Astronomía 


El Supercúmulo de Virgo y el Grupo Local

En mi primer artículo en Qué Aprendemos Hoy, hablé del universo observable (podrás encontrar el enlace en la sección “Más información”, al pie de este artículo), es la escala más grande del universo tal y como lo conocemos. Desde ahí, el supercúmulo de Virgo, el grupo de galaxias en el que se encuentra la Vía Láctea, es demasiado pequeño como para poder ser visto. Sin embargo, su tamaño es inimaginablemente grande…

El supercúmulo de Virgo. En esta recreación, cerca del centro, en rojo, puedes ver la ubicación del Grupo Local, en el que se encuentra la Vía Láctea.

El supercúmulo de Virgo. En esta recreación, cerca del centro, en rojo, puedes ver la ubicación del Grupo Local, en el que se encuentra la Vía Láctea.

Llamamos supercúmulos a una de las estructuras más grandes en que se organiza el universo. Aunque sospechábamos de la existencia del Supercúmulo de Virgo desde finales de los años 50, inicialmente se creyó que podía tratarse de algún tipo de alineación casual de varias galaxias. No fue hasta dos décadas después cuando, al crear un mapa de toda la región que nos rodea, pudimos determinar que se trata de una estructura del universo. Existen millones de supercúmulos en todo el universo observable, y se unen para formar una estructura todavía mayor: los filamentos galácticos, que son colecciones de millones de supercúmulos.

El Supercúmulo de Virgo es la segunda parada en el camino de vuelta al Sistema Solar. Sabemos que tiene un diámetro de unos 110 millones de años-luz, y que contiene más de un millón de galaxias. Estas galaxias están organizadas, a su vez, en cúmulos y grupos. De ellos, el más importante para nosotros es el Grupo Local, que contiene la Vía Láctea, la galaxia del Triángulo y la galaxia de Andrómeda. Sin embargo, no es el más grande. Calculamos que en el Grupo Local hay alrededor de medio centenar de galaxias.

Ese título (y el de segundo cúmulo más brillante de todo el supercúmulo) le corresponde al Cúmulo de Virgo, que tiene un diámetro de unos 15 millones de años-luz y contiene entre 1000 y 2000 galaxias. Le sigue el Cúmulo de Fornax, y a estos tres grupos les acompañan más de un centenar de grupos y cúmulos de galaxias…

Si lo pudiésemos observar desde fuera, el Supercúmulo de Virgo tendría la apariencia de un disco, rodeado por una aureola. El disco contiene las dos terceras partes de todos los cúmulos que lo componen, mientras la aureola alberga la tercera parte restante. Dentro del disco, la densidad aumenta exponencialmente. Cuanto más cerca estemos del centro (que se encuentra cerca del Cúmulo de Virgo) mayor es la densidad de cúmulos a nuestro alrededor…

El Grupo Local. En esta imagen puedes ver la ubicación de la Vía Láctea. Actualmente, nos separan unos 2,5 millones de años-luz de la Galaxia de Andrómeda. Ambas viajan hacia la otra a más de 400.000 km/h

El Grupo Local. En esta imagen puedes ver la ubicación de la Vía Láctea. Actualmente, nos separan unos 2,5 millones de años-luz de la Galaxia de Andrómeda. Ambas viajan hacia la otra a más de 400.000 km/h

Si seguimos nuestro camino al Sistema Solar, nuestra siguiente parada es el Grupo Local. A esta escala, hemos pasado de que el Supercúmulo de Virgo sea demasiado pequeño como para observarlo, a ser demasiado grande como para poder verlo en su totalidad. Dentro del Grupo Local, ya estamos en una escala lo suficientemente pequeña (y grande a la vez) para poder reconocer la Vía Láctea y la galaxia de Andrómeda. Son las dos más grandes del grupo, acompañadas de la Galaxia del Triángulo. A ellas, le hay que sumar infinidad de pequeñas galaxias (con unos pocos cientos de años-luz de diámetro) que orbitan a su alrededor. Son lo que conocemos como galaxias satélite (y sospechamos que incluso la galaxia del Triángulo, a pesar de ser más grande, es también una galaxia satélite de Andrómeda).

En realidad, no sólo las orbitan. También chocan contra ellas. El choque entre galaxias es uno de los fenómenos cósmicos más espectaculares y violentos que se puedan observar. Es posible que la imagen de un choque entre galaxias te parezca algo catastrófico, pero tiene sus efectos positivos: provoca la formación de zonas de nacimiento de estrellas, y no suele tener ningún tipo de consecuencia para los astros que componen cada galaxia, ya que la distancia entre estrellas es muy grande.

Sin ir más lejos, creemos que la Vía Láctea está en proceso de absorber, al menos, una de las galaxias satélites que le acompañan: la Galaxia Enana Elíptica de Sagitario. Además, en unos 4.000 millones de años, Andrómeda y nuestra galaxia colisionarán, dando lugar a una nueva galaxia elíptica… Puede parecer irónico, pero se puede decir que el Sistema Solar sobrevivirá a su galaxia.

Si quieres saber más sobre los filamentos galácticos, y más concretamente Laniakea, en el que se encuentra el Supercúmulo de Virgo, y la colisión de la Vía Láctea con Andrómeda, podrás encontrar más información en los enlaces debajo. Para terminar, me gustaría despedirme con una frase de Carl Sagan, de su documental Cosmos.

Aquí en la Tierra, acabamos de descubrir los enormes océanos del espacio y el tiempo de los que hemos emergido. Somos el legado de 15 mil millones de años de evolución cósmica. Tenemos una elección: podemos mejorar la vida y descubrir el universo que nos ha creado, o podemos malgastar nuestra herencia de 15 mil millones de años en una autodestrucción sin sentido. Lo que suceda en el primer segundo del próximo año cósmico dependerá de qué hagamos, aquí y ahora, con nuestra inteligencia y nuestro conocimiento del cosmos.

Más información| Astrobitácora: Laniakea, Astrobitácora: La colisión entre la Vía Láctea y Andrómeda, El País

Imagen| Supercúmulo de Virgo, Grupo Local

En QAH| El universo observable

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