión de los jóvenes que hoy en día no paramos de visitar portales de empleo y de movernos para encontrar una mínima oportunidad donde nos dejen demostrar las ganas que tenemos de trabajar en algo que hemos elegido, porque nos apasiona. Ya que en nuestros tiempos, a diferencia de nuestros progenitores, si hemos podido elegir por donde queremos encaminar nuestras vidas y a que ámbito queremos dedicarnos. Si nuestros padres han llegado tan lejos, en la mayoría de casos, haciendo algo que quizás no les gustaba pero que no tenían más remedio por las necesidades del momento, imaginen hasta dónde puede llegar una persona a la que le gusta lo que ha estudiado y lo que hace, imaginen el potencial de alguien que disfruta con su trabajo y el progreso que para el país supondría.
Ojalá pronto, encontremos nuestra oportunidad.

Vía| El País

Imagen| Lupa

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