Historia 


El viaje más antiguo de la historia

Un rollo de papiro egipcio, actualmente conservado en Moscú, nos ha transmitido la prueba del más antiguo cuento de viaje existente: se trata del informe escrito por Wenamon, sacerdote del templo de Amón en Tebas, alrededor del 1130 a.C.

El papiro de Wenamon

El papiro de Wenamon

Wenamon viajó hasta el Líbano, por encargo del sumo sacerdote, para comprar madera de cedro con la cual construir la embarcación ceremonial para la fiesta anual de Amón.

La primera etapa del viaje fue el Delta del Nilo, donde el monarca local le acogió favorablemente y le procuró un puesto en una embarcación dirigida a Siria, que hizo primera escala en la ciudad de Dor, cerca del Monte Carmelo, donde el pueblo tjeker (uno de los Pueblos del Mar que entre los siglos XIII y XII a.C. invadieron el Cercano Oriente) había fundado una colonia. Aquí Wenamon recibió al principio un buen tratamiento por parte del señor de la ciudad que le homenajeó con dones y regalos de bienvenida.

Pero la suerte del sacerdote cambió enseguida. Una noche, un miembro de la tripulación del barco desapareció después de haber robado  todo el dinero que Wenamon llevaba consigo, más unos vasos de oro y plata. El sacerdote se dirigió al principe local Beder, pidiendole que le indemnizara por la perdida. Pero Beder se negó y le propuso únicamente ayudarle en la búsqueda del ladrón. Por lo tanto, Wenamon después de unos días dejó Dor para proseguir su viaje y atracado en la ciudad de Sidón solucionó su problema con un gesto extremo: asaltó a algunos tjeker que se encontraban en el puerto y les robó la misma cantidad de dinero que él había perdido.

Las consecuencias de su acción se manifestaron cuando llegó a Biblos, donde Zakar-Baal, el monarca local, informado por los tjeker de lo sucedido, le vetó el atraque en el puerto. Pero Zakar-Baal, que no quería descontentar a los tjeker, tampoco quería perder un fructuoso negocio con los Egipcios, así que prometió al sacerdote entregarle la madera que necesitaba a cambio de una cantidad de oro mucho más grande de la establecida. Wenamon tuvo que pedir al sumo sacerdote que le enviase el dinero que faltaba y así transcurrieron casi ocho meses. Por fin, el negocio se pudo concluir pero, a la hora de zarpar de Biblos, se presentaron en el puerto once barcos de guerra tjeker que exigían justicia por el robo cometido por Wenamon casi un año antes.

Bajo releieve que representa a Rameses III luchando contra los Pueblos del Mar

Bajo relieve que representa a Rameses III luchando contra los Pueblos del Mar

Zakar-Baal ideó un compromiso para no descontentar a ninguna de las dos partes: propuso a los tjeker que dejasen salir a Wenamon de su territorio y que le persiguiesen en alta mar. En este punto, el relato se hace sucinto y sabemos que durante la navegación el barco fue arrasado por una tempestad que lo alejó mucho de su ruta, haciendolo atracar a una tierra donde Wenamon fue recibido con hostilidad por los indígenas.

El sacerdote pidió y obtuvo hablar con la reina del pueblo, pero en ese punto, el papiro está inconcluso y no sabemos que pasó, aunque podemos suponer que Wenamon recibiría la ayuda de la reina e intentaría la vuelta a Egipto.

Avenida de las esfinges en la entrada del tempio de Amon

Avenida de las esfinges en la entrada del tempio de Amon

Todo el texto está escrito en primera persona, y durante años se ha pensado que se trataba de un relato de viaje realmente efectuado. Pero, por algunas características del texto, parece más probable que se trate de una obra de literatura. En cualquier caso, es un documento muy importante e interesante que nos ofrece una visión, aunque literaria, de lo que quería decir viajar en el siglo XII a. C.

Vía|CASSON, Leonard. Travel in the Ancient World 1974. London: George Allen & Unwin Ltd, 1974

Imagenes: Papiro; Bajorrelieve; Templo

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