Economía y Empresa 


El PIB como medida de bienestar

El bienestar es un campo muy subjetivo y difícil de medir, por lo que se han creado y utilizado infinidad de términos e indicadores económicos y sociales para tratar de definir un método de medición. Uno de ellos, el más utilizado, es el Producto Interior Bruto (PIB).

Kuznets, creador del concepto PIB, lo definía en 1934 como “el valor de mercado de todos los bienes y servicios finales producidos en una nación durante un periodo de tiempo determinado (expresado en valor monetario)”.

Kuznets consideraba que el PIB era más bien un conjunto de estimaciones aproximadas y no una medida excepcional y precisa. Diseñó el Producto Interior Bruto como una herramienta para cuantificar la producción de una economía.

La principal crítica a la medición del bienestar a través del PIB es que no permite evaluar el desarrollo de forma integral. Este indicador es una herramienta válida para valorar el desarrollo económico en términos monetarios, pero no para evaluar otros aspectos importantes a tener en cuenta a la hora de cuantificar el bienestar, como pueden ser el impacto social y ambiental que repercuten en la calidad de vida.

PIB y bienestar

El PIB, como medida del crecimiento económico, se considera, en general, el principal objetivo de la política económica de un país, siguiendo el argumento de que incrementa el bienestar social. Pero el PIB no tiene en cuenta diferentes aspectos que son importantes para el bienestar de la población.

Primero, el PIB tiene un enfoque cuantitativo, las mejoras en la calidad de vida no influyen en él: aspectos positivos para la población, como por ejemplo una educación y sanidad de calidad no entran dentro de su cálculo.

Segundo, no tiene en cuenta los bienes y servicios que no pasan por el mercado, como son la economía sumergida, el voluntariado o los cuidados familiares.

Finalmente, el PIB sólo contabiliza la parte positiva de la actividad económica de un país, no tiene en cuenta externalidades negativas. Algunas de ellas son la producción y el uso de automóviles, ya que generan contaminación atmosférica y acústica, disminuyendo el bienestar de la sociedad. Otro ejemplo podrían ser los residuos generados por las actividades de producción y consumo, que contaminan el medio natural, llegando incluso (en el caso de los materiales químicos y radiactivos), a suponer un riesgo sobre la vida terrestre.

Por lo que se puede decir que el PIB nos acerca a una idea de cómo es el bienestar de un país.  Aun así, el concepto de bienestar es algo muy subjetivo, por lo que el PIB se convierte al final en una herramienta que ayuda parcialmente al cálculo final del bienestar de un país.

 
Vía| Elaboración propia, Periódico del bien común
Más información| Friedrich Ebert Stiftung Sustainability, Periódico Expansión
Imagen| Elaboración propia
En QAH| Cómo se mide el bienestar

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