Patrimonio 


El primer arte budista en India

Cuando Alejandro Magno llegó al actual Pakistán y conquistó la satrapía persa de Gandhara, camino de India, este territorio sufrió un importante proceso de helenización, a pesar de abandonar Alejandro su campaña de conquista y volverse hacia Persia, tras sufrir algunas derrotas, lo que dio lugar a partir del siglo I a.C. a la conocida como cultura “greco-búdica de Gandhara”, de la que ya se ha hablado en un artículo anterior de QAH.

Capitel de Sarnath

Capitel de Sarnath

Los cronistas del gran conquistador griego mencionan en sus textos a un tal Sandrakottos (el emperador indio Chandragupta) que, tras derrotar a los griegos fundaría el primer gran imperio indio: el Imperio Maurya.

La dinastía Maurya gobernó desde el año 322 a.C. hasta el 187 a.C., cuando fue reemplazada por los Shunga. Su territorio ocupaba la región de Magadha y su capital era Pataliputra. Se sabe que el fundador de la dinastía fue Chandragupta, que contrajo matrimonio con una hija de Selecuo Nicator y que acogió en su corte a Megástenes (autor de la obra Indika), el cual ejerció de embajador de los reyes indo-griegos herederos de Alejandro Magno.

Chandragupta, que practicaba la religión jaina, fue el abuelo de Ashoka, el más famoso emperador y verdadero artífice del Imperio indio, instaurador del budismo como religión oficial y responsable del primer arte indio, el arte maurya, que consta de tres importantes aportaciones: los pilares monolíticos sobre los que se inscribieron los edictos de la ley (stambbas); toda una nueva tipología de monumentos funerarios conmemorativos (la stūpa) y, los templos (chaitya) y monasterios (vihāra), además de un estilo escultórico muy personal que será el germen de la escultura india posterior.

Las stambbas estaban coronadas con motivos escultóricos de animales (como el león o el toro), recibiendo el nombre de capiteles, así el más conocido es del “Capitel de Sarnath”, que hoy día es el emblema de India.

Plano de la Gran Stupa no 1 de Sanchi

Stūpa nº 1 de Sanchi

Stūpa nº 1 de Sanchi

La arquitectura religiosa maurya es fundamentalmente la stūpa, que surge aquí por primera vez, siendo un monumento conmemorativo de la muerte o Paranirvana de Buda. En ella se encuentran en ocasiones enterradas reliquias de Buda o algún santo budista. Su estructura se configuró en el reinado de Ashoka (siglo III a.C.), previsiblemente inspirándose en túmulos funerarios anteriores de materiales perecederos. Está constituida por una plataforma cuadrada (medhī), con un cuerpo semiesférico encima (anda) y sobre éste se encuentra una empalizada cuadrangular (harmika) que hace las veces de altar simbólico, y en cuyo centro se alberga el eje del universo (yaşti), un mástil que está coronado por uno o más discos cilíndricos (chattravali) que indican la mayor o menor santidad del monumento. Alrededor de todo este monumento hay una balaustrada de piedra (vedikā) que tiene cuatro puertas de acceso al mismo que reciben el nombre de torana, las cuales llevan una gran profusión decorativa escultórica en relieve.

Esta estructura, con variantes, se difundió por toda Asia, donde aparece con distintos nombres: así en el Tíbet y el Himalaya recibe el nombre de chorten; en Sri Lanka se llama gagoba o thupa; en Myanmar, chetiya o dagon; en Thailandia, that o chedi; en Mongolia, suburghan; en China, ta o talin; en Japón, to o sotoba, y en Corea, tap o budo.

Interior de una chaitya en las cuevas de Bhaja

Interior de una chaitya en las cuevas de Bhaja

Hasta nosotros han llegado varias stūpas del siglo III a.C., como las encontradas en Sanchi.

La utilización por parte de Ashoka del budismo como medio de unificación de su imperio, le llevó a la construcción de monasterios y templos tanto budistas como jainas que fueron excavados en la roca, siguiendo la tradición de los ascetas que se retiraban a las cuevas para pasar la época de lluvias. Entre estos conjuntos monásticos que nos han llegado, cabe resaltar el conjunto perteneciente al grupo conocido como “cuevas de Barabar”, un recinto jaina, localizado en el estado indio de Bihar. Aquí ya se originan las tipologías de las arquitecturas excavadas en India: los templos o chaitya y los monasterios o vihāra.

Los monasterios o vihāra son edificios adintelados, de planta cuadrangular, en cuyo espacio central se desarrolla la vida cotidiana de los monjes, abriéndose alrededor del mismo pequeñas celdas para los monjes, y en la cabecera suele haber una o varias capillas con la imagen de culto correspondiente (normalmente una stūpa, pues hay que recordar que hasta el siglo I d.C., no se introduce la imagen antropomorfa de Buda, y la stūpa era su representación).

Los templos o chaityas tienen planta absidial o rectangular, con una o dos naves laterales que forman un deambulatorio en torno a la stūpa que se sitúa en la cabecera del edificio; este espacio se cubre con la bóveda característica de la arquitectura india, que consiste en la proyección de un arco de kudu. El más antiguo de estos santuarios es posiblemente el de Bhaja, formado por 18 cuevas de origen budista.

 

Vía| Fernández del Campo, Eva, El arte de India, Ed. Akal, Madrid, 2013 – Siliotti, Alberto, Norte de la India, Ed. Libsa, Madrid, 2005.
Imagen| Capitel de Sarnath, Stūpa nº 1 de Sanchi, Cuevas de Bhaja, Interior de una chaitya
En QAH| La huella de Grecia en Asia Central: el arte grecobudista, Cuevas, arte y religión: Yungang

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