Jurídico 


El Suplicatorio (II)

En la primera entrega de esta serie veíamos lo que sucedía en el momento de la detención del Diputado o Senador; a continuación explicaremos cómo se suceden los acontecimientos en la Cámara a la que éste pertenece.

Una vez el Suplicatorio se haya remitido al órgano correspondiente, se siguen sendos procedimientos establecidos en los reglamentos de ambos dos órganos, con una similitud tal que pueden explicarse a la vez.

El Suplicatorio se decide por la Cámara a la que pertenece el detenido

Cuando el Presidente del órgano legislador reciba la solicitud de Suplicatorio, lo remitirá (en un plazo de 5 días en el caso del Congreso, acto seguido en el caso del Senado) a una Comisión (Comisión del Estatuto de los Diputados, en el caso del Congreso; Comisión de Suplicatorios, en el caso del Senado) que tendrá un plazo de treinta días para pronunciarse, previa audiencia del interesado, audiencia que en el caso del Congreso puede realizarse por escrito en el plazo que la Comisión fije u oralmente, ante la propia Comisión.

Debe tenerse en cuenta que, así como en el caso del Senado el Presidente del mismo remite la solicitud acto seguido, en el caso del Congreso se requiere un acuerdo de la Mesa (de ahí el plazo de 5 días), que compruebe que la petición de suplicatorio cumpla con todos los requisitos legales, ya que tal y como establece el art. 13.1 de su Reglamento, no serán admitidos los suplicatorios que no fueren cursados y documentados en la forma exigida por las leyes procesales vigentes, mientras que esos requisitos legales se comprueban en el Senado por la mencionada Comisión de Suplicatorios, que tiene derecho a reclamar los antecedentes oportunos, tal y como se establece en el art. 22.2 del Reglamento dela Cámara Alta.

El dictamen de la Comisión, junto con toda la documentación, se remitirá al Pleno de la Cámara, que deberá someter a votación la solicitud de suplicatorio en el primer Pleno Ordinario. En este punto, el art. 22.3 del Reglamento del Senado dispone que el Senado se reunirá en sesión secreta para ser informado del dictamen sobre el suplicatorio de que se trate; y en esta sesión se podrá abrir debate relativo a la concesión del suplicatorio, con dos turnos a favor y dos en contra de forma alternativa.

Una vez sometido a votación el suplicatorio, que se realizara de forma ordinaria en el caso del Congreso o alternativamente por papeletas o por procedimiento electrónico que acredite el resultado numérico final, omitiendo el sentido del voto emitido por cada senador, en el caso del Senado, en el plazo de ocho días, contados a partir del acuerdo del Pleno dela Cámara sobre concesión o denegación de la autorización solicitada, el Presidente dará traslado del mismo a la autoridad judicial: el Tribunal Supremo.

En todo caso, que el suplicatorio se entenderá denegado si la Cámara no se hubiere pronunciado en el plazo de sesenta días naturales, computados durante el período de sesiones a partir del día siguiente al del recibo del suplicatorio (idéntica redacción de los arts. 14 del Reglamento del Congreso de los Diputados y 22.5 del Reglamento del Senado).

Si se concediese el suplicatorio se continuaría con el procedimiento, que en todo caso deberá sustanciarse ante el Tribunal Supremo. Por el contrario, tal y como dice el art. 754 LECrim, si el Senado o el Congreso negasen la autorización pedida, se sobreseerá respecto al Senador o Diputado a Cortes; pero continuará la causa contra los demás procesados, sin aclarar si ese sobreseimiento será provisional o libre, siendo el art. 7 de la Ley de 9 de febrero de 1912, de jurisdicción y procedimientos especiales en las causas contra senadores y diputados el que aclara que en caso de que se denegase la autorización para procesar el Tribunal requirente (que no puede ser otro que el Tribunal Supremo) dispondrá el sobreseimiento libre respecto al Senador o Diputado, sobreseimiento libre que causa efectos de cosa juzgada, mutatis mutandis, al igual que una Sentencia absolutoria.

Así por tanto, la concesión o denegación del Suplicatorio es un acto reglado, que permite proteger a los miembros de las cámaras de acusaciones utilitarias, pero también sustanciar el proceso cuando se deduzcan suficientes causas de responsabilidad, de modo que podemos decir que se trata de un sistema que se limita a observar el respeto a las garantías constitucionales y procesales de que dispone cualquier ciudadano, en los procedimientos contra Diputados y Senadores.

Via | Reglamento del Congreso de los Diputados , Reglamento del Senado, Ley de Enjuiciamiento Criminal

Imagen | Senado

En QAH | El Suplicatorio (I)

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