Cultura y Sociedad, Patrimonio 


¿Era Stonehenge un enorme instrumento musical?

Stonehenge y la puesta de sol.

Stonehenge y la puesta de sol.

Las ruinas de Stonehenge, construido entre 3000-1600 a.C., han sido desde antaño objeto de numerosas hipótesis que han tratado dar sentido  a este conjunto de enormes piedras situadas al sur de Inglaterra. Algunas de ellas han tratado de categorizarlo como un calendario astronómico, un lugar de culto, de curación, un sitio donde realizar intercambios comerciales o una necrópolis. Ahora, un grupo de investigadores del Royal College of Art de Londres han sugerido una nueva posibilidad: el monumento era un espacio donde se podría crear música.

Desde la década de 1920 los arqueólogos han sabido que las piedras azules (piedras de dolerita o riolita llamadas así por el color azulado que adquieren con la lluvia) que conforman el círculo interno de Stonehenge provienen de una serie de colinas de Gales, a más de 300 Km del monumento. Sin embargo, ha sido en los últimos años cuando se ha localizado el lugar exacto del que los investigadores creen que proceden las piedras.

Esta nueva investigación sugiere que las piedras azules empleadas en la construcción de Stonehenge podrían haber sido seleccionadas por sus propiedades acústicas, afirma Paul Devereux, principal investigador del Landscape and Perception Project.  Según él, el descubrimiento de estas piedras sonantes podría explicar por qué fueron seleccionadas para Stonehenge, habiendo sido trasladadas desde un lugar tan alejado, cuando había una importante cantidad de piedras locales para utilizar.

El sitio arqueológico de Carn Menyn.

La cantera de Carn Menyn.

El equipo realizó pruebas de sonidos en la cantera de Carn Menyn (Mynydd Preseli, Gales), de la que fueron extraídas las piedras. Cuando éstas fueron golpeadas con pequeños martillos, los investigadores descubrieron que emitían sonidos metálicos como de campanas, “gongs” o tambores de hojalata. De hecho, su sonido es tan parecido al de una campana, que las iglesias de la región las utilizaron como tal hasta 1700.

El profesor Tim Darvill, de la Universidad de Bournemouth, quien ha realizado diversas excavaciones en Stonehenge, afirma “no sabemos, por supuesto, que trasladaran estas rocas porque sonaban, pero es cierto que estas piedras sonantes desempeñarían un papel muy importante en diferentes culturas”. De modo que Stonehenge casi puede ser visto como un carillón, en el que las piedras pueden ser golpeadas para obtener distintas melodías, de ahí su forma circular. Además, se han encontrado algunas marcas en las piedras, que indicaría que algún elemento hubiera sido golpeado contra ellas, en este caso para crear música.

Aunque la Arqueología apenas está empezando a investigar en el campo de la percepción y el paisaje, parece que va dando sus frutos. Se trata de un intento de entender la tierra en formas sensoriales, de forma que los materiales de construcción nos ayuden a entender  por qué se construyeron estos monumentos.

En cualquier caso, esta nueva hipótesis aporta una nueva visión de la función de Stonehenge, pudiendo estar relacionada con algunas de las funciones anteriormente mencionadas como los calendarios solares.

 

Vía| The Atlantic

Imagen| StonehengeCarn Menyn

Vídeo| Vimeo: Untitled

En QAH| Stonehenge, todavía un misterio

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