Historia 


El Reformismo Borbónico en Sudamérica

INTRODUCCIÓN

El Virreinato era la máxima institución política de la América española, solo superada en autoridad por el Consejo de Indias en cuestiones de carácter judicial, ejerciendo la función de representantes del monarca español en su ausencia en el continente americano. En un principio, existían dos Virreinatos: el de Perú, con sede en Lima, a lo largo de todas las posesiones coloniales españolas en Sudamérica, exceptuando Venezuela y Chile; y el de Nueva España, con sede en México, a lo largo de los territorios en Norteamérica, México, y las Antillas. Esta organización en dos Virreinatos se mantuvo la mayor parte del dominio español en América, desde el siglo XVI hasta finales del siglo XVIII.

REFORMAS POLÍTICO-ADMINISTRATIVAS

Mapa que muestra la extensión de los Virreinatos originales

Mapa que muestra la extensión de los Virreinatos originales

En el año 1776, en el contexto de las medidas reformistas emprendidas por los monarcas borbones españoles, se va a aumentar de dos a cuatro el número de los Virreinatos en América. El antiguo Virreinato de Perú ahora se divide en tres: el Virreinato de Nueva Granada, el de Perú, y el del Río de la Plata. El Virreinato de Nueva Granada, con capital en Santa Fe de Bogotá, está formado por los actuales países de Panamá, Colombia, Ecuador y Venezuela. En cambio, el Virreinato del Río de la Plata estaría formado por los actuales Estados de Uruguay, Paraguay, Argentina, Bolivia y parte de Chile. Con estas reformas en las máximas autoridades políticas de la América española, la dinastía borbónica perseguía dos objetivos: por un lado, mejorar la eficiencia de la administración colonial que, a efectos prácticos, era bastante autónoma a nivel sociopolítico por sus débiles comunicaciones con la metrópolis. Por otro lado, se buscaba reconocer el progresivo incremento de la relevancia de Buenos Aires, tanto a nivel demográfico como comercial. También se podría decir que era porque Buenos Aires constituía una estratégica región para la defensa de los territorios españoles y los negocios comerciales en América.

Virreinatos a partir de 1776

Virreinatos a partir de 1776

Otra de las grandes medidas reformistas en la organización política de la América Española promovida por los Borbones fue el Reglamento de las Intendencias, por el cual se sustituían las Gobernaciones por unas unidades políticas menores, las Intendencias, y con unos funcionarios al cargo que contaban con mayores atribuciones. Las Gobernaciones habían sido hasta ese momento la escala intermedia de gobierno en la América colonial española, ya que cada Virreinato estaba dividido en un número determinado de Gobernaciones, con un gobernador o capitán general a la cabeza que dirigía la política de su región. El intendente es el que estaba a la cabeza de una intendencia, y era el que llevaba la gestión económica de la Hacienda, las aduanas, el ejército, y las misiones jesuitas.

Mapa del Virreinato de la Plata con sus intendencias

Mapa del Virreinato de la Plata con sus intendencias

A nivel más regional, la última medida reformista que cabe destacar para este trabajo es la Fundación de la Audiencia de Buenos Aires. Las Audiencias eran la máxima institucional judicial en la organización de los Virreinatos, y eran la tercera instancia de Justicia, por encima de los alcaldes mayores y los capitanes generales de las gobernaciones. La elevada corrupción política ejercida por las élites criollas americanas en la política americana, consecuencia de la venta de los cargos públicos en el gobierno y administración de América desde el siglo XVII, se vio frenada a partir de 1750 con la creación y aplicación de todas estas reformas, las cuales estaban encabezadas por individuos elegidos en función de su utilidad y fidelidad a la Corona española, no por que hubieran comprado el título.

REFORMAS ECONÓMICAS

Cuadro en el que se ve a Carlos III firmando el Tratado de Libre Comercio de 1778

Cuadro en el que se ve a Carlos III firmando el Tratado de Libre Comercio de 1778

Las medidas reformistas de la dinastía borbónica española no se limitaron solo a la administración y gobierno de América, sino que también se dirigieron a su economía. La más importante de estas reformas es la Sanción del Reglamento de Libre Comercio de 1778, por el que se permitía a las colonias españolas en América tener comercio interno y entre ellas. Aunque no tenían libertad para comerciar con lo que quisieran y con quien quisieran, ésta era una medida importante que acababa con el monopolio comercial entre la Corona española y América, a través del monopolio en solo un par de puertos comerciales. El reglamento de Comercio Libre benefició a Buenos Aires, que se estaba convirtiendo en un gran centro administrativo y comercial, ya que el comercio de exportación del Virreinato del Río de la Plata se sustentaba, en más de un 75%, por la plata extraída en las minas. En mucha menor medida, nos encontramos otros productos exportados, como cuero, tasajo (carnes saladas y secadas al sol), lana de vicuña… Por otro lado, lo que más se importaba eran telas lujosas, vinos, aceites y mano de obra esclava. Estas medidas no favorecieron la prosperidad del Virreinato en su totalidad, ya que, mientras el litoral se beneficiaba por el aumento del comercio, las regiones del interior se fueron quedando retrasadas con respecto a otras, consolidándose así una gran desigualdad económica.

 

En colaboración con QAH| Historiae Heródoto

Vía| FLORISTÁN IMÍZCOZ, A.: Historia de España en la Edad Moderna. Ariel, 2004; GARCÍA CÁRCEL, R. (Coord.): Historia de España: siglo XVIII, la España de los Borbones. Cátedra, 2002;

Imágenes| Virreinatos originales; Virreinatos a partir de 1776; Intendencias del Virreinatos; Carlos III firmando

En QAH| Instituciones de poder en la América española

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