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¿Emplear un lenguaje positivo para conseguir las cosas?

Unas veces de forma inadvertida y otras no, con nuestro lenguaje influimos en la realidad. Tener en cuenta esta premisa es importante porque el empleo de unas palabras u otras puede determinar que una situación siga siendo negativa o se torne positiva. No siempre tiene que ser así, pero el lenguaje y la actitud con los que nos posicionemos son determinantes.

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La experiencia demuestra, en nuestra relación con los demás, que es beneficioso utilizar palabras de aprecio sincero y valoración por ellos. Decidir usar un lenguaje positivo facilita las cosas y allana el camino para alcanzar algunas metas. Cuando intervenimos en una situación, haciendo una descripción con nuestras propias palabras, estamos otorgando una forma determinada a esa situación. Al nombrarla damos representatividad a las palabras, porque pasan a formar parte de la realidad configurándola. Tal es el caso que en muchos tratamientos psicológicos, los especialistas trabajan con sus pacientes un cambio en el lenguaje para que derive de negativo a positivo. La constante negatividad termina provocando que las circunstancias se tornen más negativas aún, siendo más probable el fracaso al lograr los objetivos que la persona se haya marcado. Mantener el optimismo, y con ello la comunicación en clave positiva hace variar el panorama ya que, además de en beneficio propio, es contagioso a todos los que entren en relación con nosotros.

 

men-102441_640El lenguaje positivo invita a la serenidad, a la cooperación, a la comunicación abierta, al diálogo, al respeto y a la tolerancia, entre otras muchas cualidades asociadas a él. Por el contrario, utilizar un lenguaje negativo es una forma agresiva de dirigirse a los demás. Decidirse por uno u otro es libre, pero quedan claras las ventajas de uno frente al otro.

 

Y tú, ¿qué opinas?

 

Por María Font

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