Cultura y Sociedad, Patrimonio 


¿Electricidad en la antigüedad? La Pila de Bagdag

shapeEn ocasiones se producen descubrimientos sorprendentes de difícil explicación. La Pila de Bagdag es uno de esos artefactos que no cuadran en su tiempo, un objeto descontextualizado, fuera de lugar. Pero ¿es real? ¿Qué utilidad tenía? ¿Se trata de un fraude? ¿Una batería de cerámica que genera electricidad en siglo II a.C.?

El descubrimiento de esta pieza fuera de tiempo salió a la luz hacia 1939 cuando el arqueólogo alemán Wilhem König, que trabajaba en el Museo de Bagdag por aquella época, dio con un objeto extraño procedente de una excavación cercana a la ciudad de Bagdag. Se trataba de un recipiente de arcilla en forma de jarrón con una leve protuberancia en el centro. Dentro tenía un cilindro de cobre pegado a la boca del recipiente con una especie de alquitrán, y una varilla de hierro. ¿Por qué hay unos objetos metálicos dentro de un recipiente? En general, los recipientes se usaban para guardar comida o bebida pero el hecho de que hubiera alquitrán y metales dentro no cuadraba con su utilidad aparente.

König averiguó que el objeto en sí formaba parte de un ajuar funerario cuya datación rondaba los siglos III a.C. – III d.C. Tuvo que ser una pieza de gran valor en su época pero ¿para qué? König no conseguía adivinar qué utilidad pudo tener hasta que cayó en la cuenta de que se parecía a un objeto muy cotidiano en la actualidad: ¡una pila! El mero planteamiento de la idea le pareció estúpido en un principio pero intentó de averiguar su funcionalidad.

Un ingeniero en electrónica americano, Willard Gray, le tomó el relevo en el estudio delpila bagadg objeto. Éste, con la explicación teórica de König y su conocimiento en electrónica pretendía hacerla funcionar. Sólo le faltaba encontrar el producto que provocara la reacción eléctrica dentro del objeto. ¿Quién hace dos mil años tendría ese producto para hacerla funcionar? Gray cayó en la cuenta de que el ácido podía obtenerse de alimentos naturales como el zumo de limón 0 uva. Sin embargo, lo que usó fue sulfato de cobre. Gray sumergió una figurilla de plata en el recipiente preparado con la mezcla y en dos horas obtuvo una figura dorada debido a los 2 voltios de potencia que generó la batería. Esto no es magia, se llama galvanización y consiste en cubrir un metal con otro a partir de impulsos electroquímicos.

¿Pero hace dos mil años quién iba a necesitar galvanizar productos? Ahí viene la teoría de Gray de que se trataba de un truco para hacer pasar piezas de un metal por otro. Por ejemplo de plata al oro, pues daba la impresión que la figura cambiaba de propiedad. Gray explicó que con el zumo de uva el resultado hubiera sido el mismo pero con la salvedad de que se hubiera necesitado mucho más tiempo, días, para conseguirlo.

El Historiador Paul T. Keyser propuso otra teoría paralela a la de la galvanización aduciendo que serviría para generar electricidad pero con un uso terapéutico. Decía que a lo largo de la Historia se utilizó la electricidad para mitigar dolor de articulación o de cabeza con descargas de peces con electricidad.

La comunidad científica no ha dado validez a este objeto y, en definitiva, no se ha demostrado en absoluto su veracidad con lo que habría que esperar a encontrar más objetos similares.

Vía| Arqueoblog

Imagen| Wikipedia, Afinidad eléctrica, Uned

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