Coaching Profesional 


Elige

Puede que hoy andes con la mente revuelta, con una nube de pensamientos que -si no dejas que salga de ti- te ocupa y preocupa: termina volviéndote gris.

Puede que anoche no tuvieras un buen sueño. Que, al igual que el resto de la semana, hayas descansado a medias. ¿Hace cuánto que no duermes a pierna suelta?

Puede que la energía se haya escapado de tu cuerpo. Que te pese el alma. Que vayas arrastrando los pies por la vida. Pero, ¿es esa la forma que quieres recorrerla?

Puede que te falte el aliento, que la angustia te oprima. Deja que el aire te llene por completo los pulmones. Respira. Y esta vez a fondo, venga, respira.

Puede que creas que ya no puedes, que llegó el fin. Tu mente te dice: me rindo.

Entonces, cuando parezca que todo ha acabado, hazte presente en tu vida y elige.

Elige qué será aquello de lo que llenes tu mente y cómo vas a orientar tus pensamientos. Saca todo lo que te paralice y quédate con lo que te dinamice. No busques almacenar sino más bien ordena tus ideas de forma que te dirijan a ponerte en acción.

Elige tus sueños, sin miedo a que sean demasiado grandes. No empequeñezcas tu vida. El deseo con el que te acuestes será el que te ponga en pie por la mañana. ¿No te gustaría acostarte sabiendo que contigo, ese día, el mundo ha sido diferente?

Elige de qué fuente beber, aquélla de donde sacar tu energía. Que las personas de quien te nutras, siempre te den agua fresca: esa que pacifique tu alma. Y tú, entrégate pero sin malgastarte. Cuida -como un tesoro- aquello que llevas dentro, de la primera a la última gota.

Elige el aroma que colme tus pulmones. Quédate con el aire puro. Todo lo que te contamine, fuera. Respira profundo con la confianza de que lo que entra te sana por dentro.

Elige el lenguaje que utilices con tu mente. Las palabras que elijas, determinarán la manera en la que ella se comunique contigo. Y lo que tu mente te diga, terminarás creyéndotelo. Puedes cuestionarle si te quedan fuerzas o afirmarle que aún las tienes. Ten en cuenta que tu mente y tú seréis un reflejo.

Por ello, te lo repito, hazte presente en tu vida. Muéstrate en ese espejo y elige quién quieres que aparezca. Sólo tú puedes decidir convertirte en lo que temes o en lo que sueñas.

Imagen| Future

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