Coaching Profesional, Reflexiones 


El valor de la música

 

Si nos preguntamos por el valor pedagógico de la música, éste es incalculable, puesto que se trabajan multitud de disciplinas a partir de ella  (idiomas, matemáticas, desarrollo del lenguaje, emociones); si hablamos de los valores que la música inculca, no podemos dudar que son muchos (respeto, confianza, trabajo); si nos referimos al valor terapéutico tampoco tenemos dudas de los excelentes resultados (alzheimer, autismo, síndrome del TDAH, enfermos terminales). Pero qué ocurre cuando nos referimos al valor cuantificable de la música. Me gustaría hacer una ligera reflexión sobre esto, que  me planteé directamente hace unos días durante un par de conciertos.

La semana pasada tuve el privilegio de poder acudir a un recital de una prestigiosa pianista, fue muy exclusivo ya que hacía una gira de muy pocos conciertos y las entradas que eran poco asequibles llevaban compradas desde hace meses. El ambiente era de máximo respeto, silencios y aplausos en su debido momento, indumentaria elegante…

Ahora bien, esa misma semana, acudí a un concierto subvencionado, de estudiantes del conservatorio que no tenían ni mucho menos la popularidad de la pianista del concierto anterior, pero sí la ilusión y las ganas de quien está empezando y desea desempeñar un buen trabajo. La respuesta del público fue algo distinta: ruidos, toses, personas abandonando la sala antes de tiempo… Esto me entristeció bastante porque mirando a mi alrededor pude descubrir que gran parte de la sala guardaba la compostura y respetaba a los demás (músicos y asistentes) pero ese pequeño colectivo que hacía ruido y que se había “colado” en el concierto arruinaba el clima que se intentaba crear con la música y el entorno.

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La música, idioma universal

Las personas que no pueden permitirse un concierto caro, también tienen derecho a disfrutar de la música plenamente sin interrupciones ni toses etc. Por otra parte me pregunto ¿Son las mismas personas las que callan en un concierto de alto coste las que hacen ruido en uno de “low cost”? ¿Hay que darle un valor económico a la música para que se respete como arte? ¿Qué solución aportar?

Mi respuesta personal tras muchas vueltas en la cabeza es la educación. Al igual que hacemos campañas para no tirar papeles al suelo, apagar el móvil en el cine o recoger las heces de los perros, deberíamos invertir en educación sobre el respeto y la tolerancia sin que debamos de medir cosas incuantificables como la música con el dinero. Todos deberíamos poder disfrutar altruistamente con este don que es la música y sus beneficios a nivel didáctico, terapéutico y personal, y para ello hay que concienciar al ciudadano de que la música es arte,  y es cultura. Pero no solo eso, sino también aprender a disfrutarla y respetarla porque es lo más universal que tenemos.

En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad  (Arthur Schopenhauer).

 

Imagen| El valor de la música

En QAH| ¿Por qué la asignatura de música es tan importante?, ¿Influye la frecuencia musical sobre nuestros organismos?

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