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¿En qué se diferencia una tarjeta de débito a una tarjeta de crédito?

Tarjetas de créditoHoy día, las tarjetas de débito y de crédito son cada vez más frecuentes en nuestras carteras o bolsos, más si cabe, con la tendencia en estos últimos años de las entidades financieras a canalizar ciertas operaciones bancarias por banca multicanal y la menor presencia del cliente en las sucursales.

Este hecho ha llevado a los consumidores a usar cada vez más sus tarjetas para consultar sus movimientos bancarios, o bien, disponer de efectivo en cajeros y no tener que esperar colas dentro de las oficinas.

Aún así, todavía es frecuente encontrar ciudadanos que muestran dudas y que no tienen clara la diferencia entre una tarjeta de débito y una tarjeta de crédito, confundiendo su utilidad.

Una tarjeta bancaria, es básicamente un medio de pago vinculado a una cuenta de ahorro, corriente o de crédito.

Si hablamos en términos físicos, en la parte delantera de la tarjeta se suele ver el logo o nombre de la entidad que emite la tarjeta, el PAN o número de la tarjeta, el beneficiario o titular de la misma, la fecha de caducidad, la red de pago y un chip que aumenta la seguridad en su uso. Por la cara posterior, se observa la banda magnética, un espacio para la firma del beneficiario o titular y el código de seguridad.

Entre una tarjeta de débito y una tarjeta de crédito se observan principalmente cuatro diferencias:

1. Forma de pago

La principal diferencia es la forma de pago. La tarjeta de débito está asociada directamente a la cuenta. Por lo tanto, si no hay saldo en la cuenta, la tarjeta no tendrá disponible. Por el contrario, la tarjeta de crédito, como su propio nombre indica, dispone de un crédito o saldo disponible, que no necesariamente implica que haya saldo en la cuenta vinculada. Por ello, la concesión de una tarjeta u otra se endurecerá por parte de la entidad emisora.

La tarjeta de crédito tiene varias modalidades de pago: al contado al final del mes, un porcentaje sobre el saldo dispuesto, o bien, una cantidad fija mensual (revolving). Las dos últimas opciones generan pago de intereses.

También permite amortización (para liberar disponible) o monetización (para enviar saldo a la cuenta vinculada).

2. Límite de la tarjeta

El límite que presenta una tarjeta bancaria también es una manifestación de la modalidad. Por regla general, el límite estándar de una tarjeta de débito es menor al de una tarjeta de crédito. Aunque la entidad bancaria, si lo considera oportuno, podrá variar dichos límites.

3. Coste de mantenimiento

Al igual que pasa con el límite de las tarjetas, lo que refiere al coste de mantenimiento de una y otra es diferente. La tarjeta de débito suele tener un coste inferior, y la tarjeta de crédito al ofrecer mayores opciones y servicios, suele tener un coste de mantenimiento mayor.

4. Seguro de accidentes accesorio

El seguro accesorio de accidentes que suelen traer aparejado las tarjetas, es uno de los motivos por los que el coste de mantenimiento anteriormente comentado, es superior en las tarjetas de crédito que en las de débito, puesto que las coberturas también son mayores para una modalidad que para otra.

Y un aspecto que no podemos olvidar, es que a la hora de disponer efectivo en un cajero de la red de pago concertada, el porcentaje de comisión de la tarjeta de débito es menor, o incluso exento, al porcentaje normalmente establecido para la extracciones realizadas desde las tarjetas de crédito.

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Imagen | Sean MacEntee

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