Tecnología y Social Media 


El smartphone ético, ¿a quién le importa?

Si contamos las compañías de telecomunicaciones que tienen éxito actualmente o hacemos una lista de las principales multinacionales que nos vienen a la cabeza probablemente no seamos capaces de nombrar más de diez. Recientemente se están abriendo paso nuevas marcas, procedentes sobre todo de Asia, pero si por algo se caracterizan es por ser de gama baja o segunda línea, es decir, precios reducidos. Hablando claro, el pasado año Samsung se hizo con el 32% de la cuota mundial de mercado y Apple con el 15,5%. Con este panorama, a cualquiera le provocaría cierto vértigo la idea de intentar irrumpir en el complejo universo smartphone, con conceptos como  “la ética”, “la solidaridad” o el “desarrollo sostenible”. ¿Pueden suponer estos valores una ventaja? ¿Existirá una demanda de este tipo de terminales? ¿Encajan estos valores en este negocio? y lo que es más importante, ¿le importan a alguien?

Los creadores de Fairphone no se lo pensaron dos veces. Creyeron que era necesario impulsar otro modelo de tecnología. Y se lanzaron a la arena en 2010. Se trata de una empresa holandesa, que  gracias a una campaña de crowfunding, puso en marcha su objetivo de  diseñar y producir el primer smartphone de mundo totalmente justo. Todo el proceso de producción, distribución y venta es transparente y está publicado en su web. Quieren cambiar los hábitos de consumo, pero saben que no es posible hacerlo de golpe. Paso a paso, dice su lema.“Nuestro objetivo es generar un impacto social, poder liderar un nuevo modelo sostenible en esta industria, basado en la transparencia” relata Tessa Wernink, directora de comunicación de la compañía. Para eso “hay que adquirir influencia, de lo contrario no te toman en serio”.

Echando la vista atrás, “el balance es bueno”, y ahora, para poder competir, están dando importancia también al diseño y a las prestaciones. Entre sus socios cuentan servidores como Firefox o Ubuntu. “Aún nos queda mucho por hacer en este sentido”, relata Wernik. Entre las innovaciones que presenta destacan la posibilidad de elegir el sistema operativo para estos smartphones  o la presencia de baterías intercambiables y de soporte dualSIM.

¿Y las ventas?  “Los consumidores están confiando en nosotros, llevamos más de 47.000 unidades vendidas y ya hay una lista de espera para la siguiente producción”. Porque ellos fabrican según las demandas. A día de hoy hay 47.402 teléfonos reservados.  “Cada vez hay una mayor conciencia en los consumidores, que ejercen un consumo responsable y exigen saber lo que compran”, señala su directora de comunicación. Cada teléfono cuesta 325 euros Y no hacen ningún tipo de promoción o descuento. “Queremos que el precio refleje el coste de cada paso, incluidos los materiales y el sueldo de los trabajadores. Este es el verdadero coste y por eso no hacemos campañas de marketing con descuentos”, aseguran.

Este precio real ha revertido en países exportadores de minerales como República Democrática del Congo. Fairphone se ha comprometido a utilizar minerales libres de conflicto, trabajando de forma conjunta con la organización Solutions for Hope. Según relatan, esto ha mejorado también las condiciones laborales de los mineros. “En Kivu Sur, al este del país, los ingresos de los mineros se han duplicado, pasando de  entre 2 y 4 a 6 dólares por kilo”. El aumento del flujo de caja ha dado a las mujeres locales una oportunidad de vender productos a los mineros y apoyar mejor a sus familias. Por otra parte, “las condiciones de trabajo son cada vez más seguras y permiten a las cooperativas locales comprar equipo adicional para los mineros”, nos cuenta Wernik. Llevan a cabo iniciativas similares en Zambia y en Indonesia.

A esto hay que añadir que por  cada Fairphone vendido, tres euros están reservados para la creación de proyectos, con la ONG Cloosing the Loop, en países en los que el reciclaje de desechos electrónicos seguros aún no está desarrollado.  No es un tema baladí. Según alerta la organización, de los 700 millones de teléfonos que se desechan cada año sólo el 25% se recicla o se le da un nuevo uso.

Visto lo conseguido hasta ahora, su objetivo a largo plazo crear un móvil hecho exclusivamente a partir de materiales reciclables, con materiales naturales, que respeten el medio ambiente, libres de plásticos y toxinas”, no parece tan utópico.

Imagen| Fairphone 

En QAH|Samsung anuncia el primer smartphone ¿con pantalla flexible?, ¿ somos adictos a la tecnología?

 

 

 

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