Historia 


El primer mapa de carreteras… ¡en Roma!

Las guías de carreteras no son precisamente algo nuevo, de hecho prácticamente ya han sido sustituidos por modernos sistemas digitales, pero ¿hasta dónde se remontan estos fenómenos de guías para viajes? A lo largo de la historia han sido habituales los relatos de viajeros y mapas, a modo de guías descriptivas y de ayuda en viajes en distintas culturas y períodos históricos, pero pocas joyas, tanto por su belleza como por su exhaustividad, como la que os presentamos hoy han llegado hasta nosotros: la Tabula Peutingeriana.

Tabula

Sección de la tabula en la que aparecen el sur de Italia, Sicilia, el norte de África…

Como podemos ver en la imagen, la tabula (que no reproducimos porque la imagen, con buena calidad, es enorme; pero puedes consultarla en este enlace) era un itinerario de vías romanas poco interesado en mostrar la realidad geográfica del mundo conocido. Supuestamente se realiza a partir del siglo IV, y ¿cómo podemos saberlo? Constantinopla funciona como datación postquem, es decir, como aparece en el documento y esta ciudad se funda en 328, nos sirve como guía para datar. Aunque probablemente se elaboró basándose en uno realizado anteriormente bajo la supervisión de Marco Vipsanio Agrippa, ya que aparecen ciertos anacronismos que no tienen sentido para el siglo IV, a saber, detalles relativos a la Arabia romana. Por su parte, ciertas ciudades de Germania Inferior, destruidas a mediados del siglo V, proporcionan una datación ante quem, es decir, que su destrucción sería el tope superior para datar el documento.

Se representan muy esquemáticamente las masas de tierra, destacando en realidad los asentamientos romanos, las carreteras que los unen, ríos, montañas y mares. Algo más detalladas aparecen las ciudades más importantes, como lo eran Roma, Antioquía o Constantinopla. Es decir, a cualquiera se nos hace realmente complicado distinguir una representación del mundo real, más lo relacionaríamos con algún mundo imaginario de alguna saga de fantasía, y es que, en realidad, a su autor no le preocupaba esto lo más mínimo, sino que por el contrario le interesaba plasmar las principales vías de comunicación y las distancias entre las principales ciudades.

Pero… ¿quién es su autor? Pues nos es imposible averiguarlo, y en realidad el nombre de la tabula se debe al del humanista alemán que preparó su publicación tras redescubrirse durante el siglo XVI, Konrad Peutinger.

Pero aún nos falta un detalle por aclarar: si era un mapa de carreteras debía ser fácil de transportar durante un viaje, y así era, pues se podía enrollar fácilmente y tan solo mide unos 34 centímetros de alto, sin embargo el problema lo encontramos al desplegarlo, y es que el mapa mide la friolera de 6’75 metros de largo, pero tranquilos, afortunadamente fue dividido en 12 secciones, así que no hay que abrirlo completamente para consultarlo.

En colaboración con QAH| Ad Absurdum

Vía| TALBERT, R. (2010): Rome’s World: The Peutinger Map Reconsidered, Cambridge University Press. ISBN 9780521764803; online content.

Imagen| Sección de la Tabula Peutingeriana

En QAH| Viajes de placer en la Historia (I); Veraneando bajo el sol de la historia antigua

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