Derecho Civil, Derecho Penal, Jurídico 


El perro, la diabetes y el metro

 

Hace poco leí en la prensa la noticia de un hombre enfermo de diabetes al que habían denegado el acceso al metro madrileño por ir acompañado de su perro de asistencia. El hombre padece diabetes y su perro ha sido entrenado para detectar las posibles descompensaciones de azúcar en sangre y evitar, así, que aquél sufra algún tipo de crisis. Según parece, la jefa de seguridad de la estación de metro le denegó el acceso al suburbano bajo el argumento de que el perro debía llevar bozal, al igual que los demás perros, pues no se trata de un perro guía ya que su dueño no es ciego. Resulta evidente el desconocimiento de la normativa en vigor por parte del personal que, precisamente, debe permitir o denegar el acceso al transporte público, especialmente si se tiene en cuenta que Madrid ha sido la comunidad pionera en aprobar una normativa específica reguladora de esta materia: la Ley 2/2015, de 10 de marzo, de Acceso al Entorno de Personas con Discapacidad que Precisan el Acompañamiento de Perros de Asistencia, publicada el 3 de junio de 2.015 y en vigor desde el día siguiente.

Que Laika, así se llama la perra, puede entrar en el metro acompañando a su dueño resulta absolutamente incuestionable a la luz de lo establecido en el art. 12 de la ley en relación con lo establecido en los arts. 1, 2 y 3 de la misma, al reconocer expresamente el derecho de acceso a cualquier tipo de transporte colectivo de uso público en el ámbito de la Comunidad de Madrid y de sus competencias así como a los espacios de uso general y público de las estaciones de cualquier tipo de transporte público y de uso público (estaciones de autobuses, metro, …) -art.12- de los usuarios de perros de asistencia, que son aquellos a los que se les otorga tal condición al haber sido adiestrados para dar servicio a personas con alguna discapacidad con el fin de contribuir a mejorar su autonomía personal y su calidad de vida -art.2- entre ellos, los perros de aviso o alerta médica: perros adiestrados para avisar de una alerta médica a personas que padecen discapacidad y crisis recurrentes con desconexión sensorial derivadas de una enfermedad específica, diabetes, epilepsia u otra enfermedad orgánica -art.3-.

El carnet de perro de asistencia

Laika, perra de asistencia certificada. 

La finalidad de esta ley es facilitar la autonomía de la persona con discapacidad a fin de que pueda participar en la sociedad en las mismas condiciones con los demás, siguiendo los dictados de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CNUDPD) y según se expone en su Preámbulo. Por ello, no es admisible el argumento de la falta de bozal del perro para denegarle el acceso pues, precisamente, es través de una mordida controlada como presta la asistencia a su dueño. La ley establece claramente los requisitos de acceso de los perros de asistencia al metro, entre los cuales no se encuentra la necesidad de bozal, como es lógico. Pero es que, además, la entrada en vigor de esta norma supuso la modificación del Reglamento de Viajeros del Ferrocarril Metropolitano de Madrid, aprobado por Decreto 49/1987, de 8 de mayo,  a través del Decreto 72/2016, de 5 de julio, del Consejo de Gobierno añadiendo el art. 2 ter cuyo apartado 1 regula el acceso de los perros de asistencia permitiéndolo en las condiciones previstas en la Ley 2/2015 y exigiendo sólo para el resto de los perros, el uso de bozal –apartado 2-c-.

Según el art. 21 de la ley: Constituyen infracciones muy graves: a) Impedir el acceso, deambulación y permanencia a las personas usuarias de perro de asistencia o perro de asistencia jubilado en cualquier lugar de los definidos en los artículos 12, 13 y 14 de la presente ley sancionándose éstas con una multa de 2.000,01 a 10.000 euros, sin que ello excluya la responsabilidad civil y penal ni la indemnización de daños y perjuicios que pueda corresponder al sancionado.

Por tanto, el viajero que vio denegado el acceso con su perra Laika puede instar el correspondiente procedimiento administrativo ante la Consejería competente en materia de asuntos sociales (art.24) el cual se tramitará según lo establecido en el Reglamento para el ejercicio de la potestad sancionadora por la Administración Pública de la Comunidad de Madrid en tanto no se regule un procedimiento específico en desarrollo de esta ley.

* Vía|Cadena Ser.
* Más información|BOE
* Imagen| Perro de asistencia.
* En QAH|Vacaciones. No sin mi perro; Vacaciones. No sin mi perro II. Personas con discapacidad.

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