Historia 


ENIAC. En los albores de la informática

Los grandes avances tecnológicos, para qué negarlo, vienen casi siempre, en un primer estadio, de la mano de la investigación militar.

Así pues, en el año 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, surgió el proyecto ENIAC (Electronic Numerical Integrator And Computer), impulsado por el Ejército de Estados Unidos para el Laboratorio de Investigación Balística,  y desarrollado por los estadounidenses John William Mauchly y John Presper Eckert, con el propósito de resolver los problemas de balística del ejército de Estados Unidos.

Aunque todos los méritos se los llevaron estos dos ingenieros, realmente fueron seis mujeres, oportunamente ignoradas por la historia, las que se convirtieron en las primeras programadoras de la historia:  Betty Snyder Holberton, Jean Jennings Bartik, Kathleen McNulty Mauchly Antonelli, Marlyn Wescoff Meltzer, Ruth Lichterman Teitelbaum y Frances Bilas Spence.

Operadoras de ENIAC

Estas mujeres, con su trabajo,  sentaron las bases de la futura programación, crearon el primer set de rutinas, las primeras aplicaciones de software, etc. marcando el camino futuro de la programación.

Volviendo a ENIAC, aunque el título se lo disputa con la computadora alemana Z1, a la primera se la considera como la primera programable y totalmente digital, capaz de ejecutar sus procesos y operar mediante instrucciones máquina.

La máquina estuvo lista en 1946, y aunque nació dentro del proyecto Colossus destinado a descifrar el código aleman durante el conflicto, siguió su propio camino debido a las posibilidades del proyecto en la investigación científica.

Todos los datos del proyecto se antojan descomunales hoy en día. Una superficie ocupada de 70 m2, 27 toneladas de peso, y, en una época en la que aún no se había inventado el transistor, la nada desdeñable cantidad de 17.468 tubos de vacío, lo que llevaba a elevar el consumo hasta los 160 kW, y la temperatura de la sala por encima de los 50º C.

La ENIAC podía resolver 5.000 sumas o 300 multiplicaciones en 1 segundo, o calcular la potencia 5.000 de un número de hasta 5 cifras en 1,5 segundos. Nada del otro mundo, sin duda, hoy en día, pero en ese momento estas capacidades suponían un salto en potencia de cálculo cómo nunca se había visto en la Historia.

El talón de Aquiles de esta máquina, sin duda, fue la fiabilidad, pues constantemente se fundían las válvulas de vacío, lo que llevaba a un engorroso mantenimiento en el que había que localizar y sustituir el componente manualmente. Este aspecto mejoró parcialmente con la decisión de no apagar nunca la computadora, al relacionarse este aspecto con la vida útil de las válvulas. No obstante, el record  quedó establecido en unos escasos cinco días ininterrumpidos de funcionamiento, aparejado a un descomunal consumo de energía que sufría la ciudad de Filadelfia en forma de apagones esporádicos.

Adolecía además de otros problemas, como la necesaria operación manual de unos 6.000 interruptores. Además, los cambios de programación se podían demorar días debido a los cambios manuales que había que realizar con cada modificación.

Esta falta de fiabilidad, en conjunción con su escasa memoria, requería de la realización de las operaciones por duplicado, además de la introducción de cálculos y operaciones predefinidas para verificar su exactitud, lo que lastraba considerablemente sus posibilidades.

Sin embargo, este proyecto introdujo importantes novedades que sentarían las bases del futuro desarrollo informático, cómo la utilización de tarjetas perforadas para la lectura del código de programación, la realización de cálculo en paralelo, y la más importante de todas, la introducción del sistema binario, por lo que su rendimiento resultaba abrumador frente a lo visto hasta entonces.

El 2 de octubre de 1955  ENIAC fue desactivada para siempre.

Años más tarde, el 21 de septiembre de 1969, en el seno de una investigación militar de la agencia DARPA del Departamento de Defensa de Estados Unidos, se producía otro hito histórico al establecerse el primer enlace ARPANET entre un un ordenador de UCLA y otro de Stanford…

Vía| 50 Years of Army Computing: From ENIAC to MSRC, DIANE Publishing, ISBN 1428916598, 9781428916593

En colaboración con QAH| Rumbo a la Historia

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Imágenes| Wikimedia

En QAH| La actitud de Franco durante la Segunda Guerra Mundial

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