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¿Emprender?

 

emprender

Emprender. Una de las palabras más de moda de la economía actual junto a otras perlas como indexación o prima de riesgo.

Pero, ¿qué es emprender? Cuando uno analiza con profundidad, es decir, reflexionando más allá de lo que lee, escucha y ve en los medios de comunicación, se da cuenta que emprender tiene dos connotaciones importantes. La primera de ellas viene derivada de lo que te pide el Gobierno. Ellos te dicen: “emprende”, que, visto con perspectiva, viene a decir “oye perdona pero tenemos 6.2 millones de parados y no tenemos ni pajolera idea de cómo reducirlos. Ahora bien, mira a ver si a ti se te ocurre alguna fantástica idea que genere negocio, empleo y de paso te haga abandonar la lista del paro”. Y sin darte las gracias.  La segunda, referida al carácter y la naturaleza del emprendedor, que dicho así, hasta parece evocador pero no es más que un: “pero una cosa, recuerda que el que se arriesga eres tú y, si luego la cosa no funciona, has perdido tus ahorros y tu patrimonio, a nosotros no nos culpes”. ¿No es sencillamente genial? 

Para facilitarte el asunto se lleva a cabo una “reforma” con leyes que tienen nombre y gancho comercial como Nueva Ley de Emprendedores que, en definitiva, facilita la creación de nuevas empresas. De nuevo, si nos paramos a mirar con perspectiva, a mí se me parece a una invitación para formar parte de una partida de póker en la que te encontrarás con una ciega muy asequible, que te hará esbozar una sonrisa,para luego ir torciendo el gesto en la medida en que veas todo lo que tienes que arriesgar (invertir) para el flop: cotizaciones a la Seguridad Social, IVA, etc. Zas.

Junto a ello, en internet te van a bombardear con cientos de cursos o programas, que queda más académico, del tipo “Mentoring para emprendedores” o “Conoce las claves del éxito” en las que te mostrarán: vídeos de hazañas que ya has visto, frases motivantes que ya has leído y te recordarán la vida de algún ilustre emprendedor. En un 100% de los casos aparecerá Steve Jobs. Lo paradójico es que Steve Jobs es la antítesis de todo lo que el Sistema te ha pedido: ni tiene carrera, ni tiene máster  y, que yo recuerde, sólo le he visto hablar inglés. Con todo esto, a mi también me da por preguntarme: si conoces las claves del éxito, si sabes todo para ser emprendedor ¿por qué te ganas la vida dando cursos y no aplicando lo que conoces? Me guste o no, se me asimila al comportamiento tertuliano o profesional desde la distancia con discurso “yo haría esto, hay que hacer esto, no haría nunca esto…” pero que luego puesto en faena ni hace ni deshace. A eso lo llamo humo.

Porque la Economía, la de verdad, va más allá de trajes, maletines o palabras técnicas como inflación, PIB, IPC y déficit. La Economía son: billetes, monedas o ceros en la pantalla de un ordenador. Sin más. Y el problema grave de España es que las carteras de los españoles ni tienen billetes, ni tienen monedas y los ceros están a la derecha de la coma y no a la izquierda del punto.

Y esto amigos es un problema. Porque si yo soy un emprendedor y quiero hacer dinero y en España no hay dinero ¿qué hago? Sentido común: no emprendas en España. E qui li qua. Además, por lo general cuando emprendemos tratamos de encontrar la idea más innovadora, el mayor invento del siglo y, lamentablemente, esto tampoco funciona. Mi único consejo para los emprendedores: asegúrate qué le gusta a tu mercado porque no siempre estará ligado a lo mejor. Ejemplos: Justin Bieber no es ni el que mejor canta, ni el que mejor baila y no es el más guapo. Pero vende. (Ahora me toca a mí aguantar a las Beliebers). Sálvame no es el parangón periodístico pero es lo que más audiencia tiene, lo que más dinero mueve y hasta, ojo, gana premios.

¿Sigues queriendo ser emprendedor? Te daré el postre. ¿Qué es emprender? En definitiva; invertir, arriesgar y jugar con tu dinero. ¿Qué te diferencia de esos señores llamados mercados? Poco o nada. Porque ellos, en España, invierten pero a diferencia de ti, no sólo no pierden sino que obtienen rentabilidad. Olé tú. Por cierto, de ese dinero que entra en España no esperes ver un céntimo para financiar tu inversión inicial.

Por lo que, si quieres emprender, te animo a que emprendas sí. Que emprendas tu camino al armario de la habitación, bajes la maleta, metas en ella toda tu ropa y te prepares psicológicamente para abandonar aquello que más quieres: tu familia, tus amigos, tu ciudad y tu país. Un país que teniéndolo todo para ser una potencia se ha conformado con la comodidad de vivir en la mediocridad rodeado de gente mediocre.

Lo lamentable, y aquí mi tono se vuelve más serio, e incluso repugnante es que la historia no te recordará. Dentro de 10 años saldremos de la crisis y, mientras los de siempre luchen por salir en la foto y ponerse la medalla, a ti, que hiciste el mayor sacrificio que una persona puede hacer, nadie te recordará.

Pues no veo mayor sacrificio que el abandonar todo lo que quieres por darte una posibilidad a ti mismo y evitar un problema a tu país. Eso sí es nacionalismo y no el que otros nos intentan hacer ver con pistolas o agarrando una bandera en manifestaciones rodeados de rosas y demás.

Para ti, que no te recordarán, gracias por darme a mí y a mi País una oportunidad.

 

Imagen| Emprender

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