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En EE.UU. las empresas pueden tener “objeción de conciencia”

hobby-lobby1La reforma sanitaria de que Obama llevó a cabo en EEUU supuso una revolución en muchos aspectos. Para garantizar algo parecido a una cobertura universal, la Ley estableció una serie de servicios que todos los seguros médicos tienen la obligación de cubrir. Entre estos servicios está la píldora anticonceptiva.

La polémica estaba servida. La empresa Hobby Lobby, una compañía del sector manufacturero que declara en sus principios «honrar al Señor en todo lo que hacemos operando de forma consistente con principios bíblicos». Esta empresa decide demandar al Gobierno Federal de EEUU por entender que no pueden obligarla a pagar por un producto que contradice sus principios morales.

Como los Tribunales Federales no se han puesto de acuerdo sobre esta cuestión, el asunto termina en la mesa del Tribunal Supremo.

La cuestión es muy simple: ¿puede el Estado obligar a una empresa a pagar un medicamento que va en contra de sus principios (al menos de su declaración de principios)?

Sorprendentemente el Tribunal Supremo, en la decisión de 30 de junio de 2014, le da la razón a Hobby Lobby. Las razones para acceder a la pretensión son dos:

(i) El gobierno no ha sido proporcionado, porque no ha procurado la menor invasión posible del derecho a la libertad religiosa; el Estado podría haber asumido el coste y no hacer pagar a las empresas por servicios que ellos consideran inmorales.

(ii) Una empresa con ánimo de lucro puede tener también ciertos principios morales, al menos si tienen pocos propietarios (closely held corporations).

El Tribunal Supremo ha reconocido el derecho a la objeción de conciencia de personas jurídicas empresariales. Éste es un paso muy significativo, sin duda polémico, y no exento de críticas. Como bien pone de relieve el voto particular, que firma la Jueza Ruth Bader Ginsberg, si, por ejemplo, un evangélico o musulmán radical decidiera no cubrir vacunaciones, no pagar el salario mínimo o discriminar a mujeres, judíos y homosexuales por motivos religiosos, el argumento de Hobby Lobby implicaría validar ese comportamiento.

Habrá que ver si el Tribunal Supremo mantiene su criterio, y si los Tribunales Constitucionales europeos siguen su estela como han hecho en otras ocasiones. En cualquier caso es innegable que la decisión es llamativa y genera un debate de sumo interés:

¿Cree usted que una empresa, con ánimo de lucro, puede tener principios morales que sirvan de base para alegar una objeción de conciencia?

Vía| Derecho Constitucional

Imagen| iuspresident

Más información| Sentencia completa en inglés

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