Blog, Entrevistas 


Entrevista a Daniel Lacalle para QAH: “El libre albedrío sin conocimiento es esclavitud”

daniel-lacalle-nosotros-los-mercados

Daniel Lacalle (Madrid, 1967) es gestor de un hedge fund en Londres, donde reside desde hace más de 9 años. Especializado en mercados energéticos, la buena labor financiera de Daniel ha sido reconocida en repetidas ocasiones por el Extel Survey de Reuters, amén de sus múltiples apariciones como especialista en medios de comunicación nacionales e internacionales, en los que de una manera totalmente formativa desentraña la actualidad económica. Además, en España es conocido como un analista financiero de mucho prestigio, con sus comentarios de actualidad en El Confidencial y en su blog, “Energy, markets and money“.

Con ocasión de su libro: “Nosotros los mercados: qué son, cómo funcionan y por qué resultan imprescindibles” (el cual ya va por la cuarta edición a tiempo de publicación de esta entrevista) atiende a Qué Aprendemos Hoy para resolvernos las inquietudes sobre la actualidad económica española y europea que nos acechan.

Pregunta: ¿Qué opinas del sistema educativo español?

Daniel Lacalle: El sistema educativo español está demasiado orientado a aprender de memoria y menos a crear valores y espíritu emprendedor.  A veces echo en falta incentivar al individuo a crecer, a hacerse líder, a destacar a través de la meritocracia y el esfuerzo; y desarrollar de manera eficaz los puntos fuertes de su personalidad.

 

P: ¿Podrías compartir con los lectores de QAH algunas de las reformas que crees necesita nuestro sistema educativo?

DL: Le falta ser más práctico, orientado a un mercado de trabajo global, con amplitud de miras. Para mi seria esencial endurecer de manera muy significativa los requisitos para aprobar y conseguir títulos, que no sea un coladero, e incluir mucho más de experiencia práctica y laboral.

 

P: Entonces, ¿Qué importancia atribuyes al aprendizaje paralelo a la Universidad (lectura de artículos, libros, asistencia a conferencias…)?

DL: Es esencial. El libre albedrío sin conocimiento es esclavitud. Hay que potenciar el individuo y crear una personalidad en la que aprender sea un placer, no una obligación. El alumno debe ser curioso, indagar e investigar, cuestionar constantemente las fuentes de información y crearse su propia opinión desde el conocimiento profundo. No desde el relativismo, sino desde la educación constante.

 

P: ¿Qué opinas sobre la formación continua por la que día a día trabajamos en QAH?, ¿Crees que el proceso de aprendizaje debe ceñirse a una etapa concreta o más bien a un proceso continuo a lo largo de toda la vida?

DL: Hay que aprender todos los días. Pero aprender no es leer pequeños artículos en internet. Hay que profundizar. El saber no ocupa lugar, es una gran verdad. No hay libertad ni capacidad de desarrollo si nos anquilosamos en dogmas o conceptos del pasado, hay que renovar y estudiar todo lo que podamos, sobre todo hacer un esfuerzo por formarse también en el conocimiento de temas que no sean exclusivamente de nuestro entorno laboral o geográfico.

 

P: ¿Consideras cierta la famosa recomendación de que si te dedicas a hacer tú pasión el dinero vendrá solo? O, ¿crees que hay que atenerse un poco a la realidad que dicta el mercado?

DL: No es cierta. Y además edulcora la realidad, que es que en el éxito siempre hay un enorme componente de trabajo, de sacrificio y de equivocaciones previas. Y saber encontrar el mercado adecuado en el momento adecuado.

 

P: Habida cuenta de su trayectoria profesional, ¿qué le recomendaría a un joven que quisiera seguir sus pasos?

DL: Que arriesgue, que se equivoque, que no tenga miedo al fracaso, y que trabaje más que nadie

 

P: ¿En España o es necesario que sea en el extranjero?

DL: Siempre es mejor formar tu carrera en el extranjero, tener una visión cosmopolita y aprender de culturas diferentes.

 

P: Los jóvenes que están estudiando en las universidades españolas, ¿qué tienen que hacer para especializarse?

DL: Tienen que orientarse hacia el mercado laboral, no esperar que el mercado los absorba. Tienen que buscar experiencia. Lo que antes era un comodín para un buen puesto –un master, etcétera- es hoy una obligación. Y sobre todo, estudiar pensando en dónde hay demanda de trabajo, no esperando que la demanda se cree de manera mágica.

 

P: Pero, en este entorno, con casi un 60% de desempleo juvenil, ¿realmente hay esperanzas para los jóvenes?

DL: Claro, se llama emprender y recorrer el mundo. El error es pensar que nuestro mercado laboral es España, cuando debe ser la aldea global, y que debemos buscar un empleo con un sueldo fijo y esperar 35 años hasta jubilarnos. Hay que crear nuestros propios empleos, volver a ser el pueblo emprendedor que abre mercados como éramos hace años.

 

P: Cambiando de tema, ¿qué tres reformas adoptarías si fueras Presidente del Gobierno?

DL: Hice un análisis detallado de mis propuestas hace tiempo en mi blog (Diez propuestas para atraer capital y promover el crecimiento en España). Aunque podríamos resumirlo de la siguiente manera:

– Cortar 80.000 millones de gasto político (subvenciones, administraciones duplicadas e inversiones improductivas)

– Bajar los impuestos imponiendo un “flat tax” (tipo fijo único) a todas las actividades comerciales, eliminando deducciones.

– Liberalizar completamente el mercado energético y financiero para reducir costes, aumentar competencia y atraer capital.

 

PAnalizando ya Nosotros los Mercados, ha tenido un éxito insoslayable, ¿cuál es la clave del libro?

DL: Ya ha llegado a la tercera edición, lo cual me enorgullece porque no es habitual en libros económicos. Es un libro sencillo, cercano, muy autobiográfico y que, según me dicen, es fácil de leer tanto para expertos como para neófitos.

 

P¿Diría que ha explicado el papel de los mercados financieros de una manera que no estaba antes explicada? Desde QAH defendemos la importancia de la divulgación financiera, ¿Qué opinión te merece?

DL: La cultura financiera es esencial. Creo que el hecho de que explico los mercados financieros desde dentro, ayuda mucho.

 

P: Muchos hablan de la “desregulación” de los mercados financieros. ¿Qué parte de verdad encierra esta afirmación?

DL: Es una falacia. Como explico en el libro, toda la regulación del mundo no va a evitar los excesos mientras no exista cultura financiera y conocimiento del riesgo por parte de los ciudadanos. España tenía la banca más regulada, con control público –las cajas- y más restricciones regulatorias y mire el destrozo que creamos.

 

P: Por último, también se habla mucho del moral hazard (riesgo moral) en el sector financiero (entendido como el respaldo ilimitado de los gobiernos y bancos centrales a los banqueros irresponsables), ¿puede que esta sea la única desregulación que no necesiten los mercados?

DL: Existe porque los estados se benefician de esa situación, ya que esos bancos se atiborran de deuda soberana y conceden préstamos sin grandes preguntas a las administraciones públicas. Esa simbiosis banca-estado no va a cambiar mientras uno de los beneficiados sea el que ponga las reglas.

 

RELACIONADOS