Economía y Empresa 


En arenas movedizas: la repercusión económica del ébola

¿En qué medida puede afectar el ébola al crecimiento económico europeo y, por ende, al crecimiento de la economía española, ahora que parecía que se veía la luz al larguísimo túnel en el que entramos en 2007? ¿Qué medidas se pueden tomar para paliar sus efectos en la economía? Al ser tan incierto el futuro (y más hablando de economía, y aún más si nos referimos a la frágil economía de la eurozona), creo que lo más sensato es tomar como referencia brotes similares al ébola y su impacto económico; amén de los distintos análisis que han llevado a cabo el Banco Mundial y expertos en la materia.

Como nota “positiva”, a diferencia de otros brotes/enfermedades, el ébola no es altamente contagioso, ya que se transmite por el contacto con la sangre, tejidos, secreciones y fluidos corporales del sujeto infectado, con lo que la posibilidad de controlar su propagación es alta. El índice de contagio se encuentra entre un 1,4 y 1,9, a diferencia del Sida o de la gripe aviar, que oscila entre 3 y 6 (datos de la OMC). Eso sí, como contraposición, es altamente mortífero, llegando algunas cepas del virus al 90% de mortalidad (la actual ronda el 50%). Y teniendo en cuenta que hasta el momento sólo existen vacunas experimentales, y que la información que muchas veces se ha proporcionado es incompleta, es lógico que cunda el miedo en la población y el conservadurismo en los mercados.

Impacto del SARS en la economía asiática

Impacto del SARS en la economía asiática

Una forma de estimar qué impacto tendría el ébola en la economía es recordar lo que ocurrió allá por 2002 y 2003, cuando entró en escena el síndrome respiratorio agudo severo (SARS, por sus siglas en inglés). El SARS apareció en China en noviembre de 2002, y se propagó posteriormente por otras partes del mundo (Taiwan, Hong Kong, Singapur…), llegando a infectar a más de 8.000 personas y matando a 774. En Hong Kong, por ejemplo, el miedo se apoderó de las calles. Las unidades de cuidados intensivos se vieron desbordadas, los residentes evitaban el transporte público, los sitios públicos se vaciaron y los ciudadanos se metieron en sus domicilios. ¿Conclusión? El consumo se desplomó. Los ingresos por habitación hotelera se precipitaron. El turismo a los países afectados cayó de forma brusca. El coste total del SARS fue de 40.000 millones de dólares, según las estimaciones de Brookings Institution.

¿En qué puede afectar a la economía este brote epidémico? Veamos:

Podría afectar al comercio internacional, por el aumento de controles en las fronteras o el cierre de las mismas, con lo que la libre circulación de personas y mercancías se reduciría. Además, algo que dañaría gravemente a España es el turismo. Aunque índice de contagio es muy bajo, el turismo se mueve por riesgo, sea o no infundado. Asimismo, las inversiones en los países afectados podrían detenerse o ralentizarse, ante una posible caída de la actividad en dicho Estado.

Según el Banco Mundial, las pérdidas por el ébola en las economías de África Occidental rondarán los 32.000 millones de dólares para el 2015. Dependiendo de cómo progrese la epidemia y de cuánto se tarde en controlarla, las estimaciones variarán. Y aquí está la clave. El progreso de la enfermedad. Por ejemplo, en referencia a Europa, los análisis más catastrofistas estiman una reducción en el crecimiento de entre el 0,3% y el 0,5%. Todo depende de las medidas que adopten los países con ciudadanos afectados y las medidas preventivas del resto de países respecto a este tema.

Formas de transmisión del ébola

Formas de transmisión del ébola

Aunque es inevitable que una economía tan globalizada se vea afectada por hechos tan inesperados, sí se pueden abordar una serie de medidas para minimizar los riesgos a los que se ve expuesta:

.- Proporcionar información veraz, clara y constante y un protocolo de contención contundente son esenciales para que otros gobiernos no “recomienden” a sus ciudadanos “evitar” viajar a nuestro país (Daniel Lacalle).

.- Asimismo, es requisito indispensable un equilibrio entre la actuación rápida y la paciencia e inteligencia en la toma de decisiones, esto es, lo que se conoce como intervención efectiva, saber cuándo es el momento de proceder, y no verse desbordados por presiones externas que provoquen una actuación precipitada y perjudicial para los intereses de los ciudadanos.

.- Medidas de prevención. Fortalecer los sistemas de salud puede ayudar a la defensa de los brotes de enfermedades y limitar los impactos de las que emergen. Tener medidas de cuarentena fuertes, listas para ser empleadas para prevenir una epidemia incipiente, y la preparación para la movilización masiva de la sociedad civil, las empresas, y miembros de la comunidad puede ayudar a aliviar la presión sobre los servicios de salud causados ​​por las actuales epidemias y reforzar las defensas de la sociedad contra futuros brotes.

.- Por último, la cooperación internacional. Como se ha demostrado una y otra vez, las epidemias pueden tener impactos económicos que van más allá de las fronteras de sus países de origen  y estos potenciales impactos económicos son a menudo amplificados por aquellos aspectos del mundo moderno que facilitan la propagación de la enfermedad (turismo, comercio…).

En un mundo tan global, hay que hacer del riesgo (el que sea más fácil que las enfermedades lleguen a todos los rincones del mundo) una oportunidad de colaboración entre los países, circunstancia necesaria y, como se ha demostrado en el pasado con el supuesto del SARS, eficaz para la contención y minimización de los efectos negativos de este tipo de brotes epidémicos.

 

Vía| Harvard, elconfidencialcapitalbolsa

Imagen| Impacto SARS, portada, forma de transmisión del ébola

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