Blog, Entrevistas 


Entrevista a Jesús Alfaro en QAH: “Los jóvenes hoy en día tienen muchísimas oportunidades”

Jesús Alfaro:

Jesús Alfaro: “Hay que quitarle el control de las escuelas a los políticos”

Jesús Alfaro se licenció en Derecho en 1985 y lleva desde entonces profundizando su estudio en el Derecho Societario. Actualmente, es catedrático de Derecho Mercantil en la Universidad Autónoma de Madrid, y consultant en el prestigioso despacho de abogados internacional Linklaters. Es autor de dos libros, uno sobre las condiciones generales de contratación y el otro sobre el controvertido concepto del interés social. Muy conocido por su blog, Derecho Mercantil, y por sus didácticas conversaciones en Twitter, este joven catedrático nos atiende para debatir sobre temas de actualidad tanto jurídica como económica.

 

Pregunta: ¿Qué opinas del sistema educativo español?

Jesús Alfaro: Que es “manifiestamente mejorable” pero que se corresponde, más o menos, con el nivel del país en otros ámbitos. Tenemos una escuela mediocre y una universidad mediocre.  El problema más grave es que tenemos muy pocos “cracks”, esto es, alumnos brillantes, colegios brillantes y facultades brillantes. Parece que el sistema no estimula adecuadamente a los más brillantes para que “brillen”.

 

P: ¿Podrías compartir con los lectores de QAH algunas de las reformas que crees necesita nuestro sistema educativo?

JA: Hay que quitarle el control de las escuelas a los políticos. Dos ideas muy simples: autonomía y competencia entre las escuelas. Libertad de elección para los padres y libertad de gestión para los centros. Que les dejen seleccionar a sus profesores, a sus alumnos, las materias de estudio, etc.

 

P: ¿Qué importancia atribuyes al aprendizaje paralelo a la Universidad (lectura de artículos, libros, asistencia a conferencias…)?

JA: La mayor. Yo tengo pocos recuerdos de lo que aprendí en la escuela y muchos de lo que aprendí leyendo fuera de la escuela. Apenas tuve un par de profesores muy buenos (uno de ciencias y uno de matemáticas) hasta que llegué a COU al Ramiro de Maeztu donde me rodeó un ambiente espectacular, entre los alumnos y los profesores. Todos eran (o habían sido) excepcionales. Pero devoraba libros fuera de clase (de hecho, también durante las clases).

 

P: ¿Qué opinas sobre la formación continua por la que día a día trabajamos en QAH?, ¿crees que el proceso de aprendizaje debe ceñirse a una etapa concreta o más bien a un proceso continuo a lo largo de toda la vida?

JA: A mí el concepto de “formación continua” no me gusta porque sugiere un nivel de organización que no es real. Uno no organiza su vida para estar formándose continuamente. Si lo que se quiere decir es que la sociedad y el Estado han de ofrecer a la gente que ya ha terminado su etapa de formación la posibilidad de aprender más en un marco formal (curso, seminario, carrera, master etc), pues me parece muy bien. Fuera de marcos formales, uno no se “forma”, sino que ocupa su tiempo en actividades productivas o lo pierde.

 

P: ¿Consideras cierta la famosa recomendación de que si te dedicas a hacer tu pasión el dinero vendrá solo?, ¿O crees que hay que atenerse un poco a la realidad que dicta el mercado?

JA: No creo que pueda plantearse en esos términos. Si mi pasión es el coleccionismo, es claro que sería un imbécil si oriento mi formación y dedico mi tiempo a coleccionar. La formación, en la medida en que uno la elige (a partir de los 15-16 años y cuando uno elige la carrera o los estudios profesionales), ha de elegirse con la vista puesta en lo que uno “quiere ser” en la vida como profesional; en lo que uno quiere trabajar. Si me apasiona el coleccionismo, a lo mejor tengo que estudiar museística o documentación. Ahora bien, una vez culminada la formación (o antes, según propone Thiel), puede tener claro qué es lo que quiere hacer en la vida y dedicarse a ello. Pero si eso no genera ingresos, pues hay que ser rico por casa para poder dedicarte a tu pasión.

Lo que tiene de verdad esa frase es que los jóvenes tienen la suerte de que un mundo globalizado ofrece muchas más oportunidades que las que tenían nuestros abuelos que rara vez  salían de su pueblo o ciudad natal en toda su vida. Cuando vives en un pueblo, tienes que encontrar “clientes” entre los del pueblo. Cuando vives en el mundo, tu clientela potencial son 7000 millones. Raro será que no puedas vivir de casi cualquier pasión productiva.

