Cultura y Sociedad, Historia 


El Rey Juan Carlos I y Froilán: accidentes reales con armas de fuego

La noticia más destacada del pasado 9 de abril fue el pequeño accidente que tuvo Felipe Juan Froilán -quinto miembro de la Familia Real en la línea de sucesión al trono español-, tras dispararse el pie derecho de forma accidental con una escopeta de pequeño calibre en una finca familiar situada en Soria donde disfrutaba de las vacaciones de Semana Santa con su padre, Jaime de Marichalar. Este hecho quedará grabado en la memoria de todos los españoles tras ser trending topic en Twitter y ser comentado en diversos programas de televisión y radio; pero lo que no todo el mundo conoce es otro accidente “real” con arma de fuego sucedido hace 56 años, que supuso un asunto incómodo durante el franquismo, en pleno debate sobre quién debería ser el “sucesor” de Francisco Franco, y que desgraciadamente terminó con la muerte del hermano menor del actual Rey de España.

En la Semana Santa de 1956, don Juan Carlos, “Juanito” como le llamaba cariñosamente su madre, se trasladó desde Zaragoza, donde se encontraba interno en la Escuela Militar, a la residencia familiar de Estoril (Portugal), para pasar la Semana Santa en familia.

Don Juan Carlos fotografiado junto a su hermano el Infante don Alfonso, 30 de septiembre de 1950.

El 29 de marzo, Jueves Santo, sucedió la tragedia que marcaría a don Juan Carlos, en este momento con 18 años. Son las 20:30. Don Juan Carlos y su hermano Alfonso se encontraban en el cuarto de juegos, practicando su puntería con un pequeño revólver de calibre 22 mientras esperaban la cena. Don Juan y doña María de las Mercedes se encontraban leyendo en un pequeño salón. Se escucha un  disparo. Don Juan Carlos pide ayuda. Don Juan y doña María de las Mercedes entran en el cuarto de juego y encuentran a su hijo Alfonso sobre un charco de sangre. Don Juan, su padre, intenta reanimarlo, pero finalmente Alfonso muere entre sus brazos. Poco después llega el doctor Joaquín Abreu Loureiro, quien dictamina su defunción. Don Juan cubre el cuerpo de su hijo fallecido con una bandera de España y tras ello se gira a hacia don Juan Carlos, diciéndole: “Júrame que no fue a propósito”, tal y como cuenta Antonio Eraso, amigo de Alfonso.

¿Pero qué paso realmente? El viernes 30 de marzo la prensa portuguesa publicó un comunicado oficial emitido por la embajada española en Lisboa, sobre la muerte de Alfonso, que decía lo siguiente “Mientras su Alteza el Infante Alfonso limpiaba un revólver aquella noche con su hermano, se disparó un tiro que le alcanzó la frente y le mató en pocos minutos. El accidente se produjo a las 20:30, después de que el Infante volviera del servicio religioso del Jueves Santo, en el transcurso del cual había recibido la Santa Comunión”. Se dice que Franco pidió expresamente imponer un velo de silencio sobre los detalles de lo sucedido esa tarde en Estoril para no perjudicar la imagen de don Juan Carlos, en estos momentos posible “sucesor” del Jefe del Estado. La cita más fiable que nos podemos encontrar pertenece a don Jaime de Borbón, hermano de don Juan, que dice lo siguiente en una carta a su secretario: “Mi querido Ramón: Varios amigos me han confirmado últimamente que fue mi sobrino Juan Carlos quien mató accidentalmente a su hermano Alfonso”. Otra hipótesis, contada por Pilar de Borbón, la hermana de ambos, es que don Alfonso fue a por comida para los dos, y al entrar al cuarto dio un golpe al brazo de don Juan Carlos, quién apretó el gatillo con tan mala fortuna que la bala revotó y dio a don Alfonso. Y, finalmente, el testimonio de Bernardo Arnoso, amigo de don Juan Carlos, que contó un tiempo después que el futuro Rey le confesó que él apuntó a don Alfonso pensando que no estaba cargada, y apretó el gatillo para impresionarle.

Entierro del Infante don Alfonso de Borbón, 31 de marzo de 1956.

Don Alfonso fue enterrado en el cementerio de Cascais, el sábado día 31 de marzo de 1956.  En el libro Juan Carlos, el rey de un pueblo, Paul Preston nos relata que “don Juan Carlos asistió a la ceremonia vestido con el uniforme de oficial cadete de Zaragoza. Su aspecto de distraída desolación ocultaba la agonía interior de su sentimiento de culpa. Tras la ceremonia, don Juan cogió la pistola que había matado a Alfonsito y la tiró al mar”. La relación entre Juan Carlos y su padre se enfrió después de incidente y su madre, doña María de las Mercedes, entró en depresión.

El último viaje de don Alfonso de Borbón sucedió en 1992, cuando sus restos mortales fueron trasladados de Portugal a España, donde reinaba ya su hermano, a los panteones reales de El Escorial, por petición de su padre, don Juan.

 

Vía| Preston, Paul (2003). Juan Carlos, el rey de un pueblo. Madrid. Plaza & Janés. Sverio, Patricia (2001). Un Rey golpe a golpe. Barcelona. Kalegorria

Más Información| Eltiempo.com

Imágenes | Presto, Paul (2003). Juan Carlos, el rey de un pueblo. Madrid. Plaza & Janés

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