Patrimonio 


Entre el vapor y el hierro: un paseo por el Museo del Ferrocarril

El año 1984 veía convertir la antigua y bella estación de las Delicias de Madrid, en el primer Museo del Ferrocarril de España.

El edificio, prodigio de la denominada arquitectura del hierro, fue diseñado por el ingeniero de origen francés Èmile Cachelièvre quien, siguiendo las pautas en cuanto a técnica edificativa que De Dion había practicado para la que fuese galería de Máquinas de la Exposición Universal de París del año 1878, concebiría no solo la primera estación monumental de la capital española sino también el símbolo y bastión de la Compañía de los Caminos del Hierro de Ciudad Real a Badajoz, dueña de la construcción.

Construcción de las Estación de las Delicias. 1879

Construcción de las Estación de las Delicias. 1879

Erigida en tan solo once meses, fue inaugurada por el monarca Alfonso XII y su esposa Mª Cristina un 30 de marzo de 1880. Desde entonces y hasta 1969 estuvo en funcionamiento para el transporte de viajeros, manteniéndose activa para el transporte de mercancías hasta 1971, año en el que finalmente se clausuró.

En la actualidad sus once mil metros cuadrados dan cabida a un nutrido grupo de locomotoras y coches de viajeros, que permiten al público conocer y disfrutar de la evolución del ferrocarril a lo largo de sus 191 años de historia.

Al caminar por sus andenes, el espectador puede contemplar ejemplos de los diferentes tipos de tracción ferroviaria: el vapor, la electricidad y el diésel.

"Tardienta"

“Tardienta”

Las románticas y genuinas locomotoras conocidas como Tardienta y Alagón tienen el honor de ser los modelos de vapor más antiguos del museo, al haber sido construidos en 1862 y 1863 respectivamente. Además, para acercar el funcionamiento de este tipo de tracción a los visitantes, la entidad posee una locomotora modelo Mikado que se presenta seccionada, permitiendo la visión de la parte interna de la caldera donde se generaba el vapor que provocaba el movimiento de estas poderosas maquinas.

El museo cuenta además con uno de los últimos ejemplos de locomotoras a vapor que circularon por las vías españolas. Se trata de la denominada Confederación, un modelo fabricado en 1956 a instancia de RENFE, cuando por motivo de la celebración del primer centenario de la Compañía Maquinista Marítima y Terrestre afincada en Barcelona, la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles, le encargaba 10 potentes locomotoras. El conjunto contaba con una potencia de 4226 CV para cada una de sus máquinas, lo que les permitió alcanzar en pruebas una velocidad de hasta 150km/h, el récord de la tracción vapor en España. Además, la Confederación prestó servicio en los trenes expresos y rápidos de la línea Madrid a Irún, llegando a remolcar hasta 18 coches de viajeros y 810 toneladas.

"Confederación"

“Confederación”

El devenir del tiempo, sin embargo, trajo consigo la incorporación de medios de tracción más novedosos y rápidos, que presentaban diseños mucho más funcionales y confortables.

En una fecha tan temprana como fue la de 1879, el ingeniero alemán Werner Von Siemens enseñaba al público por vez primera en la Exposición Universal de Berlín, una locomotora con motor eléctrico, capaz de arrastrar un tren con capacidad para treinta viajeros. Y es que la electricidad supuso un importante avance respecto al vapor. Ésta otorgaba al nuevo medio de transporte más ventajas en cuanto a potencia y velocidad y, además, era capaz de reducir tanto los problemas de contaminación como los de mantenimiento de las locomotoras.

En nuestro país, la primera línea electrificada fue el tramo comprendido entre Gergal-Santa Fe, del ferrocarril Linares-Almería, realizado por la Compañía del Sur de España en 1911.

"Número tres"

Trifásica número 3

La institución tiene la fortuna de albergar en sus andenes la locomotora eléctrica que circuló por ese tramo de vía por primera vez. Se trata de la bautizada como Trifásica nº 3, que había sido realizada en 1907 por la compañía suiza Brown-Boveri. Fabricada en madera, fue empleada con la intención de mejorar la tracción para los trenes de mercancías de mineral. La pieza estaba integrada en un conjunto de siete locomotoras, si bien en la actualidad la número tres, como popularmente se la llama, es la única que sobrevive.

Junto al vapor y la electricidad, los ferrocarriles utilizan un tercer tipo de tracción para desplazarse: la tracción diésel. Su historia se remonta a los orígenes del motor de combustión interna, que es su principio fundamental.

En el museo, cuentan con una nutrida selección de este tipo de trenes, entre los que despunta una de las piezas más emblemáticas de la entidad: el Talgo II. Este Tren Articulado Ligero diseñado por el ingeniero Alejandro Goicoechea y financiado por el empresario José Luis Oriol, supuso un hito en la historia del ferrocarril español.

A sus innovaciones técnicas, como la rodadura guiada o su composición articulada, se sumaban un original diseño y toda una serie de comodidades destinadas a satisfacer el confort de los viajeros, como las butacas anatómicas y reclinables, el aire acondicionado o el servicio de comidas que llegaba hasta los propios asientos. Además, es reseñable mencionar como se convirtió en el primer tren español que ha sido exportado a otros países como Rusia, Alemania o Estados Unidos.

 "Talgo II"

Talgo II

Junto al material rodante, son también de interés para el espectador que acude a visitar la entidad las salas de modelismo y de relojes. En esta última, se conserva el reloj que presidió el acto inaugural del primer trayecto ferroviario acaecido en la Península el 28 de octubre de 1848, entre las localidades de Barcelona y Mataró.

El museo se encuentra en el madrileño Paseo de las Delicias nº 61 y este verano abre sus  puertas de martes a domingo entre las 10:00 y las 15:00 horas.

Vía| Guía del Museo del Ferrocarril. Fundación de los Ferrocarriles de España.

Imagen| Estación de las Delicias,  TardientaConfederaciónTrifásicaTalgoII

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