Cultura y Sociedad, Historia 


El Ratón Pérez, un personaje mitológico con un homenaje en la vida real

¿Os acordáis del Ratoncito Pérez?

Este personaje misterioso, que nos hacía menos dolorosa la caída de dientes, y formaba parte de nuestro repertorio de ilusiones cuando éramos pequeños, fue inventado ni más ni menos que por orden expresa de una reina, la Reina María Cristina… Ahora sí que parece salido de un cuento.

 Aunque esta leyenda tiene sus análogos, existiendo en otras partes del mundo: en México se le llama el “Ratón de los dientes”, en los países anglosajones en vez de un ratón es un “Hada”, y en Francia y en países de Sudamérica se le llama simplemente “Ratoncito”. Incluso dentro de España este donador de ilusiones tiene diferentes apodos: en Cantabria de le denomina “Lésquilu de los dientis” (la Ardilla de los dientes) y en Vizcaya se le llama “Maritxu teilatukoa” (Mari la del tejado).

Pero el Ratón que nosotros conocemos, el que a nosotros nos ponía un regalito cuando se llevaba nuestro diente a su fábrica fue creado por petición de la Reina María Cristina, cuando a su hijo Alfonso XIII se le cayó su primer diente a la edad de 8 años.

Fue un escritor y sacerdote jesuita de Jerez de la Frontera, el Padre Luis Coloma,el encargado de la redacción de un cuento, que sin él saberlo, formaría parte de una de las tradiciones infantiles más asentadas en España.

“El rey niño Buby I colocó su diente debajo de la almohada, como es costumbre hacer, y esperó impaciente la llegada del ratoncito. Ya se había dormido cuando un suave roce lo despertó.”   

Al Rey Buby, que así era como llamaba la Reina Doña María Cristina a su hijo Alfonso XIII, se le había caído su primer diente y estaba asustado. Pero un bonachón ratoncito, que vivía cerca de Palacio, en la calle del Arenal número 8, le recompensaba con monedas de oro por cada diente que recogía, aumentando así su colección.

Ahora este entrañable ratoncito de leyenda ha sido homenajeado en la vida real, en la calle Arenal Nº8, en su misma residencia del cuento, podemos encontrar una estatuilla con su nombre. Con esto se convierte en el primer personaje imaginario que recibe una placa: Plan Memoria de Madrid por el Ayuntamiento de Madrid. Y a esta casa siguen llegando cientos de casas de niños que le escriben al Ratoncito Pérez y les envían sus dientes.

Así le ponemos nombre y apellidos y llegamos al origen, del personaje mitológico que tanta ilusión nos aportaba para llevar con dignidad nuestras encías melladas.

 

Vía| Ratoncito Pérez

Más Información| Luis Coloma

Imagen| Libro Ratón Pérez, Placa Plan Memoria de Madrid

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