Cultura y Sociedad, Literatura 


El regreso a la feliz Arcadia

Estación de Encuentro Jaime Gil de Biedma

“Sé que la historia es la misma, la misma siempre, que pasa

desde una tierra a otra tierra, desde una raza

a otra raza,

Como pasan

esas tormentas de estío desde esta a aquella comarca”.

Fragmento de “Qué lástima” de Felipe León.

Decía Carlos Ruiz Zafón que “el océano del tiempo tarde o temprano nos devuelve los recuerdos que enterramos en él” y es curioso como la remota infancia a veces vuelve. Su regreso viene marcado por una imagen que nos evoca un recuerdo y con él los sentimientos positivos, la despreocupación y la ilusión de que todo es posible típica de esos primeros años. Los más felices, a mi entender, aunque haya crueles excepciones. Y es que con el paso de las estaciones se aprende a saber que si la vida es la reina, la injusticia es su compañera de juegos.

Teniendo esto presente, es normal que los artistas tengan un lugar predilecto evocador de ese paraíso, esa Arcadia feliz, en el que un día vivieron. Un ejemplo de ello puede ser el caso de Federico García Lorca con su casa familiar de la Huerta de San Vicente en Granada, lugar en el que trabajó en obras como Yerma, Bodas de sangre (de la que se va a estrenar una nueva versión de Pablo Messiez en el Teatro María Guerrero de Madrid próximamente) o El diván del Tamarit.

En esta ocasión, vengo hablar de un espacio que habla de un lugar encantador al que un poeta consideraba su reino y al que volvía siempre que necesitaba esa paz tan necesaria e inalcanzable a la vez. Me refiero a la localidad segoviana de Nava de la Asunción y al poeta, ya tratado en esta sección, Jaime Gil de Biedma.

 

“Y allá en el fondo el río entre los álamos

completa como siempre este paisaje

que yo quiero en el mundo,

mientras que me devuelve su recuerdo

entre los más primitivos de mi vida”

(Fragmento de “Ribera de los Alisos”  de Jaime Gil de Biedma)

En esta población, en sus pinares y en localidades cercanas (como es el caso de Coca y su castillo) vivió Biedma experiencias que le marcaron para siempre, como fueron las experimentadas en los años de la guerra civil. Y esta misma población le rinde homenaje con una serie de elementos entre los que destaca uno nuevo (el primero de manera permanente, aunque han existido muestras como la que se pudo ver en la Biblioteca Nacional -remito en este punto a mi artículo: http://queaprendemoshoy.com/cuando-la-experiencia-y-la-perdida-de-juventud-se-vuelven-arte-un-poeta-en-madrid/). Me refiero a Estación de Encuentro que ha sido inaugurada el pasado verano.

Ubicada en la antigua estación de tren de la ciudad (en la actualidad en desuso para este servicio, desde los años 90, siendo su origen los últimos suspiros del siglo XIX) se ha convertido en un pequeño museo en el que se recogen los datos relativos a Gil de Biedma y su vida en la Nava. Así, se pueden conocer noticias de la que fue su casa (denominada ‘del caño’) y su jardín -en estos momentos fantasmas de lo que fueron revividas gracias a fuentes gráficas en paneles informativos-, de los pinares que visitó o de las gentes que se convirtieron en sus vecinos en aquella época. Todo ello en relación con los poemas que él supo escribir como nadie y que hoy han pintado obras que también se exponen en este espacio cultural.

También se puede conocer la historia de la familia del escritor sin olvidar un viaje al pasado a través de una reconstrucción de su espacio de trabajo (es curioso cómo en este punto no puedo evitar volver a recordar la Huerta y aquella mesa en la que escribiera Lorca) y un documental que da voz a lo que allí se puede ver. Pero si hay algo que emociona de la visita son esos libros firmados que el poeta donó a la Nava y que han guardado la fuerza y el recuerdo de su escritura. La misma que da la bienvenida a este museo desde un vinilo situado en la escalera.

Quizá los vientos le lleven la noticia de este nuevo espacio y se convierta en un lugar donde los lectores se puedan encontrar con su palabra, su forma de ser y su manera de pensar. Y así poder volver a revivir aquellos años que ya son historia. Esto es ya una realidad al consultar el número de visitantes que han pasado por allí en este breve espacio de tiempo.

La única pega que encuentro en este proyecto es la falta de mayor visibilidad del mismo para el viajero que no conozca la localidad.

A pesar de que hubo cartelería avisando de la apertura, ésta ha sido muy escasa y no existe casi ninguna señal informativa que hable del espacio a la entrada o salida del pueblo (algo muy distinto a lo que ha sucedido con el yacimiento arqueológico de Los cinco Caños ubicado en la ya citada Coca). Todo esto se está subsanando con la presencia en los medios (como puede ser en el Adelantado de Segovia o Televisión de Castilla y León) y con la personificación en las redes sociales. Desde su página en facebook (https://www.facebook.com/ramonrc2/) se comentan las actividades que se desarrollan con núcleo en este museo como ha sido el caso de un paseo literario por la Ribera de los Alisos este pasado 15 de octubre.

Por suerte, la Nava, que cuenta con vecinos ilustre que ya han homenajeado al poeta como Pedro Cebrián, tiene otras alternativas para seguir conociendo su figura. Al margen del premio de poesía y de la titularidad del centro de educación secundaria de la localidad; surgen secretos a voces como son las rutas de los “murales” y la “Jaime Gil de Biedma”.

La primera de estas agrupaciones de caminos nos lleva a un recorrido por las pinturas de Sr. Momán (https://srmoman.com/). Este artista ha convertido diversos espacios de la población en un gran lienzo donde incluso ha extendido la magia del Arte hacia los vecinos al animarlos a participar en los mismos. De este paseo, se debe destacar el número 18 que consiste en un esgrafiado en el que se refleja una pluma y un fragmento del que es uno de los poemas más famosos del poeta: “No volveré a ser joven”.

El segundo es un itinerario senderista que recorre los lugares de los que disfrutó Biedma y desde los que se le rinde homenaje. Ejemplos como la plaza Gil de Biedma o el Pinar de las Ordas así lo demuestran.

Solamente queda acercarse a este espacio y, como diría el propio Biedma, “volver, pasados los años, hacia la felicidad”. Además de dar las gracias a todas las personas que lo han hecho posible.

 

Información práctica:

*Horario de Estación de Encuentro:

  • Desde el 1 de octubre hasta el 30 de junio:

Sábados (12.30-14 h. / 17.30-19h) y domingos (12.30-14h).

*Lugar: ronda de la Estación (Nava de la Asunción).

Precio: gratuito.

 

 

 

 

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