Jurídico 


El procedimiento de Hábeas Corpus

El Hábeas Corpus es una institución que consiste en una comparecencia del detenido ante el Juez, que permite al ciudadano privado de libertad, exponer sus alegaciones contra las causas de la detención o las condiciones de la misma, con el fin de que el juez se pronuncie acerca de la conformidad a derecho de la detención.

La primera referencia respecto a esta institución la encontramos en el artículo 17.4. de la Constitución Española (CE), dado que en ella se afirma lo siguiente: La ley regulará un procedimiento de  hábeas corpus para producir la inmediata puesta a disposición judicial de toda persona detenida ilegalmente. Asimismo, por la Ley se determinará el plazo máximo de duración de la prisión provisional.”

En cumplimiento de dicho mandato constitucional, se aprobó la LO  6/1984, de 24 de mayo, reguladora del procedimiento de hábeas  corpus, respondiendo así a la necesidad de articular un  procedimiento lo suficientemente rápido como para alcanzar la  inmediata comprobación judicial de la legalidad y de las condiciones de  la detención, siendo esta a su vez, accesible a todos los ciudadanos.

Los principios que configuran el Hábeas Corpus –reflejados en la  Exposición de Motivos de la LO 6/1984- son los siguientes:

 1) El principio de agilidad, de tal manera que nos encontramos ante  un procedimiento extraordinariamente rápido, que debe concluir en  veinticuatro horas.

2)  La sencillez y la carencia de formalismos cuyos exponentes  son la posibilidad de  la comparecencia verbal y la no necesidad de  abogado y procurador.

3)  La generalidad. Ello supone en primer lugar, que ningún particular o agente puede sustraerse al control judicial de la legalidad de la detención de las personas.  En segundo lugar, dicho principio supone la legitimación de una pluralidad de personas para instar el procedimiento.

4)  El principio de universalidad. Gracias a este principio, el hábeas corpus puede solicitarse no sólo en los supuestos de detención ilegal, sino también en aquellos casos en los que la detención aun siendo legal, se prolonga ilegalmente o tiene lugar en condiciones ilegales.

Enumerados los cuatro principios que se recogen en la Exposición de Motivos de la LO 6/1984 veamos cuáles son los requisitos a cumplir para llevar a buen puerto una petición de habeas corpus. Es decir, analicemos lo referente a la competencia, la legitimación, el procedimiento y la resolución de dicha institución.

La competencia (véase el art.2 de la LO 6/1984) recaerá sobre el Juez de Instrucción del lugar en que se encuentre la persona privada de libertad, el del lugar donde se haya producido la detención o en su defecto, el del lugar donde se hubieren tenido las últimas noticias sobre el paradero del detenido. Si nos encontráramos ante los supuestos de bandas armadas y elementos terroristas, será competente el Juez Central de Instrucción correspondiente; y por último si la petición de hábeas corpus se realizara en el ámbito militar, el competente sería el Juez Togado Militar de Instrucción donde se llevó a cabo la detención.

En lo que se refiere a la legitimación, hemos de atenernos a lo indicado en el artículo 3 de la LO 6/1984, que afirma lo siguiente “Podrán instar el procedimiento de Hábeas Corpus que esta Ley establece: a) El privado de libertad, su cónyuge o persona unida por análoga relación de afectividad; descendientes, ascendientes, hermanos y, en su caso, respecto a los menores y personas incapacitadas, sus representantes legales. b) El Ministerio Fiscal. c) El Defensor del Pueblo. Asimismo, lo podrá iniciar, de oficio, el Juez competente a que se refiere el artículo anterior.”

El procedimiento –que se regula entre los artículos 4 y 6 de la LO 6/1984- se iniciará (salvo al incoarse de oficio) mediante escrito o comparecencia, no siendo preceptiva la intervención de abogado ni de procurador. En dicho escrito o comparecencia constará el nombre y circunstancias personales del solicitante y de la persona para la que se solicita el amparo judicial regulado en esta ley; el lugar en que se halle el privado de libertad; autoridad o persona, bajo cuya custodia se encuentre, si fueren conocidos, y todas aquellas otras circunstancias que pudieran resultar relevantes y para finalizar, el motivo concreto por el que se solicita el hábeas corpus.

Una vez realizado el escrito, la autoridad gubernativa, o el agente o funcionario público deberá ponerlo en conocimiento del Juez competente con la mayor rapidez posible.  Acto seguido, el artículo 6 nos indica qué es lo que ocurrirá: “Promovida la solicitud de Habeas Corpus el Juez examinará la concurrencia de los requisitos para su tramitación y dará traslado de la misma al Ministerio Fiscal. Seguidamente, mediante auto, acordará la incoación del procedimiento, o, en su caso, denegará la solicitud por ser ésta improcedente. Dicho auto se notificará, en todo caso, al Ministerio Fiscal. Contra la resolución que en uno u otro caso se adopte, no cabrá recurso alguno.”

Si el Juez acordara incoar el procedimiento de habeas corpus, y después de respetar los pasos establecidos en el artículo 7 de la LO 6/1984; llegaríamos al momento de la resolución, que se concretará mediante auto y cuyo contenido puede ser el siguiente (véase el artículo 8 de la LO 6/1984): El archivo de las actuaciones, declarando ser conforme a Derecho la privación de libertad y las circunstancias en que se está realizando o al contrario,  estimar la petición presentada; en cuyo caso caben tres opciones: la puesta en libertad del privado de ésta, si lo fue ilegalmente; en segundo lugar, que continúe la situación de privación de libertad de acuerdo con las disposiciones legales aplicables al caso, pero, si lo considerase necesario, en establecimiento distinto, o bajo la custodia de personas distintas de las que hasta entonces la detentaban y por último, que la persona privada de libertad sea puesta inmediatamente a disposición judicial, si ya hubiere transcurrido el plazo legalmente establecido para su detención.

Vía| Noticias Jurídicas

Imagen| Google

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