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¿En qué consiste el Project Finance?

¿En qué consiste el Project finance?A la hora de llevar a cabo la construcción de infraestructuras en un país es corriente la colaboración entre la Administración Pública y empresas privadas debido a la gestión más eficiente que caracteriza a estas últimas. Esto se llevará a cabo a través de la firma de un contrato de concesión, a través del cual el Estado otorga a un particular la construcción, explotación o conservación total o parcial de una obra pública. Sin embargo, para que estas empresas privadas puedan llevar a cabo la construcción de proyectos de tal envergadura es necesario que exista una estructura de financiación sólida, ya que es muy elevada la inversión inicial que se requiere.

En este punto, una de las principales formas que existen de financiar este tipo de proyectos de inversión es el Project finance. Es importante señalar que no cualquier proyecto es financiable a través de esta modalidad concreta de financiación, ya que  es necesario que el proyecto cumpla una serie de requisitos: que exija  un volumen elevado de inversión inicial; que tenga un coste de mantenimiento más o menos barato; y que tenga unos ingresos y unos costes más o menos predecibles. Los sectores más propicios para albergar este tipo concreto de financiación son el de las energías renovables (eólica, solar, biocarburantes) o el de las infraestructuras públicas (carreteras, aeropuertos), entre otros. Respecto a la inversión inicial que se necesita para poner en marcha el proyecto, esta estará compuesta por fondos propios aportados por la propia sociedad concesionaria, así como por la financiación que aporte la entidad financiera de que se trate, en un porcentaje a convenir.

Para el funcionamiento de un Project finance es necesario que la sociedad concesionaria o promotora lleve a cabo la creación de una sociedad vehículo o SPV (special purpose vehicle), creada única y exclusivamente para desarrollar ese proyecto en concreto. De esta forma, la actividad de esta consistirá generalmente en la construcción, puesta en marcha y explotación del mismo. Esto es importante ya que las entidades financieras van a prestar los fondos directamente a esta sociedad vehículo, de forma que tendrá lugar una financiación “sin recurso” o con “recurso limitado”, que significa que la sociedad matriz y sus accionistas no asumen frente a los financiadores ningún tipo de obligación de contenido económico adicional a la aportación inicial de fondos propios, o que asumen determinados compromisos de aportación de fondos, pero siempre sabiendo en todo momento antes de meterse en el proyecto cuanto le podría costar como máximo y eventualmente el mismo.

De esta manera, la única garantía de que disponen las entidades financieras son los flujos de caja que va generando el proyecto (junto con los activos del proyecto), a través de los cuales se llevará a cabo el repago de la deuda contraída. Uno de los requisitos que debía cumplir el proyecto es que los ingresos y los gastos fueran más o menos predecibles, y esto se debe a que van a ser los flujos de caja que genere el proyecto lo que se utilice para devolver la financiación recibida, siendo importante por ello conocer desde un principio cuál va a ser el volumen aproximado de los mismos. En este sentido, una entidad bancaria no va a prestar financiación si no se le asegura que el proyecto va a generar suficientes flujos de caja.

Esta característica es lo que diferencia principalmente el Project finance de la otra gran modalidad de financiación que existe, la financiación corporativa o Corporate finance. En esta tiene lugar una estructura financiera “con recurso” sobre la matriz o accionistas, lo que implica que los acreedores tendrán derecho de pleno recurso contra la empresa, pudiendo ejecutar cualquier reclamación sobre todos los bienes de la empresa, y no sólo sobre los bienes de la sociedad vehículo. Esta modalidad de financiación ha ganado fuerza últimamente debido a los problemas por los que atraviesan las SPV para proceder al repago de la deuda, lo que ha provocado que las entidades financieras busquen esquemas de cobertura que les respalden en mayor medida.

Por último, como alternativa a la financiación bancaria, por ejemplo porque esta sea escasa para acometer el proyecto, la empresa promotora puede acudir a la emisión de Project Bonds, que son instrumentos financieros de deuda utilizados por entidades privadas y también por entidades gubernamentales que sirven para financiar necesidades de fondos, es decir, una emisión de deuda vinculada a un proyecto a través de la cual el emisor se compromete a devolver el capital principal juntos con los intereses (fijo o variable). Si bien los bonos de proyecto no van a sustituir en su totalidad a la financiación puramente bancaria, se trata de una alternativa de financiación a largo plazo que, con una adecuada estructura y combinación con deuda bancaria, puede resultar ser un buen remedio para la escasez de crédito en la financiación de las infraestructuras.

Vía| Legaltoday

Imagen| Project finance

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