Neurociencia 


Elevados niveles de estrés laboral pueden aumentar el riesgo de sufrir un ictus

Seguro que en alguna ocasión hemos escuchado la frase “tanto trabajo no es bueno”, y lo cierto es que probablemente tenían razón. Pero al igual que la cantidad de trabajo, también es importante el tipo de trabajo. En un estudio publicado recientemente se llevó a cabo una revisión en la que plantearon que tener un trabajo con elevados niveles de estrés podría aumentar el riesgo de ictus.

Se registraron datos de un total de 138.172 trabajadores a los que siguieron durante un periodo de hasta 17 años. Clasificaron a los participantes en distintas categorías, según el nivel de control que los empleados tenían sobre su puesto de trabajo y las exigencias psicológicas del mismo. Las categorías incluían los trabajos pasivos (con pocas exigencias y poco control), los trabajos con poco estrés (con poca demanda y un alto control), los trabajos con mucho estrés (con alta demanda y poco control) y los trabajos activos (con una exigencia elevada y un alto control). Además, se incluyeron factores laborales como la presión del tiempo, las exigencias mentales y los problemas de coordinación.

Tras el análisis de los datos obtuvieron que aquellos trabajadores que tenían un puesto laboral con elevados niveles de estrés presentaban un riesgo de ictus un 22% más elevado que los que tenían trabajos con poco estrés. Esta elevación del riesgo era más llamativa en las mujeres, encontrándose una aumento del riesgo de sufrir ictus hasta el 33%.

emprendedoresExisten muchos factores de riesgo asociados a la posibilidad de padecer un ictus y el estrés laboral sería uno más. Dentro de los factores de riesgo modificables podríamos encontrar dos grupos, el primero serían aquellas enfermedades médicas tratables (hipertensión arterial, diabetes, alteraciones en el colesterol o triglicéridos,…) y en el segundo incluiríamos los factores relacionados con el estilo de vida (uso de anticonceptivos orales, consumo de tóxicos –incluidos en alcohol y tabaco-, sedentarismo, obesidad, una actividad cognitiva-social disminuida,…).

Hemos visto que el estilo de vida influye decisivamente en los factores de riesgo vasculares, y además la aparición de un factor favorece el desarrollo de los demás aumentando así la probabilidad de sufrir un ictus. Mientras muchas personas siguen buscando la cura de la enfermedad en una pastilla, los mayores expertos en el campo de la prevención cerebral (demencia, depresión, ictus…) coinciden en señalar que la clave del éxito se encuentra en la capacidad para llevar un estilo de vida saludable para el cerebro y que es labor de cada uno su implicación en la prevención de esta enfermedad.

Vía| Huang Y, Xu S, Hua J, Zhu D, Liu C, Hu Y, Liu T, Xu D. Association between job strain and risk of incident stroke: A meta-analysis. Neurology 2015; 85 (19): 1648-54. doi: 10.1212/WNL.0000000000002098.

En QAH | Porto-Payán, JM. ¿Conoces tu riesgo de sufrir un ictus? 2015.

RELACIONADOS