Cultura y Sociedad, Patrimonio 


El uso de la imagen en las catacumbas: ¿qué misterio esconden?

Cubiculum vía Latina

Arcosolium de la catacumba de Vía Latina

Los primeros años del cristianismo fueron muy duros para aquellas personas que lo practicaban; con la ideología politeísta del Imperio Romano, no se aceptaba la idea de creer en un solo Dios. Por ello se prohibió su práctica y se llevó a la clandestinidad hasta que el Edicto de Milán en el 313 vino a salvarlos. Este periodo abrirá las puertas al Arte Medieval.

Frente a la idea de cremación clásica, los cristianos seguían la creencia de inhumar a sus difuntos, para ello nacen las catacumbas, un lugar bajo tierra donde llevar a cabo esta práctica sin estar expuestos al peligro de ser descubiertos.

En las catacumbas nos encontraremos largos y estrechos pasillos donde a cada lado, en nichos (loculi), se disponía a un difunto. Lugares más privilegiados, como los arcosolium, eran reservados para mártires o santos, unos espacios de características especiales en los que la decoración formaba parte de su atuendo. Estas dos estancias, los arcosolium y cubiculum (ensanchamientos al final de las galerías o en el cruce de las mismas) gozarían de las primeras manifestaciones artísticas del arte cristiano, conocido como Arte Paleocristiano. Unos lugares con enormes influencias clásicas en su trazado, pero con un significado muy particular para estos primeros creyentes.

 

Crismón, Pavo Real, Pez

Crismón – Pavo Real – Pez – Acróstico

Será así como viendo con ojos de cristiano observaremos signos crípticos de difícil interpretación. Un ejemplo son las viñas, que se convierten en la imagen de Dios en su significado más extenso. Al igual que el crismón, un anagrama con el nombre de Cristo, con alfa y omega, representando el principio y el fin, o el pavo real, al que se le asocia con el ave fénix y su inmortalidad, como Jesús al morir y resucitar de entre los muertos. El pez es, quizás, uno de los símbolos más inteligentes, en griego se dice ‘IXTHYS’ (Ijzús), en vertical estas letras forman un acróstico Iesús Jristós Zeú Yiós, Sóter (Jesucristo Hijo de Dios Salvador)

Buen Pastor-moscóforo

Buen Pastor – Moscóforo griego

Siguiendo en la línea de Cristo, nos encontramos con la imagen del buen pastor. La figura del  pastor era  muy recurrida en los murales del mundo romano, aludiendo al mito de Orfeo o al Dios Apolo por tratarse de un personaje joven e imberbe; también se veía en él, al ideal de vida bucólica, consciente de la buena administración y economía. Un personaje que se supo adaptar al mundo cristiano como la imagen de Cristo como buen pastor que guía a su rebaño recogiendo sus bases en el moscóforo griego.

Se encuentran también imágenes que aluden a la salvación del alma, como Daniel en el foso de los leones, los tres niños del horno, quienes salieron impunes de las llamas del mismo. Otras imágenes aluden al bautismo y a la eucaristía como vías para la salvación frente a la muerte, como la paloma.

Las imágenes de las catacumbas nos muestran que éstas no son solo lugares mortuorios sino también de adoctrinamiento, que envían al fiel mensajes sobre la salvación, los pasos a seguir por el buen cristiano, la resurrección, o una gran variedad de símbolos que identifican a su Dios. Pasear por ellas nos permite conocer una primera etapa del mundo paleocristiano, un arte ‘a priori’ un tanto insensible en el trazo, pero que se convertirá en el principio de uno de los momentos artísticos más importantes de la historia del arte.

Vía| BECKWITH, J. Arte Paleocristiano y Bizantino, Madrid, Manuales Arte Cátedra, 2007, pp. 15-33

Imagen| XtecSlideshareQuijote discípulo, Panorama del arte

En QAH| ¿Cómo se crearon las catacumbas?

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