Historia 


El plan número 13: Musketeer Revised

En los comedores de los cuarteles del Reino Unido de 1956 se bromeaba diciendo que “De los doce planes de invasión diferentes que se habían preparado, Eden (Anthony Eden, el premier británico) eligió el número 13”.

Suez

Guerra de Suez, 1956

Los británicos veían en la nacionalización del Canal de Suez una pérdida de influencia en la región, además de que podían peligrar sus intereses petrolíferos, así como el incremento de la inestabilidad de sus propios aliados, Irak y Jordania, por la potenciación de los movimientos nacionalistas como el que había llevado a los jóvenes oficiales egipcios al poder.
Aunque por diferentes razones, Francia e Israel coincidían con Eden en el interés por derrocar a Nasser, así que, en la Conferencia de Sevres se desarrollaron unos protocolos que deberían marcar la planificación militar.
La opción de un golpe de mano, que políticamente hubiera resultado más rentable, fue desechada y se optó por un plan con un programa de seis semanas.
El Tte. Gral. Hugh Stockwell se hizo cargo del mando anglofrancés y estructuró la operación Musketeer en torno a un desembarco en Alejandría. Se procedió, pues, a la concentración del material necesario y es, en este momento, cuando un país que destinaba un 10 % de su PIB en Defensa se dio cuenta de que no tenía capacidad para llevar a cabo una acción rápida y profesional.
En primer lugar su ejército se componía de un tercio de conscriptos y, la mayoría de sus profesionales se dedicaba bien a labores administrativas bien a entrenar a los soldados de reemplazo.
Respecto al material necesario, centrándonos en los paracaidistas que abrirían la operación, sus aviones de transporte, Hastings y Valetta, eran de la década de los cuarenta y carecían de la capacidad suficiente para llevar los Austin Champ que se usaban en ese momento, así que hubo que buscar jeeps de la Segunda Guerra Mundial que se habían vendido a los agricultores árabes en Oriente Próximo, repararlos y trasladarlos a Chipre, lugar desde el que partirían dos batallones de la 16 BRIPAC que habían estado combatiendo contra la guerrilla local (EOKA) pero que llevaban un año sin realizar prácticas. Para enfrentar el peligro que suponían los blindados soviéticos adquiridos por Egipto (sobre todo cazacarros SU-100), se buscaron viejos cañones de 106 mm norteamericanos pues se tenía miedo de que los cañones sin retroceso (CSR) de carga hueca más eficaces vieran dañados sus mecanismos de disparo por la arena del desierto. Igual sucedió con sus fusiles de asalto, reemplazados por viejos M4 de los cuarenta.

Champ

Un Austin Champ con un CSR: hubo que renunciar a ambos durante la operación Musketeer.

Si esto era así para el desembarco aéreo, el naval no presentaba mejores perspectivas. La Royal Navy sólo tenía capacidad para llevar a tierra un batallón de infantería y un escuadrón de carros de combate. Se tuvieron que requisar barcos que habían sido vendidos como transbordadores o barcos de recreo.
Como los puertos e instalaciones en Chipre no reunían los requisitos mínimos apropiados, la base de partida hubo de establecerse en Malta, a seis días de navegación del objetivo.
El caso más sangrante de lo que ya constituía una ópera bufa, fue el traslado de los 1 y 6 Royal Tank Regiment (RTR) hasta Southampton desde los sitios del Reino Unido donde estaban desperdigados. Primero hubo de ponerlos a punto, en almacenes regentados por civiles que guardaban fiesta los fines de semana y luego trasladarlos contratando una compañía de transporte civil que estaba sujeta por la normativa civil de seguridad, lo que supuso que un viaje de 3 días se convirtiese en 7. Así, los 93 centurion de los RTR tardaron la friolera de cuatro semanas en ser concentrados para su embarque.

Para cuando la fuerza de intervención estaba lista a fin de comenzar sus operaciones en septiembre de 1956, Nasser había demostrado la viabilidad del control egipcio del Canal de Suez y el tránsito a través del mismo no había sido interrumpido.

Si esto no fuera suficiente, justo antes de la partida de Malta, Stockwell recibió instrucciones de que el desembarco debería efectuarse en Port Said y su objetivo sería la zona del Canal. Tardarían una semana en dar forma al nuevo plan que se denominaría Musketeer Revised. Pero de ello, ya hablaremos el mes que viene.

En Colaboración con QAH| Historia Rei Militaris.

Vía| Reagan, Geoffrey: Historia de la incompetencia militar. Editorial Crítica SA, Barna 1989.

Más información| Lion Bustillo, Javier: Kadesh y Musketeer (Suez, 1956). HRM Ediciones, Zaragoza 2014.

Imágenes| Guerra de Suez, Austin Champ.

En QAH| Suez, 1956: la victoria robada. Rafael Eitan

 

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