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El punto G: ¿mito o realidad?

Seguramente hayas escuchado alguna vez que las mujeres tienen dos tipos de orgasmo, que uno de ellos se consigue a través de la estimulación del clítoris, mientras que otro se consigue a través de la estimulación de la vagina, concretamente a través de un espacio concreto denominado punto G, y además este último tipo, suele venir acompañado de una “eyaculación femenina”.

Anatomía del clítoris

Figura 1- Anatomía del clítoris

Para entender estos fenómenos, es necesario primero comprender la estructuras biológicas a las que se refieren. El clítoris (Figura 1) es un órgano situado en la parte superior de la vulba, cubierto por los labios menores. Es un órgano eréctil, y aunque de él solo sea visible el cuerpo y el glande (apenas unos 2 cm de media), su longitud es mucho mayor, dado que sus cuerpos cavernosos se extienden por detrás de los huesos ilíacos, y bajan alrededor de la parte superior más externa de la vagina. Este órgano está muy vascularizado, permitiendo así su erección por el llenado de los cuerpos cavernosos, y altamente inervado, especialmente en la zona del glande, lo que le otorga una gran sensibilidad al tacto, permitiendo así que realice la única función que tiene, el placer.

Por otro lado, el punto G (denominado así en honor Ernst Gräfenberg, su descubridor o

Figura 2 - Localización del punto G

Figura 2 – Localización del punto G

riginal), está situado entre 3-5 cm en el interior de la vagina, en la pared frontal (Figura 2).En este lugar se encuentran unas glándulas vestigiales, similares la a próstata masculina, denominadas glándulas de Skene. Estas glándulas pueden producir un líquido translucido, similar a la orina, pero diferente en su composición, que es expulsado por la uretra.  Estas glándulas pueden variar en tamaño, hasta tal punto de que en algunas mujeres, han desaparecido casi por completo

Actualmente, no existe evidencia empírica de que la estimulación directa de estas glándulas produzcan una sensación placentera específica, ni mucho menos, puedan producir un orgasmo fisiológicamente distinto, o que pueda ser percibido como tal por la mujer que lo experimenta. La hipótesis más aceptada actualmente es que aquellas mujeres que consiguen alcanzar un orgasmo a través la estimulación de este punto, es debido a que se estimula la parte posterior del clítoris, a través de la pared vaginal, que podría ser más fina en el caso de estas mujeres. Otra hipótesis sería, que a través de la penetración necesaria para alcanzar este punto, los labios menores estimularían el glande del clítoris, permitiendo así alcanzar el orgasmo.

Por otro lado, la eyaculación femenina tampoco ha sido demostrada científicamente, aunque sí que es posible que algo de este líquido producido por las glándulas de Skene sea expulsado por la uretra durante el orgasmo, con mayor facilidad aún si se estimulan estas glándulas. Sin embargo, esta expulsión o escape puede darse también sin necesidad tan siquiera de orgasmo o no producirse jamás.

Así pues el orgasmo vaginal y la eyaculación femenina, permanecen aún en el “cajón de los mitos”, por lo que ninguna mujer debe preocuparse si no experimenta estos fenómenos durante sus relaciones sexuales.

* Vía|McCary, J. L., & McCary, S. P. (1983). Sexualidad humana de McCary (No. 574.16 M2Y 1982)
* Vía| Usandizaga, J. A., & Dans, F. M. (1990). Bases anatómicas y fisiológicas de la sexualidad y de la reproducción humanas. Fundación Universidad-Empresa.
* Imagen|Wikimedia Commons
* En QAH|Multiorgasmia: ¿somos tan distintos?¿Cómo funciona el sexo?: Las fases de la respuesta sexualHablemos de sexo (I)Hablemos de sexo (II)

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