 

P: Pero, entonces, los jóvenes que están estudiando en las universidades españolas, ¿qué tienen que hacer para especializarse?

JA: La universidad – la licenciatura o el grado – no es el lugar para especializarse. Ahí lo que hay que hacer es “amueblar” la cabeza y, para eso, hay que estudiar una carrera con contenidos intelectualmente atractivos. Si uno quiere hacer una FP, bueno, pues puede hacer turismo o empresariales (lástima que no metan en la universidad toda la FP de grado superior, como en EE.UU). Pero si quiere hacer una carrera universitaria, Ciencias (Física, Matemáticas), Ingeniería. Y si es un zote – como yo – para eso, pues alguna de las dobles de Derecho con Ciencia Política o Empresariales. Económicas está bien en algunas facultades. Y Humanidades, pues para los muy forofos.

 

P: Dejando un poco el tema educativo, ¿Qué tres reformas que adoptaría si fuera Presidente del Gobierno?

JA: Además de lo que he dicho sobre la educación, haría tres reformas: Fiscal, simplificando drásticamente el sistema; laboral, devolviendo el Derecho del Trabajo al Derecho Civil (regulando sólo los contratos de trabajo en los que el trabajador cobre hasta dos veces el salario mínimo) y administrativa, no recortando, sino limitando las actividades que puede desarrollar la administración. Si privamos de competencias a las administraciones, no podrán gastar.

 

PPero, en este entorno, con casi un 60% de desempleo juvenil, ¿realmente hay esperanzas para los jóvenes?

JA: Esa era la tasa de paro que había en España en 1985 cuando yo acabé la carrera. A mí los universitarios no me dan ninguna pena. Hoy tienen muchas más oportunidades si se esfuerzan que las que teníamos nosotros.

 

P: Tiene usted uno de los blogs de derecho mercantil más consultados en España, ¿qué le motiva a escribir?  Desde QAH creemos que sentarse a escribir es una buena forma de aprender, ¿Cómo lo ves tú?

JA: Escribo porque escribir y leer es de lo que más me gusta en la vida y como sé de Derecho, pues escribo de Derecho (no tengo mucha imaginación para crear historias y personajes). Además, me sirve para estudiar y almacenar ordenadamente la información, para comunicarme con los alumnos y para colmar la vanidad que tenemos muchos profesores universitarios y contar con una audiencia para nuestras “clases”. Pero es verdad que se mejora mucho si se escribe mucho. Como dicen los anglos,  no es posible escribir claramente si no se piensa con claridad y viceversa, cuando alguien escribe “mal” es porque no piensa “bien”.

 

P: Toquemos ahora un tema de máxima actualidad, ¿qué sabemos del Código de Comercio de Gallardón?

JA: Yo sé poco. He estado involucrado solo en una parte pequeña del mismo, la relativa a Competencia y competencia desleal.

 

P: En el mundo de la doctrina se comenta que es un Código jurídicamente más deficiente que el actual, ¿es así?

JA: No lo sé. Lo que creo es que es un esfuerzo bastante inútil. Incluso perjudicial. Generará costes y muy pocos beneficios. Hay uno político (la legislación mercantil es competencia exclusiva del Estado) y otro personal para Gallardón, que tiene un ego conocidamente enorme. Yo guardaría el trabajo hecho por la Comisión General de Codificación en un cajón. No son tiempos para codificar el Derecho privado.

 

P: ¿Qué habría que cambiar, si es que hay que cambiar algo, de la regulación actual?

JA: Creo que una reforma liberalizadora de la Ley de Sociedades de Capital sería deseable. Derogar la ley de condiciones generales y la de comercio interior y la de morosidad (limitándonos a copiar la Directiva), suprimir toda la legislación autonómica sobre publicidad y protección de los consumidores y de comercio interior ayudaría bastante al crecimiento. Hace falta urgentemente regular la quiebra de los individuos (el concurso de las personas físicas).

 

P: Ya, para terminar, nos acercamos un poco más al Jesús Alfaro más personal. Ha comentado usted que lee mucho, ¿película, libro y personaje histórico?

JA: Voy a dar dos (no creo mucho en eso de película, libro y personaje “favoritos”): Al filo de la noticia y La vida de Brian. Bueno y una española que le gustará mucho a mi amigo Andrés Recalde: Amanece, que no es poco. El libro que más me impresionó cuando era impresionable es Conversación en La Catedral de Mario Vargas Llosa y luego, los de Philip Roth. De los personajes históricos, no tengo uno favorito, pero ahora que estoy bastante obsesionado con la Ciencia, diré Ramón y Cajal que es, sin duda, el más grande científico nacido y que haya trabajado en España.

 

 

RELACIONADOS