Salud y Deporte 


En primera línea

Cuando escuchamos la palabra “fisioterapia”, se nos viene a la cabeza una clínica, una mano, la espalda o un deportista. Pero si especificamos y le ponemos el apellido “en el centro de salud” es muy probable que la idea que se nos presentó en nuestra mente, cambie de forma automática. Es posible que recordemos a algún familiar o una vecina, seguramente mayor, que acude a veces a ver al fisioterapeuta, quizás por un problema articular. Y a la vecina la imaginamos acompañada de otras pacientes, rodeadas de camillas, rampas y lámparas de calor.

Si somos jóvenes es posible que ni eso. Que no sepamos ni que existen tales salas. O a lo mejor sí. Tal vez hayamos acudido a unas sesiones en grupo por un problema de espalda, como por ejemplo, escoliosis.

Es muy probable que llegados a este punto nos hayamos terminado de crear una imagen del personal que allí trabaja. Fisioterapeutas que atendiendo a varios pacientes a la vez, se pasean de un lado a otro por la sala intentando dar respuesta a todos los que acuden a la misma.

Si recordamos que son trabajadores del sistema sanitario público, la mayoría con puestos de trabajo fijo, entonces nuestro prejuicio se tornará aún más claro y se nos terminará de formar la idea de alguien relajado, acomodado y “obsoleto” (total, tiene su puesto asegurado y los pacientes no pagan). En definitiva, un trabajo tedioso y con poca autonomía donde los médicos “receten” calor, ultrasonido, o algún ejercicio y ellos simplemente atienden a sus peticiones…

 

Una nueva etapa comienza gracias al trabajo de un fantástico grupo humano.

Una nueva etapa comienza gracias al trabajo de un fantástico grupo humano.

Pues bien amigos lectores, si bien las visiones generalizadas pecan de sesgos, hoy vamos a aprender algo. La Esperanza existe, y os hablo desde la experiencia cuando os cuento que no todo es como lo imaginamos o como nos cuentan. Y en este particular me gustaría anunciaros, aprovechando esta entrada, que la fisioterapia en atención primaria, y en particular en Andalucía, está de enhorabuena.

Y es que un precioso y preciado equipo humano de mujeres y hombres amantes de la salud y de su profesión, están trabajando de forma incansable para que la fisioterapia en atención primaria ocupe el lugar que se merece; los pacientes se beneficien de un trabajo riguroso, desde la prestación de la salud basada en la evidencia, y la atención centrada en el paciente. Profesionales, muchos de ellos sin un puesto fijo, que, carentes de esa seguridad laboral que normalmente se les atribuye a los trabajadores de los sistemas públicos, acuden cada mañana con fuerza y ganas de innovar, mejorar los sistemas de acceso del paciente a sala, buscando caminos más eficientes en los trabajos en grupo de pacientes, con criterios coherentes; tratando de mejorar el sistema de recogida de datos y la Historia Clínica; abogando por la autonomía profesional desde el respeto y la seriedad del trabajo inter y multidisciplinar.

No es que cantemos Victoria; hay mucho trabajo por hacer, pero ya está en marcha.

Así que os invito, como en cada entrada a reflexionar y esta vez a descubrir otra fisioterapia, la que se escondía en los sótanos de los centros de salud, en la que se está sembrando el trabajo bien hecho y de la que seguramente en pocos años se recojan frutos de provecho.

Os dejo una muestra de que esta fisioterapia existe y está más viva que nunca, aquí.

Vía| colfisio

En QAH| Fisioterapia

Imagen| Granada ( de la autora)

Vídeo| YouTube: Conclusiones II Jornadas Andaluzas de Fisioterapia en Atención Primaria ( #APColfisio). 

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