Derecho Civil, Jurídico 


El sentido de la justicia, ¿exclusivo del ser humano?

“Iustitia est constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuendi”, no encuentro mejor forma de empezar el artículo que trayendo a colación las palabras de Ulpiano, pues “la justicia es la constante y perpetua voluntad de dar (conceder) a cada uno su derecho”.

Ulpiano matizaba aún más especificando cuáles son los derechos a respetar: “honeste vivere, alterum non laedere et suum quique tribuere”, “vive honestamente, no hagas daño a nadie y da a cada uno lo suyo”.

En multitud de ocasiones hemos conocido una situación y acto seguido hemos pensado “no es justo”. Pues bien, en el mundo jurídico, la respuesta a ese “no es justo” se traduce en una suerte de principios generales del Derecho, reconocidos en el artículo 1.4 del Código Civil como informadores e inspiradores de nuestro Derecho positivo. Se aplican como fuente del Derecho indirectamente a través de la ley o costumbre o, en defecto de ellas, colmando las lagunas o vacíos del Derecho, logrando así la plenitud del Ordenamiento Jurídico.

El sentido de la justicia

El sentido de la justicia, ¿exclusivo del ser humano?

La cuestión ahora es: ¿Están estos principios que escenifican la justicia en los animales? ¿Es exclusiva
la justicia del ser humano? Estas preguntas fueron objeto de examen por los doctores Sarah Brosnan y Frans de Waal en el laboratorio de Yerkes de la Universidad de Emory (Atlanta, EEUU) y el resultado es asombroso y digno de mención. El sujeto elegido para el experimento fue la hembra del mono capuchino, pariente evolutivo muy cercano a nuestra especie. La injusticia que debían detectar era fácil: dos individuos realizaban el mismo trabajo y cada uno recibía una recompensa distinta.

Previamente los monos fueron entrenados, se ponía una piedra dentro de su jaula, y cuando se la entregaban al investigador, éste les daba una rodaja de pepino. Lo siguiente, poner dos jaulas una al lado de la otra, de tal manera que ambos individuos pudiesen verse. En una primera fase, de igualdad, ambos recibían el mismo premio, así el trato recibido era el mismo. En una segunda fase, de desigualdad, el premio no era igual. Uno de los monos recibía una rodaja de pepino al entregar la piedra, y el otro una uva. Evidentemente, la uva era más apreciada por los capuchinos.

¿La respuesta? En la mayoría de las pruebas en que no se produce un intercambio servicio/pago ajustado a las reglas de la justicia, las primates se niegan a seguir el juego. En ocasiones, se rebelaban lanzando al aire el objeto de la prueba (piedra) o el trofeo recibido (pepino). Rechazaban el pepino cuando observaban que el otro recibía un premio más valioso (uvas) por el mismo trabajo o por un menor esfuerzo.

Precipitado es sacar conclusiones sobre la universalidad de la justicia, así que juzgad vosotros mismos si los monos reclamaban las máximas de Ulpiano:

 

Vía | Un experimento muestra el sentido de la justicia en monos capuchinos| Principios del Derecho I. Fundamentos de Conocimiento Jurídico, HOYO SIERRA, ISABEL ARACELI , SÁNCHEZ DE LA TORRE, ÁNGEL | Código Civil |

Más información|Los monos tienen sentido de la justicia

Imagen | El sentido de la justicia

En QAH | Hay lagunas en el Ordenamiento Jurídico

Vídeo| Experimento monos

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