Astronomía 


El Sistema Solar

Es el momento de llegar a la última etapa de nuestro viaje desde los confines del universo. Hemos visto el universo en su escala más grande, en la que las galaxias son tan pequeñas que no podemos diferenciarlas a simple vista. Hemos visto el grupo de galaxias en el que se encuentra la Vía Láctea, y también la propia galaxia. Ahora, por fin, nos centramos en un pequeño sistema estelar ubicado a unos 28.000 años-luz de distancia del centro de la galaxia… El Sistema Solar.

La NASA está explorando nuestro sistema solar (y más allá) para comprender el funcionamiento del universo.

La NASA está explorando nuestro sistema solar (y más allá) para comprender el funcionamiento del universo.

En el centro tenemos al Sol, es una estrella, una enana amarilla. Representa el 99,8% de la masa del Sistema Solar y se encuentra en su fase de secuencia principal (es decir, todavía está utilizando el combustible con el que se formó en el momento de su nacimiento, hace 4.500 millones de años, y seguirá en este estado durante otros 4.000 o 5.000 millones de años). Su posición en la galaxia no es estática (aunque lo pueda parecer desde nuestra perspectiva en la Tierra). El Sol orbita alrededor del centro galáctico, dando una vuelta, aproximadamente, cada 250 millones de años.

Más allá del Sol nos encontramos todo lo que orbita a su alrededor: planetas, planetas enanos, satélites, asteroides y cometas. Primero, los cuatro planetas interiores: Mercurio, Venus, La Tierra y Marte. Después, una región repleta de pequeños objetos rocosos a la que conocemos como el Cinturón de Asteroides. Posteriormente, los cuatro gigantes gaseosos: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Tras ellos se encuentra la región transneptuniana (más allá de Neptuno) que se divide en dos: el Cinturón de Kuiper y una gigantesca esfera de material que envuelve al Sistema Solar: la Nube de Oort, en la que calculamos podría haber millones de pequeños objetos celestes helados.

Una imagen de la superficie del Sol

Una imagen de la superficie del Sol

Los cuatro planetas interiores están compuestos, principalmente, de hierro y roca. Tienen un tamaño y composición muy similares entre sí. Mercurio, el más pequeño, es también el más cercano al Sol, y su proximidad y tamaño le impiden mantener su propia atmósfera. Venus es, en muchos sentidos, un planeta muy similar al nuestro. Tiene un tamaño parecido, y tiene su propia atmósfera, sin embargo, el planeta está bajo los efectos de un potente efecto invernadero que lo haría inhabitable para la mayor parte de formas de vida que conocemos, y lo convierte en uno de los planetas más cálidos del Sistema Solar.

Por su parte, la Tierra es el único planeta conocido (a día de hoy) que alberga vida en el Universo. Por ahora, no hemos logrado hallar vida en ningún otro objeto celeste, aunque la búsqueda de nuevos planetas extrasolares (planetas que orbitan a otras estrellas que no sean el Sol) sigue trayéndonos nuevos hallazgos de mundos muy parecidos al nuestro (en cuanto a tamaño y composición). Es el primer planeta, desde el Sol, que posee un satélite: la Luna.

Los cuatro planetas interiores

Los cuatro planetas interiores

Marte es el último de los planetas interiores. Tiene dos satélites: Deimos y Fobos. Está lleno de interrogantes. Desde su tamaño (sensiblemente más pequeño que el de Venus y La Tierra) hasta su pasado distante, en las primeras etapas del Sistema Solar, en el que creemos que pudo ser un planeta muy similar a la Tierra como la conocemos hoy día. De ser así, en aquella época probablemente tuvo gigantescos océanos de agua y una atmósfera muy similar a la nuestra. Por eso, y por su cercanía a la Tierra, es el planeta al que más atención le estamos prestando en los últimos años, y esperamos poder poner un astronauta allí hacia el año 2.030.

Entre Marte y Júpiter está el Cinturón de Asteroides. Esta región está formada principalmente por asteroides (objetos rocosos con tamaños que pueden variar desde unos pocos kilómetros a sólo algunos metros de diámetro). Creemos que hay unos 750.000 con un tamaño superior a un kilómetro de diámetro, y millones con tamaños inferiores. Entre todos ellos, además, nos encontramos al primer planeta enano del Sistema Solar (por su distancia al Sol): Ceres, un mundo de sólo 950 kilómetros de diámetro (en comparación a los 12.756 kilómetros de la Tierra) que está siendo estudiado en la actualidad por la sonda Dawn.

Tras el cinturón nos encontramos con los cuatro gigantes gaseosos. Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno son considerablemente más grandes que los planetas interiores (Júpiter es, de largo, el planeta más grande del Sistema Solar). Todos están compuestos, en gran medida, de densas capas de material gaseoso (formadas principalmente de helio e hidrógeno), pero sin ninguna capa sólida hasta llegar a sus núcleos.

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Los cuatro gigantes gaseosos

Los cuatro gigantes gaseosos tienen un sistema de anillos a su alrededor. El de Saturno es, con mucho, el más grande y el más espectacular. Sus anillos están compuestos por millones de pequeños trozos de hielo (que pueden ir desde apenas centímetros de diámetro al tamaño de una casa) que reflejan gran cantidad de la luz que reciben. Júpiter, Urano y Neptuno, por su parte, cuentan con sistemas de anillos menos complejos, y también mucho más oscuros. Los cuatro planetas, además, poseen numerosas lunas a su alrededor. Júpiter es el planeta con la mayor cantidad: 63. Seguido por Saturno, con 61, Urano con 27, y Neptuno con 13.

Más allá de los confines de Neptuno queda la región transneptuniana. A una distancia de 30 veces la que separa la Tierra del Sol tenemos el Cinturón de Kuiper, una zona de material helado (compuesto por cientos de miles de objetos helados) que se extiende hasta 55 veces la distancia entre la Tierra y el Sol, y que es, también, el hogar de algunos planetas enanos como Plutón (y sus satélites: Caronte, Cerbero, Hidra, Nix y Estigia), Makemake, Haumea o Eris.

Creemos que podría haber cientos de miles de planetas enanos en el cinturón de Kuiper, así como miles de millones de cometas. El cometa Halley, por ejemplo, que da una vuelta alrededor del sol cada 75 años, procede de esta región del Sistema Solar.

Por último, llegamos a la Nube de Oort, a más de 5.000 veces la distancia entre La Tierra y el Sol. No sabemos mucho de esta región esférica que envuelve a todo el Sistema Solar, pero según la NASA, creemos que podría haber billones de objetos helados en su interior (algunos de ellos visitan el interior del Sistema Solar cada cierto tiempo, millones de años, en forma de cometa). Es también, al menos en teoria, el hogar del planeta enano más distante que conocemos: Sedna, que tarda 11.000 años en completar una vuelta alrededor del Sol.

Aunque con esta entrada concluye nuestro viaje desde los confines del universo observable, en el horizonte habrá muchos otros temas que abordar, como por ejemplo, ¿qué es la gravedad? Pero eso, será un tema sobre el que tratar en una próxima ocasión…

Vía| Space

Más información| SaturnoJúpiterEl Cinturón de Kuiper y la Nube de Oort

Imagen| Imagen de portada (NASA), Superficie del Sol, Planetas interiores, Gigantes gaseosos

En QAH| El universo observable, el Supercúmulo de Virgo y el Grupo Local, La Vía Láctea

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