Cultura y Sociedad, Historia, Patrimonio 


El Salón de Reinos del Buen Retiro

Museo del Ejército

Antiguo Museo del Ejército, que ocupó el ámbito del Salón de Reinos del palacio del Buen Retiro

Tras casi diez años abandonado, el antiguo Museo del Ejército sigue siendo una patata caliente para los gestores culturales, languideciendo y dejando que su regia historia se pierda en el olvido. Y es que mucho antes que museo, ese inmenso caserón fue el Salón de Reinos del palacio del Buen Retiro, construido por el Conde-Duque de Olivares para distraer a Felipe IV de sus farragosas obligaciones de gobierno y el único vestigio conservado junto con el Casón homónimo.

Como su ámbito más importante y centro de la vida ceremonial del palacio, el Salón de Reinos fue conformado según la antigua tradición del Salón de la Virtud del Príncipe, un espacio en el que glorificar las superiores cualidades físicas y morales del soberano, subrayar la antigüedad de la dinastía y ofrecer ejemplos de conducta regia a los sucesores. En las cortes de Francisco I, Enrique VIII y, sobre todo, Carlos V, se conformó como espacio específico de exaltación que también usó el papado, de ahí los grandes ciclos de Rafael en las en las Estancias del Vaticano. Así, bajo la influencia de estos ejemplos, el Salón de la Virtud del Príncipe llegó a convertirse en elemento indispensable de los palacios.

Teniendo en cuenta esta importante dimensión simbólica y política, podría extrañar que la principal función de este ámbito se concretara en la celebración de “festines y saraos”, pero es que ambas cosas no eran incompatibles, pues en estas celebraciones lúdicas existía un fuerte componente simbólico en relación con el escenario que las acogía, donde la monarquía brillaba en todo su esplendor y, al margen de la obra de teatro, el rey mismo era el espectáculo a contemplar.

La disposición del auditorio seguía rígidas normas de la etiqueta oficial que cambiaron muy poco a lo largo de todo el siglo, aplicándose fuese cual fuese el lugar de la representación, un ámbito para que todos constataran la magnificencia del rey, la resonancia de sus hazañas políticas y militares, la extensión de sus dominios, la descendencia mítica de sus antepasados y el futuro de la dinastía Austria.

Reconstrucción virtual del Salón de Reinos

Reconstrucción virtual del Salón de Reinos

Así, abajo y bajo baldaquino, el rey presidía sentado en un sillón. A su derecha, y tras una celosía, el príncipe Baltasar Carlos acompañado por el Conde-Duque. A la izquierda del rey, la reina y, separada de ésta por un biombo, la condesa de Olivares, su camarera mayor. A los pies del baldaquino, algún bufón junto al rey. Nadie más podía estar abajo, con la corte sentada en bancos en el balcón.

La Rendición de Breda de Velázquez

La Rendición de Breda de Velázquez

Se cree que el asesoramiento artístico corrió a cargo del dramaturgo Francisco de Rojas Zorrilla y del propio pintor Velázquez. Otros autores también hablan de Juan Bautista Maíno. La decoración de los lunetos de la bóveda todavía conserva veinticuatro escudos de los reinos y provincias de la monarquía, indicativos de los inmensos territorios y del poderío del rey de la Monarquía Hispánica; además, actuaban como nexo de unión entre arquitectura, pintura y símbolo.

Sobre las ventanas estaban los cuadros de Hércules realizados por Zurbarán. Entre las ventanas aparecían cuadros de Batallas o Hechos de armas durante el reinado de Felipe IV de la mano de pintores como Jusepe Leonardo, Vicente Carducho, Maíno, Cajés o la famosa Rendición de Breda de Velázquez.

En los lados cortos, con puertas para transitar, estaban los famosos retratos ecuestres de Velázquez y su taller, mostrando a Felipe III, Margarita de Austria, Felipe IV, Isabel de Borbón y el príncipe heredero Baltasar Carlos.

El sentido dinástico era muy evidente, comenzando con Hércules, continuando con romanos, godos y aragoneses y culminando en los Austrias.

 

Más información| BROWN, J. y ELLIOT, J., Un palacio para el rey: el Buen Retiro y la Corte de Felipe IV, Madrid, Taurus, 2003.

Imagen| Museo del Ejército, Reconstrucción virtual del Salón de Reinos, Rendición de Breda

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