Jurídico 


Enseñanza concertada, donativos voluntarios e información inconclusa

 

Desde el pasado 7 de diciembre, los medios de comunicación se han hecho eco de manera reiterada y muy similar en sus titulares de la Sentencia dictada por la Sección 3ª de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo, de fecha 27 de noviembre de 2015.

«Cobrar cuotas voluntarias a los padres, siendo un colegio privado concertado, es sancionable» (Confilegal, 7 de diciembre de 2015); «El TS confirma la multa impuesta por la Junta de Andalucía al colegio La Salle de Almería por el cobro de cuotas» (Europa Press, 7 de diciembre de 2015); «Multa de 186.000 euros a un colegio concertado por pedir dinero a los padres» (El Mundo, 7 de diciembre de 2015); «El Supremo confirma la multa a un colegio de Almería por pedir a los padres 20 euros» (Diario de Sevilla, 8 de diciembre de 2015).

El propio portal institucional del Poder Judicial informaba el 9 de diciembre en estos términos: «El Tribunal Supremo confirma la multa a un colegio concertado de Almería por cobrar 20 euros por trimestre a las familias».

Ciertamente, y en puridad, la inadmisión del recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por el Instituto de los H.H. de las Escuelas Cristianas de la Salle de Almería, contra la sentencia de la Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, con sede en Sevilla, de fecha 17 de octubre de 2013, sobre sanción por la comisión de una infracción grave al impartir enseñanzas objeto del concierto contraviniendo el principio de gratuidad, confirma y consolida el acto administrativo sancionador de la Viceconsejera de Educación de la Junta de Andalucía, toda vez que genera la firmeza de la sentencia de instancia encargada de la revisión del referido acto impugnado.

Por lo tanto, los titulares noticiosos antes reproducidos son, todos ellos, formalmente impecables. Ahora bien, la información en general y la concerniente a tribunales en particular, exige de un complementario esfuerzo en el rigor y exactitud de sus enunciados, so pena de no poder transmitir cabalmente la esencia o el sentido de la cuestión litigiosa.

Repárese que en ninguno de esos titulares, ni en casi ninguno de sus desarrollos –salvo en la nota emitida por el CGPJ, faltaría más- se advierte al lector que el recurso de casación resuelto por la Sentencia del Tribunal Supremo, fue planteado por el cauce de la unificación de doctrina y, lo que es nodal en este caso, la inadmisión del mismo –y la consecuente ratificación y declaración de firmeza de la sentencia recurrida- no tuvo como sostén argumental el fondo del asunto, a saber, la adecuación a Derecho de la impartición de las enseñanzas propias del concierto contraviniendo el principio de gratuidad.

La Sentencia de la Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo inadmite el recurso planteado por la institución educativa dado que los casos y la doctrina de contraste invocados por la recurrente son distintos y no permiten concluir que se esté ante la triple identidad que debe concurrir en este recurso excepcional, a la vista de la variedad de supuestos de hecho planteados en los tres asuntos. Y añade, que por más que en las tres sentencias se aborde la legalidad de unas resoluciones sancionadoras que aplican el mismo precepto infractor y aun cuando, en tales procesos, se analicen sendas peticiones de aportaciones voluntarias a las familias de alumnos escolarizados en centros concertados, lo verdaderamente relevante es que la conclusión a la que llegan esas sentencias se ampara única y exclusivamente en la efectiva subsunción de los hechos imputados en la descripción típica, a tenor del material probatorio del que disponía el correspondiente órgano judicial. Lo relevante fue determinar si aquellas peticiones de donativos estaban o no destinadas a impartir las enseñanzas incorporadas al concierto, cuestión que fue resuelta, insistimos, a tenor de la valoración de la prueba efectuada.

Nótese por tanto que el Tribunal no confirma la sanción impuesta como consecuencia de la formación de un determinado criterio en torno a la naturaleza de los «donativos voluntarios», o si estos se interesaban o no para impartir la enseñanza o, finalmente, de la ponderación del principio de gratuidad de la enseñanza pública concertada. La Sala, por el contrario, y como no podía ser de otra forma ante un recurso de casación para la unificación de doctrina, se enfrenta a la cuestión escrutando la concurrencia o no de contradicción entre dos soluciones jurídicas recaídas en un supuesto idéntico no sólo en los aspectos doctrinales o en la materia considerada, sino también en los sujetos que promovieron la pretensión y en los elementos de hecho y de Derecho que integran el presupuesto y el fundamento de ésta. Focalizando su atención en si consta o no una incompatibilidad lógica entre ambos pronunciamientos, sin margen alguno de interpretación de normas diversas, de aplicación de las mismas sobre supuestos de hecho distintos o de diferente valoración de las pruebas que permita, independientemente del acierto de uno u otro pronunciamiento, justificar a priori la divergencia en la solución adoptada.

Y en este sentido, el Tribunal Supremo considera que el diferente sentido del fallo de la sentencia recurrida y de las alegadas como de contraste procede de la disímil prueba practicada en cada uno de los recursos, inadmitiéndolo por ello. Pero insisto, sin prejuzgar la pretensión sustantiva del recurrente, y no porque la modalidad casacional de la unificación lo impida, sino porque en este caso concreto, no se ha valorado la bondad o no de la doctrina recurrida y alegada como contradictoria, sino las identidades subyacentes y la concurrencia del elemento probatorio como argumento apto para pretender del Tribunal la revisión de la fijación de hechos efectuada por la sentencia de instancia o de las consecuencias que, a tenor de la prueba practicada, deben anudarse a tales hechos.

Así pues, en efecto, la multa está confirmada. Pero como señaló Poincaré para explicar el problema de los tres cuerpos, si se puede obtener el mismo resultado a través de diferentes caminos , conviene indicar cual se tomó y lo que ello representa.

Vía| Raúl C. Cancio

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