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El Sistema

Es muy difícil encontrar una definición global y entendible para el concepto de sistema.

Es complicado porque aunque es una palabra que aparece con asiduidad en textos o conversaciones, no siempre tiene la misma definición. Lo cual implica cierta ambigüedad en su utilización.

Para la RAE, un sistema, referido a sólo esa palabra, tiene 7 significados. En 6 de esas 7 acepciones la palabra “conjunto” aparece en su comienzo. Por lo tanto podemos decir que cuando hablamos de un sistema hablamos de un conjunto de cosas.

Para mí, un sistema no es un conjunto como tal, sino una forma reguladora que ordena y da sentido a cada uno de los integrantes que forman un conjunto para la consecución de un objetivo. Un sistema define roles, comportamientos, limitaciones de las actuaciones, etc. Pero lo más importante, lo sustancial de todo, es que un sistema viene determinado por un elemento de autoridad que no es más que aquel que define esos roles comportamientos.

En un equipo de fútbol lo encontramos en la figura del entrenador. Él dispone a 11 jugadores en un campo. Establece cómo se tienen que ordenar, cuáles son los roles de cada uno de ellos, qué se requiere de cada uno y cómo deben actuar de forma coordinada para la consecución de un objetivo, la victoria.

En el ejército lo encontramos en los generales y en la larga cadena de mando que obedece las órdenes marcadas con rectitud.

Hay que destacar que todo sistema tiene garantizada su supervivencia mientras se confíe en estas autoridades, de no ser así, los integrantes del conjunto no acatarán las órdenes, no las ejecutarán de forma efectiva y como consecuencia no se alcanzará el objetivo. El sistema falla.

Si nos vamos a la sociedad, muchas dan varios nombres al sistema: capitalismo, anarquía, democracia, dictadura, etc.
En nuestro sistema, o al menos como yo lo veo, existen 4 poderes fundamentales (habrá alguno más pero son los primeros que me vienen a a la mente, por lo que doy por sentado que la agilidad mental para llegar a ellos es la que les da importancia): los partidos políticos, los medios de comunicación, las entidades financieras y el poder judicial.

También bajo mi punto de vista, somos muchos los que ya sabemos que los medios de comunicación y el poder judicial se encuentran enormemente influenciados por la política, por lo que su influencia en el sistema se ha reducido y es sólo una mera herramienta efectiva de aquellos que se encuentran en el poder.

Nos quedan dos bazas: entidades financieras y políticos. ¿Quién manda a quién? ¿Son los políticos los que regulan el comportamiento de las entidades financieras o son las entidades financieras las que influyen sobre el comportamiento de los políticos en sus distintos dictámenes?

Sea de una forma u otra, esto último no es lo importante. Como decía anteriormente, la supervivencia del sistema se garantiza por la confianza de sus componentes en las autoridades que les rigen. La ciudadanía ha demostrado con sus comportamientos y actitudes que ya no confían ni en unos ni en otros, por lo que al igual que el entrenador en el que no confían sus jugadores o el general al que ya no respetan sus hombres el futuro es clarividente:

EL SISTEMA DEBE SER CAMBIADO.

Imagen| El Sistema

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